Monday 23 de January de 2017

“Cada hombre tiene una misión en el mundo que nadie la suplirá”

El Día del Señor

     27 Jan 2013 03:40:00

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  • Jesús nos mostró el camino para ganarse la vida eterna. Jesús nos mostró el camino para ganarse la vida eterna.
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INTRODUCCIÓN
Estamos en el III domingo del tiempo ordinario. San Pablo nos habla de la unidad que debe haber en la Iglesia, una unidad como la del cuerpo. En este cuerpo Cristo es la cabeza y todos somos los miembros del cuerpo. Para el buen funcionamiento del cuerpo debe haber armonía entre la cabeza y la mano, la cabeza y el corazón, la cabeza y cualquier otro órgano del cuerpo. Esta unidad debe verse en todos los ámbitos de nuestra vida y de nuestra Iglesia. Debe haber armonía entre los miembros del cuerpo, es decir, el padre de familia y sus hijos, entre el Papa y los Obispos, entre el Sr. Cura y sus fieles, entre un Encargado de Vida Cristiana y los fieles de su manzana en su comunidad: “Hay muchos miembros, pero el cuerpo es uno solo”.

SOMOS UN SOLO CUERPO
El ojo no puede decir a la mano: “No te necesito”, ni la cabeza, a los pies: “No tengo necesidad de ustedes”. Más aún, los miembros del cuerpo que consideramos más débiles también son necesarios, es decir, en la Iglesia todos los miembros importan lo mismo están al mismo nivel y deben ser respetados de la misma manera el más alto como el más bajo el más rico como el más pobre, el más listo como el más ignorante.
Cada miembro del cuerpo fue hecho para algo, y ese algo está en función del bien de todo el cuerpo: ¿Qué sería de la cabeza si el corazón no le enviara sangre? Pues moriría. ¿Qué sería del corazón si los pulmones no le purificaran el oxígeno que bombea? Pues se dañaría y moriría. ¿Qué pasaría si la mano no obedeciera al cerebro, y el intelecto no se conectara con el corazón? Pues todo sería un desorden y el cuerpo sufriría consecuencias fatales. Como los miembros del cuerpo, todos los cristianos tenemos una misión que nadie la va a suplir: Dios nos ha dado a cada quien una misión especial que debemos hacerla trabajando en unidad con los demás miembros de nuestra tierra y de nuestra Iglesia que también tienen sus misiones especiales. La garantía de poder llevar a cabo esa misión es que “El Espíritu del Señor está sobre nosotros”.

SIGUIENDO LAS ENSEÑANZAS
Jesús lo lee en la sinagoga y nos lo hace ver a todos: el Espíritu del Señor está sobre nosotros y nos ha enviado a una misión especial.
Dios le ha dado al ser humano varios tipos de misiones: Profetas, Apóstoles, Obispos, Sacerdotes, EVC, padres de familia, gobernantes, maestros, doctores y aquellos que realizan milagros. Todos hemos recibido un gran don, un gran talento, una gran misión, y esta misión es: hacer la voluntad de Dios, ya que tanto el que cura como el que predica, como el que dirige lo hace para la gloria de Dios, y cumplir su voluntad, y si no hace su misión en la tierra nadie la hará nunca y ese talento, como el del Evangelio, quedará enterrado para siempre.

CONCLUSIÓN
No desperdiciemos esos dones de Dios, esos talentos; no echemos en saco roto el “Espíritu del Señor” que se nos hadado en el bautismo y que se nos da todos los días en la Eucaristía: no echemos en saco roto la gracia de Dios, ya que es lo que hacemos cuando nos desunimos, y nos olvidamos de la solidaridad y la caridad mutua. ”
El Espíritu del Señor está sobre mí”; qué gran responsabilidad, pero qué  alegría.

*Presbítero
 




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