Monday 23 de January de 2017

El perdón y la misericordia deben ser actitudes básicas de los cristianos

     11 Sep 2011 03:40:00

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Olvidar las injurias y daños que recibimos de otros es la enseñanza de Cristo.
Olvidar las injurias y daños que recibimos de otros es la enseñanza de Cristo.

INTRODUCCIÓN
El evangelio de Nuestro Señor Jesucristo, es participación de la vida divina para salvación de todos los hombres que se dispongan a recibirlo con la amplitud de mente y de corazón.
Las exigencias que brotan de esta buena nueva están marcadas por su universalidad, abarcan a todos los hermanos que compartimos una misma fe y estamos llamados a vivir como hermanos solícitos de mantener la comunión de los espíritus con el vínculo del amor.
La parábola que la palabra de Dios nos presenta hoy, nos enseña que el perdón y la misericordia, deben ser actitudes imprescindibles en la vida de los cristianos, a ejemplo de Jesús que nos ha traído el perdón, borrando los pecados de los hombres arrepentidos y construyendo activamente el buen entendimiento, la concordia y la paz.

EL PERDÓN Y LA MISERICORDIA EN EL SER Y EL ACTUAR DE LOS CRISTIANOS
Constatamos continuamente el hecho de las actitudes negativas que emanan de la naturaleza humana: odios, divisiones, rencores, venganzas, crímenes, muertes provocadas por la violencia, el egoísmo y la brutalidad inhumana.
Ese aspecto duro y difícil de las actitudes negativas que caracterizan el comportamiento de muchos, debe sanarse con la gracia que Dios ofrece por Cristo y con la energía abundante del Espíritu Santo.
 Perdonar significa borrar las ofensas que se reciben o infligimos a los demás. Es olvidar las injurias y daños que recibimos de otros. Es quitar a toda costa los deseos de venganzas y desquites. Es quitar el rencor tan pegado a nuestras almas pecadoras.
Es derribar el orgullo y la soberbia para dar paso a la reconciliación y al buen entendimiento.
 La misericordia consiste en abrir nuestros corazones apiadándose de las miserias humanas. Es ampliar los espacios de nuestras conciencias, de nuestras inteligencias, voluntades y sentires, para tener actitudes de compasión y comprensión.
Es disculpar los defectos y fallas de los que nos ofenden y entender que nosotros mismos necesitamos misericordia en la medida que podamos construir la aceptación de nuestros prójimos con sus luces y sombras, de la misma manera que cada uno se reconozca necesitado de perdón y acogida positiva de los semejantes.

LA PARÁBOLA DEL EVANGELIO DE ESTE DOMINGO
La enseñanza de Cristo acerca del perdón y la misericordia, es clara y contundente. Se refiere a un rey que ajusta cuentas con sus súbditos. Uno de ellos le debía una suma inmensa de dinero y no tenía con qué pagar. Ante la dureza del rey que le exige saldar la deuda, el deudor,  arrojándose a sus pies, le suplicaba, diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo soltó y hasta le perdonó la deuda”.
Pero sucedió, que apenas este servidor había salido de la presencia del rey, se encontró con uno de sus compañeros que le debía poco dinero:
Entonces lo agarró enfurecido por el cuello y casi lo estrangulaba, mientrasle decía: “Págame todo lo que me debes.
El compañero se le arrodilló y le rogaba: Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo. Pero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la
deuda”.
El evangelio dice entonces que otros compañeros al ver lo sucedido, indignados, fueron luego ante el rey a contarlo todo. El rey mandó de inmediato traer al siervo duro e injusto: “Siervo malvado."
"Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti? Y el señor encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que debía”.

APLICACIÓN DE LA PARÁBOLA  A NUESTRAS VIDAS
Estamos llamados por Cristo a tener perdón y misericordia para todo aquel que nos haya ofendido y le debamos deudas. Las relaciones de perdón y misericordia son mutuas y exigen compromisos ineludibles: ¿Seremos capaces de tener perdón y misericordia para con los demás y ser medidos nosotros mismos  con la medida que midiésemos?.
Jesús sentencioso dice al final de la parábola que hemos considerado: “Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes, si cada cual no perdona de corazón a su hermano”
¡Saquemos las consecuencias para que sean realidad en nuestras vidas y recibir entonces para todos y cada uno el perdón y la misericordia divinos y podamos construir siempre juntos la comunión del amor y la compasión y alcanzar así el premio de la
vida eterna!

ORACIÓN CONCLUSIVA
Dios y rey mío, yo te alabaré; bendeciré tu nombre siempre y para siempre. Porque eres compasivo y misericordioso, lento para enojarte y generoso para perdonar. Bueno eres Señor para con todos y tu amor se extiende a todas tus creaturas.
¡Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te
bendigan!.

*Obispo Emérito de Zacatecas




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