Wednesday 18 de January de 2017

El ascenso de los rebeldes

Los días del Bi-100

     15 Feb 2011 03:20:00

A- A A+

Compartir:
Calixto Contreras y Francisco Villa.(ARCHIVO)
Calixto Contreras y Francisco Villa.(ARCHIVO)


Francisco I. Madero cruzó la frontera de Estados Unidos y de México. Lo hizo la noche del lunes 13 al 14 de febrero de 1911. Volvió al país para encabezar directamente la insurrección que tiene como bandera el Plan de San Luis.
La fuerza beligerante de la revuelta, asentada primordialmente en el inmenso estado de Chihuahua, la conduce Pascual Orozco.
En estos días todavía no contiene el poder suficiente para obligar al gobierno federal a establecer una negociación mínima.
Por cierto, Francisco Villa (el antónimo de los futuros militares revolucionarios y de los federales zacatecanos) muy apenas va en ascenso.
José Luis Moya Regis, quien porta un nombramiento de coronel (proporcionado por los rebeldes de Chihuahua), sigue revolucionando la zona contigua de los estados de Zacatecas, Durango y Coahuila.
Esta área se caracteriza por ser periférica de los ejes económicos (producción minera y agrícola mínima) y de sus respectivas capitales estatales.
También proyecta grupos sociales que muestran las prácticas del antiguo régimen (parentescos acentuados en las localidades) y las que configuran prácticas modernas (el tránsito de identidad campesina a trabajadores mineros).
Después de Nieves (4 de febrero), el grupo de Moya Regis pasó por el territorio de Juan Aldama y Miguel Auza, entonces denominados San Juan del Mezquital y San Miguel del Mezquital, respectivamente.
En la Villa de Nuestra Señora de las Nieves (ahora Francisco. R. Murguía), el coronel Moya incautó los fondos de las oficinas de Rentas; del monte pío regresó prendas a los particulares.
También se abasteció de armas, caballos y alimentos en la hacienda de Juan Pérez, del estado de Durango.
En la siguiente semana, Moya permaneció en territorio duranguense. Primero en Santa Clara (9-10 de febrero); aquí invitó al pueblo a unirse a la sublevación. ¿Qué dijo? Quién sabe; pero lo que sí es que aumentó el número de los revolucionados.
Luis Moya siguió a la hacienda El Aguaje (12). El lunes 13 atacó, sin ocupar, San Juan de Guadalupe. A la misma hora, el rebelde Calixto Contreras Espinosa (próximo jefe del campesino Joaquín Amaro), ocupó Cuencamé.
Las acciones las dirigió con más violencia que la que aplicó el zacatecano. Moya, en cambio, retornó a las haciendas de Poanas, Súchil y Chalchihuites.
Detrás de ellos estuvieron las fuerzas federales que se enviaron de la ciudad de Durango...
*Historiador y profesor universitario




Lo más leído
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.51
Venta 22.01
€uro
Compra 23.01
Venta 23.51

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad