Saturday 21 de January de 2017

El peligro de la desaceleración

     16 Jul 2012 04:00:00

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La gran amenaza para la economía mexicana en 2013 es la desaceleración. Luego de crecer 15% acumulado en los últimos tres años el periodo de mayor crecimiento en el último cuarto de siglo, se necesitan enormes esfuerzos y grandes decisiones para evitar que México se frene.
El problema fundamental lo representa la caída en la actividad económica del mundo. A la recesión de las economías española e italiana se sumará una desaceleración en el principal motor europeo que es Alemania. El problema europeo pesará mucho para la economía global y se estima que en 2013 es difícil que se alcance un crecimiento más allá del 2.5%, por lo cual suena casi imposible que México logre mantener tasas de crecimiento de alrededor del 4% como ha sido desde el 2010.
La economía mexicana se encuentra en el mejor momento de su historia reciente, equilibrio en finanzas públicas, baja inflación, reducido nivel de endeudamiento, reservas internacionales récord son factores que se han convertido en la base para una buena tasa de crecimiento económico; pero no serán suficientes para enfrentar la caída en la actividad económica del mundo.
Se necesita hacer mucho más. La clave fundamental reside en el aumento en la tasa de inversiones y para ello el gasto público no puede ser el principal motor ya que sólo representa alrededor del 20% del PIB. Es necesario atraer y fomentar las inversiones privadas nacional y extranjera y ahí hay mucha tarea que hacer.
Por principio de cuentas la principal exigencia del capital privado para invertir es la certidumbre jurídica; es decir, la vigencia plena del estado de derecho que garantice a los inversionistas que las decisiones no serán discrecionales sino siempre apegadas a la ley y siempre por encima de todo el cumplimiento de esta.
Habría que pensar también en una verdadera agenda de competitividad que incluya desregulación y fomento verdadero a la competencia en varios sectores.
La clave de todo sin embargo reside en utilizar dos de los sectores más dinámicos de cualquier economía como un verdadero motor a la tasa de inversión: por un lado la apertura al capital privado del sector energético; por el otro el fomento a la competencia en el sector de telecomunicaciones.
Estos son los sectores más dinámicos y con mayor poder de atracción de capitales en todo el mundo y para México representa, especialmente el sector de la energía la gran oportunidad de detonar un crecimiento en las inversiones que impacte en la tasa de crecimiento de la economía.
La apertura del sector energético al capital privado fue promesa de campaña de cuando menos tres de los cuatro candidatos a la Presidencia de la República y desde luego Enrique Peña Nieto se comprometió específicamente a ello.
Comprometerse con la competitividad, abrir el sector energético al capital privado y profundizar la desregulación podrían ser los pivotes con los cuales la economía mexicana resista las presiones para desacelerarse originadas por la mala situación de las economías europeas, de Japón y de Estados Unidos.
Hasta el próximo lunes con nuevas… PERSPECTIVAS.

*Periodista
 




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