Tuesday 17 de January de 2017

¿Destino o libre albedrío?

     8 Apr 2011 04:00:00

A- A A+

Compartir:

A través de los siglos, el hombre se ha preguntado, una y otra vez, si hay un destino que determina su vida o si son sus propias decisiones las que orientan su existencia hasta el final de sus días.
En la antigüedad, el concepto de voluntad era inexistente. Edipo creía que sus acciones respondían a decisiones propias, cuando en realidad sólo estaba llevando a cabo lo que ya estaba escrito por los dioses. De allí que sin saberlo ni quererlo asesina a su padre y tiene relaciones sexuales con su madre.
La idea de voluntad supone la existencia de un yo unívoco como fuente de los actos que inician una vez en el tiempo y por cuyas decisiones nadie más puede responder.
Por ello, esta noción surge cuando se dan dos procesos previos: la concepción del tiempo lineal y el libre albedrío.
La cuestión no es nada sencilla cuando entran en juego los conceptos de Dios, azar y voluntad. Si aceptamos la existencia de Dios, podríamos suponer que todo lo que nos sucede es porque el Todopoderoso así lo quiere.
Si pensamos, además, que el azar también existe, ¿cómo podríamos saber si lo acontecido procede por orden divina o por las contingencias de la vida?  ¿Dónde quedaría la voluntad humana?
Spinoza, creía que el libre arbitrio era una falacia. Para explicar su postura recurría a una metáfora: una piedra que pudiera pensar creería de sí misma, cuando una fuerza externa la pusiera en movimiento, que es totalmente libre y que su deslizamiento responde a un deseo propio.
Lo mismo sucede a los hombres: creen que son libres sólo porque son conscientes de sus actos e inconscientes e las causas que determinan esos mismos actos.
Al contrario, Sartre sostenía que el hombre es totalmente libre y responsable de sus actos una vez que ha sido arrojado a la existencia.
Comparto esta perspectiva. Suponer que los sucesos humanos son productos de la fatalidad conlleva a una actitud de apatía vital y de falta de compromiso con los anhelos propios y el mundo compartido.
Sobre tal disyuntiva se centra la película “Los agentes del destino”, protagonizada por Matt Damon y Emily Blunt.
La cinta trata de una persona que descubre lo que el destino le tiene preparado y que es opuesto a su más intenso deseo. Decide, entonces, cambiar lo que ya está escrito.
Basada en un relato de Philip K Dick, famoso escritor de ciencia ficción, cuya novela “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” fue adaptada al famoso filme “Blade Runner” de Ridley Scott, la historia no profundiza mucho en la temática, pero sí nos hace pensar. Vale la pena verla.

*Miembro del Sistema
Nacional de Investigadores




Lo más leído
Sondeo: Jóvenes opinan que estarán peor después de Trump 
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.52
Venta 22.02
€uro
Compra 22.99
Venta 23.49

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad