Sunday 22 de January de 2017

El infiltrado

     20 Mar 2012 03:20:00

A- A A+

Compartir:
Museo Francisco Goitia.
Museo Francisco Goitia.

Francisco Goitia (Fresnillo, 1882-Xochimilco, 1956) viaja de Europa a América en 1912.
En marzo de ese año axial ¿qué pinta? ¿qué boceta? Vaya el diablo a saberlo.
Él va, está, en el reencuentro de sus raíces familiares y culturales. Está en lo suyo, en las haciendas que hacen frontera entre los abundantes valles de principios del siglo 20 y los milenarios terrenos famélicos del semidesierto regional.
Siendo un artista, con exposición colectiva en Italia, en su valija trae parte de lo que creó en Italia y España. Algo de eso está en el Museo Goitia de la ciudad de Zacatecas.
Por cierto, los días del viaje y la coincidencia del pintor fresnillense son horas coetáneas a las jornadas en que ultiman al soberbio Royal Mail Steamship Titanic en Belfast, Irlanda del Norte.
Vayamos a lo ordinario. Jesús Santibáñez Jaime es un joven soltero de 29 años. Es originario de Mezquitic, Jalisco. Su complexión es regular y alto. El color de su piel es morena. El pelo, las cejas y los ojos son negros. La barba también es negra y “poblada”.
Sabe leer, escribir (con muchas faltas de ortografía) y sobre todo escuchar.
En marzo de 1912, Santibáñez es un policía secreto. Dos años atrás, en su pueblo se dedicaba al comercio. Luego se enroló en la revolución maderista.
Tras el triunfo revolucionario permaneció unos meses en un cuerpo de rurales asentado en la ciudad de Querétaro.
Su nuevo empleo lo consiguió en noviembre de 1911. Fue después de ser acusado de inscribir operarios mineros para una revuelta.
En la nómina de empleados de la jefatura política de Zacatecas aparece como el agente número 58.
En marzo de 1912 es oficial. Algunas veces es un policía y otras un gendarme encubierto. Espía principalmente a los trabajadores de minas en las cantinas del área de la Plazuela de García.
Dos rasgos caracterizan al joven Santibáñez: es lenguaraz y de copa seguida. De manera continua es acusado de involucrarse en reyertas por tanto decir y otro tanto beber.
Los reportes son enviados a Fernando Cabral, el jefe político de Zacatecas. Pero, en los días de sobriedad, los reportes también lo muestran como un oficial eficiente.
El viernes 1 de marzo de 1912 detuvo a siete jornaleros. Fueron acusados de ebrios y escandalosos. Los días siguientes la rutina siguió.
El miércoles 20, Santibáñez tuvo la osadía de detener un “espejo” (un rural) y dos operarios. Ese día, el agente 49 (Crispín Villegas, el exlíder antirreeleccionista de Jalpa), sólo detuvo a un cargador ebrio.


*HIstoriador y profesor universitario
 




Lo más leído
Mueren tres personas en volcadura en Sombrerete 
Gwyneth Paltrow recomienda huevos vaginales de jade 
Hallan 7 cadáveres dentro de un taxi en Manzanillo  
Concluyen las primeras obras del programa de rehabilitación de calles 
Tim Matheson en ¿Quién mató a Reagan?
Una segunda oportunidad para tu basura
​Celebra Evo Morales 11 años de presidente: Busca la reelección 
Gael García, fiel a sus ideales
Localizan en Luis Moya el cuerpo de un hombre con el tiro de gracia 
Desaparece el helicóptero de empresario regiomontano
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.55
Venta 22.05
€uro
Compra 23.05
Venta 23.55

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad