Tuesday 17 de January de 2017

Cambian clases vida de abuelitos

Da Inapam taller de computación

     15 Jan 2012 03:30:00

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  • El curso ha mejorado el estado de ánimo de los adultos mayores. El curso ha mejorado el estado de ánimo de los adultos mayores.
  • A algunos les gusta estar bien informados. A algunos les gusta estar bien informados.
  • Los alumnos ya pueden comunicarse vía internet con sus familiares que viven fuera del país. Los alumnos ya pueden comunicarse vía internet con sus familiares que viven fuera del país.
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“Los viejos a veces morimos de olvido”, expresó doña Martha, mientras desplazaba el ratón de una computadora y renegaba frente al monitor.
Nacida en 1945 en Chalchihuites y radicada en Zacatecas capital desde que tenía 10 años, Martha asiste al Centro de Capacitación Informática para Adultos Mayores del Inapam.
Madre de cinco hijos, cuatro de los cuales viven en Estados Unidos, decidió acudir a clases impulsada por su hija Graciela y por sus nietos Ernesto y Fernando de 14 y 16 años, para que aprendiera computación en un ambiente más “relajado” y con personas de su misma edad.
“Estas máquinas son del diablo, pero dicen mis nietos que con ellas se puede uno comunicar y ver como en la tele, aunque esté muy lejos”, dijo Martha con esperanza.
Entró con la intención de aprender a manejar la computadora para poder estar en contacto con sus cuatro hijos, a quienes tiene casi 10 años que no los ve.
“Los gringos no me han querido dar permiso de ir a visitarlos, piensan que uno se quiere quedar a trabajar allá, como si todavía pudiera”, comentó tristemente, mientras recordaba el olvido en que murió su hermana Angelina en Concepción del Oro, a quien sus hijos, que también viven como indocumentados en Estados Unidos, tampoco pudieron venir a ver.

Cambió su vida
Don Lorenzo de 70 años, quien sufrió un embolia en enero del 2009 y aún se encuentra recuperándose, también asiste al centro de capacitación.
Amante de la poesía y de la música, admitió que su vida cambió desde que ingresó al grupo; “cuando murió mi esposa, me sentí muy solo, pensé que mi vida se había terminado, pero mis hijos me animaron y me apoyaron para que viniera a clases de computación”.
Explicó que siempre tuvo la inquietud de aprender, “porque me gusta escribir poemas y siempre he querido publicarlos, ahora los tengo todos escritos en la computadora, son casi mil poemas y ya tengo un libro registrado, también he escrito 13 canciones”, añadió.
Don Lorenzo reconoció que su experiencia al entrar fue de mucho temor, pues no sabía ni encender la máquina, “me dio mucho miedo y me preguntaba ¿qué voy a hacer?, sabe cómo será esto, el chiste es que le va agarrando uno el hilo y con la ayuda de la maestra aprendí poco a poco”.
El año pasado adquirió su primera computadora, “aún la estoy pagando, pero ahora la tengo en mi casa y escribo cuando quiero, las horas se van y a veces hasta me desvelo frente al monitor”, dijo con emoción.
Sin embargo, aclaró que lo que más le gusta es escribir sus poemas y canciones, “sí entro al internet a checar mi correo de vez en cuando, pero mi pasión es escribir”.

Apoyo moral
Irma Trujillo, quien también asiste a las clases, reveló que desde que ingresó, hace unos cuatro años, encontró en la maestra y sus compañeros el apoyo moral que le faltaba.
“Aquí nos escuchamos unos a los otros, siento que somos como una familia, nos la pasamos sonriendo todo el tiempo y cuando alguien cumple años o a fin de mes, siempre hacemos convivencias que nos unen más”, aseguró.
Manifestó que su motivo para aprender computación fue la necesidad de actualizarse y seguir luchando en la vida.
“Comunicarme con mis familiares, compañeros y amigos es algo muy importante, hoy puedo estar en contacto hasta con un ahijado que esta en Canadá y eso me hizo darme cuenta de lo importante que es la computadora para todas las edades”, comentó.
Pedro Ramírez, jubilado de la Junta Estatal de Caminos (JEC), acudió al centro para entretenerse y aprender a diseñar planos mediante la computadora.
Tipógrafo autodidacta, estuvo toda su vida sobre las carreteras haciendo estudios, pero en 2010 sufrió un accidente que lo incapacitó.
Su hijo mayor, la Navidad antepasada le regaló una Laptop que había estado guardada durante este tiempo, “pero estos días ya la he sacado y siento que comienzo a aprender algo que desde hace mucho tiempo me había llamado la atención”.
Ahora, el sueño de don Pedroes aprender más que lo básico y realizar un proyecto para la JEC.
Entusiasmo,

Pieza importante
Blanca Rodríguez, maestra del centro de capacitación, dijo que lo mejor que cada día le ocurre es ver a los adultos mayores entusiasmados con la computación.
“Lo poco que yo les puedo enseñar y lo mucho que ellos aprenden les es de mucha utilidad, una vez que se sienten con confianza comienzan a ver sus correos y a chatear, eso los impresiona mucho, no lo pueden creer y se emocionan tanto que luego es lo único que quieren hacer”, aseguró.
Agregó que dependiendo de sus inquietudes también se dedican a buscar información e investigan temas relacionados con recetas de cocina, puntos de tejido, música, videos y leen los periódicos.
Rodríguez relató que le ha tocado ver a muchos adultos mayores que cuando llegan al centro van totalmente decaídos y deprimidos, “pero conforme avanzan en sus conocimientos de computación y conocen a sus compañeros, cambian completamente su carácter, se vuelven más alegres”.
Algo de lo más bonito, dijo, es ver cómo nacen amistades entrañables y se desarrolla el compañerismo, “si alguien se enferma todos están al pendiente, se organizan para hablarle, para ir a verlo o le mandan algún detallito, pero las enfermedades también los deprimen y los hacen pensar y temer mucho a la muerte”.
Blanca Estela Hernández Hurtado, delegada estatal del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam), comentó que dentro de los esfuerzos que la institución hace por apoyar a los adultos mayores está el de impartirles clases de computación, actividad que desde hace más de seis años ha beneficiado a unas 250 personas.
No obstante, comentó que pese a la suma de voluntades en el instituto, a veces no es suficiente para sacar adelante a los abuelitos y brindarles calidad de vida, pues la depresión, la soledad y el abandono son los problemas que más los afectan.
Comentó que sólo 70 mil de los 156 mil adultos mayores que viven en la entidad están adscritos al Inapam y a los beneficios que la institución brinda como son los descuentos en algunos medios de transporte, en servicios básicos y en tiendas.
Los demás, añadió, sufren de marginación, abandono y olvido en municipios o comunidades a las que los familiares sólo regresan cada año o simplemente no regresan.

Desatención y olvido
Adriana Flores, psicóloga y especialista en Alzheimer, explicó que la falta de preparación del personal de salud y su “despreocupación” por la vejez son factores que han generado que el adulto mayor sufra desatención y olvido por parte de un sector que debiera ser de los más preocupados por su bienestar.
Sin embargo, estimó que los grandes problemas de los abuelos, sobre todo los de tipo afectivo, no están directamente asociados con la edad o situaciones de carácter biológico, sino con lo que viven en sus familias.
Comentó que otro factor que influye es la propia falta de preparación para vivir ese proceso.
“Con frecuencia la palabra jubilación va aunada a la palabra muerte, las personas llevan tanto tiempo trabajando que en lugar de disfrutar de su tiempo libre, comienzan a añorar su papel de jefes de familia y eso los hace caer en depresión”, comentó.
El doctor Antonio García comentó que las dificultades más apremiantes para los adultos mayores son aquellas que implican desplazamientos complicados como subir y bajar escaleras o salir de casa, ya que en muchas ocasiones sufren caídas de las cuales tardan mucho en recuperarse.
Otras de las enfermedades más comunes de la vejez, dijo, son los padecimientos crónicos como la diabetes, la hipertensión, las alteraciones musculoesqueléticas y las enfermedades cardiovasculares.

¿Qué hacer?
La delegada del Inapam, Blanca Estela Hernández Hurtado, manifestó que es urgente la implementación de políticas públicas dirigidas a brindar apoyo hacia los adultos mayores que viven en situación de marginación, sobre todo en los municipios más alejados.
Hoy más que nunca, resaltó, es necesaria la coordinación entre autoridades para garantizar su la calidad de vida, pues este sector de la población va en aumento.
En vez de asilos, propuso crear residencias de día, destinadas a albergar a los adultos mayores sólo por la mañana para que regresen con sus familias durante la tarde.
“En Fresnillo, Jerez y Zacatecas ya tenemos residencias de este tipo y están próximas a construirse en Río Grande, Sombrerete, Tlaltenango y Juchipila”, comentó.




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