Saturday 21 de January de 2017

El recuento de los daños

Los días del Bi-100

     28 Jun 2011 03:20:00

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El jefe rebelde,Luis Moya.
El jefe rebelde,Luis Moya.

Después de los Tratados de Ciudad Juárez, en mayo de 1911, siguió la restauración del orden público.
En el programa del gobierno federal se pidió un inventario de lo que estuvo alrededor de la guerra civil.
Una cuestión era saber cuánto daño material a los bienes gubernamentales ocurrió entre noviembre de 1910 y junio de 1911.
El secretario de Justicia, del periodo de don Francisco de la Barra, solicitó el informe al gobernador interino J. Guadalupe González. El ejecutivo estatal respondió en tiempo y forma.
Relató que en todas las municipalidades por las que transitó el jefe rebelde Luis Moya Regis hubo destrucción.
Se detalló qué oficinas públicas tenían una huella de la insurrección que procuraba invertir en el liberalismo la inclusión de la democracia maderista.
Con el inventario de la destrucción material se intentaba deslindar de responsabilidad a lo que propiamente generó el maderismo y lo que estaban produciendo ladrones y rebeldes de última hora.
Un caso sucedió el 9 de junio de 1911, dos sujetos autodenominados “maderistas” arribaron a la municipalidad de Sauceda, ahí incendiaron los libros del Registro Civil, salvando sólo los cuadernos de los nacimientos.
Por cierto, esta acción será una de las principales que realizarán los rebeldes cristeros en la década de 1920.
Estos querrán destruir parte de los símbolos materiales de las Leyes de Reforma, como eran los libros de nacimientos y matrimonios.
Las oficinas de las jefaturas políticas Fresnillo y Tlaltenango, junto a las dependencias fiscales y del juzgado de la municipalidad de Vetagrande, fueron las que mostraron mayores averías.
Repasemos el recuento de los daños en la dependencia del viejo mineral de Vetagrande.
Igual, señalemos que el maderismo no era admitido como una revolución, pues el presidente municipal respondió en un oficio: “tengo la honra de manifestar a usted qué libros e impresos fueron quemados por los revoltosos”, dijo.
“Una mesa chica, silla tule muy usada, regla de pino, dos carteras muy usadas; carpeta chica de baqueta; códigos federales de comercio, penal, de procedimientos penales, civil, de procedimientos civiles; leyes de pesas y medidas, de instrucción pública de 1898", agregó.
Asimismo el reglamento económico político de los partidos; una Constitución General de la República; expedientes de juicios por pesos; libros de caja de fondos municipales; legajos de correspondencia municipal; y libros de Registro Civil.”
*Historiador y profesor
universitario




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