Saturday 21 de January de 2017

Colosio, el asesinato

     15 Jun 2012 03:30:00

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Hay momentos que se quedan marcados para siempre en nuestro pensamiento. En mi caso, uno de ellos fue la noche en que, estando en una reunión con amigos latinoamericanos del doctorado en Madrid, recibimos la noticia del asesinato de Luis Donaldo Colosio, candidato a la Presidencia de México por el PRI.
Ante la falta de internet en nuestros hogares -estamos hablando de marzo de 1994- y  la censura de los medios de comunicación del país, los mexicanos que vivíamos en España recibimos la información sobre el suceso a cuentagotas, lo que elevaba nuestra preocupación por las consecuencias que ello tendría en el país.
La mezcla de sentimientos, que iban de la desazón a las dudas y al hartazgo del sistema político mexicano, se hizo presente de nuevo al ver la película “Colosio, el asesinato”, dirigida por Carlos Bolado, donde se combina  la ficción con hechos históricos para reflexionar sobre lo acontecido en aquellos aciagos días.
Como se recordará, Colosio fue asesinado cuando hacía campaña política en Baja California Norte; concretamente, fue en Lomas Taurinas de la ciudad de Tijuana donde en medio de la multitud el candidato recibió dos disparos letales.
Con excelentes actuaciones, la historia narra la indagación sobre los hechos realizada por un investigador (José María Yazpik) que es contratado por un importante político del círculo presidencial.
Así, Bolado propone un punto de vista distinto al oficial sobre el magnicidio, en el que confluyen poderosos grupos económicos y políticos que se oponían al triunfo de Colosio, las intrigas al más alto nivel de gobierno, la manipulación de las investigaciones, el chantaje sufrido por el primer fiscal del caso y la existencia no de un Mario Aburto, sino de varios.
¿Quién no recuerda las fisonomías distintas entre el Mario Aburto de Lomas Taurinas y el presentado por las autoridades como asesino solitario, o los bandazos de los distintos fiscales en turno y la ristra de muertos que inició ese 23 de marzo y que incluyeron al director de Seguridad Pública de Tijuana, el delegado de la PGR en Baja California y José Francisco Ruiz Massieu, excuñado de Salinas de Gortari y secretario general del PRI?  
A diferencia de “El infierno”, donde el director es incapaz de ocultar su maniquea postura sobre el México actual, “Colosio, el asesinato” posee la cualidad de sugerir una posible explicación del magnicidio sin imponerla, invitando a los espectadores a sacar sus propias conjeturas.
Una cosa queda clara: los ciudadanos fuimos testigos mudos e impávidos de los sombríos hechos. Todo siguió igual. El miedo se impuso. Zedillo fue proclamado Presidente de México. ¿Aprenderemos de la historia en esta ocasión?
 
*Miembro del Sistema Nacional de Investigadores
 




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