Friday 20 de January de 2017

El fuero militar y el caso Rosendo Radilla

Hemos visto que las relaciones entre civiles y militares en las últimas décadas han representado un asunto rezagado en el contexto de cambio de las instituciones políticas mexicanas

     19 Jul 2011 04:00:00

A- A A+

Compartir:

En nuestro sistema político se incrementan los casos en los que el ejercicio democrático de las instituciones recibe el impulso de factores externos que, combinados con presiones internas, rompen esquemas y derivan en nuevas reglas democráticas.
Hemos visto que las relaciones entre civiles y militares en las últimas décadas han representado un asunto rezagado en el contexto de cambio de las instituciones políticas mexicanas.
Recientemente, el punto de referencia para la transformación del sistema de justicia militar en nuestro país lo representa el caso Rosendo Radilla Pacheco, quien fuera detenido por militares el 25 de agosto de 1974 (aún no ha sido localizado) cuando viajaba en autobús con su hijo de 11 años en el estado de Guerrero.
Para la familia del señor Radilla, desde el momento de su desaparición, el sistema de justicia mexicano no sólo se convirtió en un obstáculo para conocer su paradero, sino además fue comienzo del temor ante la respuesta de los militares. Fue en 1990 cuando los familiares interpusieron una queja en la entonces recién creada CNDH. El asunto se oficializó hasta el 2001, cuando la CNDH difundió una lista de 532 casos examinados. Posteriormente, la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado encontró al responsable de la desaparición del señor Radilla, el Gral. Francisco Quirós Hermosillo, a quien acusó por el delito de privación ilegal de la libertad.
Esta ruta desembocó en la impunidad al fallecer el acusado, después de que se había dictado un segundo auto de formal prisión. Sin embargo, la idea de encontrar al señor Radilla, así como obligar al Estado a reconocer su responsabilidad en la desaparición, inyectaron en los familiares energía para continuar una ruta externa, distinta a la recorrida en territorio mexicano durante más de dos décadas.
El 15 de noviembre de 2001 la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos y la Asociación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos en México, llevaron el caso Radilla a la Comisión  Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). En ese espacio inició una experiencia nueva, pero no por eso menos parsimoniosa. Cuatro años después el tema cobró otra dimensión.
Desde el momento que la CIDH recibió la queja, el asunto tardó ocho años en resolverse. El 15 de marzo de 2008 la CIDH sometió a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) una demanda contra el Estado mexicano. El 23 de noviembre de 2009 la CoIDH  emitió la sentencia en que exigió la desaparición del fuero militar. Finalmente, la Suprema Corte de Justicia de la Nación  se pronunció sobre el caso señalando que los jueces del Estado mexicano, en adelante, deberán replicar el “criterio de restricción del fuero militar”, en cumplimiento de la sentencia Radilla y en aplicación del artículo 1 constitucional. Ahora corresponde a los poderes ejecutivo y legislativo regular el marco normativo.
*Politólogo




Lo más leído
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.98
Venta 22.48
€uro
Compra 23.37
Venta 23.87

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad