Friday 24 de March de 2017

El Obelisco, a punto de desaparecer

     13 Apr 2013 03:20:00

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Un 12 de noviembre de 1833 con la solemnidad que el acto requería se inauguró oficialmente el Obelisco. El monumento fue dedicado a la gesta heroica iniciada el 16 de septiembre de 1810. La columna de piedra y cantera es semejante a las egipcias. El proyecto que diera paso a una fuente y Obelisco data del año 1832.
El espacio donde se levantó el monumento, fuente y jardín, de acuerdo a las escuetas referencias históricas se utilizaba como tianguis popular al cual concurrían comerciantes de toda la región a vender sus productos da la creciente población minera. Se le llamaba: “Plaza del Maíz”. Se contaba además con una fuente de agua para abastecimiento, incluso hasta existía una modesta plaza de toros con tendidos de madera.
Los comerciantes traían de otras latitudes sus productos, llegaban a Fresnillo conduciendo sus carretas y carretones tirados por bueyes y se alojaban en el Mesón de Arrieta (central de autobuses rurales, pensión de automotores por la calle Morelos).
Don Augusto Isunza Escoto, primer cronista de Fresnillo, difunde una leyenda con relación al solar donde se levantó el Obelisco. Cita que: Fray Gerónimo de Mendoza ofició en ese lugar la primera misa luego de haberse impuesto el primer nombre propio a este paraje como: Ojos de Agua de Fresnillo.
En más, añade que hasta se esculpió años después una columna de cantera para conmemorar el acontecimiento. Algo parecido a una cruz atrial y/o columna de ángeles. Misma que se transportó después al atrio de la Purificación, luego al interior del Panteón de Santa Teresa. Desde 1961 se encuentra en el atrio del templo de Santa Ana.
Regresando al Obelisco, este fue construido debidamente orientado hacia uno de los puntos cardinales. Tiene un reloj de sol al sur y norte, además tenía una veleta en la parte alta. Otra leyenda reseña que: “Era un águila imperial de oro” en lugar de veleta.
La base de la columna tenía algo parecido a un atril de cantera con páginas abiertas donde aparecían datos de la ubicación geográfica de la ciudad.
Esta es una parte de la reproducción textual: Lado oriente: "Este monumento es dedicado a la gesta heroica iniciada el 16 de septiembre de 1810, inaugurado el 12 de noviembre de 1833".
Este emblemático monumento y jardín, como suele ser la costumbre de diversas autoridades locales en El Mineral, de antaño y de hogaño, se le utilizaba como polígono a donde se centran todo tipo e infinidad de agresiones, irreverencias y obviamente, destrucción.
Enseguida uno de tantos ejemplos: En 1930, siendo presidente municipal Bruno Hernández el Obelisco estuvo a punto de ser demolido. Una descarga eléctrica le causó serios daños en su estructura, percance que fue aprovechado por varios dizque “respetables ciudadanos”, para imponer sus ocurrencias y caprichos.
La junta administrativa del Hospicio José González Echeverría envió una misiva al Departamento de Bellas Artes solicitando la demolición del monumento. El documento fechado el 10 de noviembre de 1930 aparece en la correspondencia privada del alcalde, un irrefutable testimonio. La respuesta se da un mes después.
La firma del doctor Alt aprobando la petición, textualmente cita, “El Obelisco que levantó un particular en el Jardín de Fresnillo, Zac., conocido como Jardín del Obelisco… no hay inconveniente en terminar la demolición principiada por una descarga eléctrica”. Así de tajante y categórico el dictamen condenatorio.
La comunidad libre reaccionó de inmediato. Se opusieron con energía y virilidad a la demolición y se salva el histórico monumento. Sin embargo, que cerca estuvimos de perder el Obelisco como ha estado ocurriendo con otras tantas cosas que en tiempos actuales se destruyen de manera impune.
En la administración de Guillermo Errecalde Novoa como presidente del Consejo Municipal, el jardín y columna fueron objeto de una restauración y remodelación general. Se retira la balaustrada circundante, se construyen dos fuentes ornamentales con piedra volcánica y se instala un novedoso alumbrado mercurial. El presidente de la República, Adolfo López Mateos, inauguró la nueva imagen del jardín Obelisco.
Varios años después, en 1966, siendo alcalde Heriberto González García, se adapta una fuente de agua en torno a la columna y se cubre con cemento la base donde aparecían las coordenadas y datos geográficos de la ubicación de la ciudad. Estas obras causaron severos daños al Obelisco.
En 1954, en la columna se coloca una efigie de Manuel M. Ponce, evento que fue parte del programa general del IV Centenario de la ciudad. La efigie de bronce después se retiró y se colocó en el interior del teatro Echeverría, donde supongo que todavía existe.
En 1979 AFEYHAC interviene para rescatar el monumento y gestiona ante J. Jesús Salas Trejo, alcalde interino, y ante el ingeniero Justo Wong Salinas, gerente de la empresa minera, la reposición de las leyendas inscritas en la base del Obelisco. Para ello se colocan placas metálicas que reproducen íntegramente las inscripciones originales. El evento fue un 12 de noviembre de 1979.
Los tiempos recientes y actuales observamos con indignación que el Obelisco sigue marginado y condenado a su extinción. Se encuentra como el centro histórico, invadido totalmente por el tolerado y protegido comercio informal y derivados.
 




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