Tuesday 24 de January de 2017

El teatro Echeverría ¿Es multifuncional?

De mis apuntes

     9 Mar 2013 03:20:00

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Treinta y siete años después de haber soportado una violenta agresión que cimbró las entrañas y cimientos del añoso Teatro José González Echeverría, al parecer nuevamente se emprenderá un intento más para rescatarlo del abandono institucional y tratar además de restaurarlo de acuerdo a su arquitectura original. Cabe mencionar al respecto que: nunca más se permitirá que el recinto sea objeto de caprichos o infundados gustos personales como ocurriera en 1986.
Las dispersas citas históricas rescatadas por el primer cronista de Fresnillo, Augusto Isunza Escoto, referente al teatro nos remontan hasta los años 1837-1864. En ese tiempo se desempeñaba como apoderado y administrador de las Minas de Proaño José González y Echeverría, a él le corresponde el honor de haber contribuido económicamente tanto para la construcción de la Escuela Práctica de Minas y Metalurgia, como para el teatro.
Los antecedentes históricos del inmueble reseñan que el inicio de la obra tiene cierta similitud con la construcción de la Escuela Práctica de Minas y se cita el año 1850. Sin embargo, la terminación del proyecto fue hasta finales del siglo XIX.
El teatro era utilizado para fiestas de todo tipo, por ejemplo en 1897 se participaba el matrimonio de Ma. Dolores Llaguno con el Doc. Federico Carranza que fue todo un acontecimiento social en El Mineral. En 1900 el jefe político José Bocanegra informaba de diversas mejoras realizadas en el teatro. Los recursos provenían de una compañía de teatro local.
En 1902 el teatro Echeverría se convierte en cine. La historia registra la primera proyección cinematográfica que también se considera que fue a nivel nacional. En lo anterior tiene que ver la participación de la empresa Fresnillo Mining Company por conducto del gerente Spencer Nyc Cook y de Francisco Correa Magallanes como jefe político y de la Sociedad Cooperativa de Mejoras Materiales.
El teatro en pleno auge en materia de promociones artístico-culturales es testigo fiel del nacimiento en 1903 de la Sociedad Artística Fresnillense que participa con verdadero entusiasmo en promociones relativas al uso adecuado del recinto sobresaliendo una rica y excelente diversidad en géneros del arte escénico, como por ejemplo zarzuelas españolas, ópera, opereta, obras de teatro, conciertos, recitales y audiciones.
Los primeros años del naciente siglo XX los efectos colaterales de la revolución trajeron como consecuencia que el teatro se utilizara para lo que nadie se imaginaba. En 1905 de acuerdo a la crónica del señor Manuel Benítez Valle, filarmónico de Sombrerete, el teatro se utilizaba como cárcel. Él fue uno de los internos. Más adelante los huertistas lo utilizan como fortín instalando ametralladoras en el techo y ventanales frente al mesón de Arrieta (pensión automotriz por la calle Morelos) para masacrar impunemente a revolucionarios que se alojaban en el mesón.
En 1919 Federico M. Gutiérrez, quien se desempeñaba como presidente municipal convierte el teatro en una cantina de lujo con salón de baile. En 1922 el ayuntamiento lo renta a Justo Sánchez como salón de cine. En 1925 nuevamente la empresa minera arrenda el teatro, emprenden acciones de restauración y mantenimiento y lo utilizan como cine proyectando vistas y películas silentes.
La empresa minera también realiza cambios en el techo, trabajos a cargo de Pablo Bolaños. Entre 1925 y 1930 se llevan a efecto innumerables eventos en el recinto teatral. De 1930 a 1955 el inmueble se convierte en sala cinematográfica, la empresa era representada por Jesús M. Pérez, que durante la década de los cuarentas construyera el cine Colonial y el cine Plaza.
En 1930 todavía aparecía el teatro sin construcciones en su entorno, pero no duró mucho. Pues en 1931 se autoriza a Daniel Carrera instalar una gasolinera en la esquina con la calle Deseo (Morelos). Luego el diputado y cacique Guillermo C. Aguilera junto con sus colaboradores Juan Valdez, Andrés Caldera, Apolonio Rucobo y Manuel Bañuelos construyeron sus viviendas alrededor del inmueble.
A partir de ese entonces se condenó al teatro a su destrucción gradual. El PRI junto con la CTM y CNC se apoderaron del inmueble y lo utilizaban hasta… para lo que usted ni se imagina. Se transforma al recinto cultural del pueblo minero en circo, arena de box, lucha libre, salón de baile, bodega y hasta vecindad. Por la calle Constitución en unas tapias se instala la anunciadora Bolívar y hasta un taller de reparación de zapatos.
El PRI abandona el recinto luego de una intensa campaña periodística de su servidor que propugnaba por el rescate, restauración y uso adecuado del inmueble. En la administración de J. Guadalupe Cervantes el teatro dizque fue objeto de “una restauración”. Fue todo lo contrario: destruyeron totalmente el recinto y lo convirtieron en una especie de caratula maquillada.
Los arquitectos responsables del fabuloso proyecto fueron Castañedo Quirarte y Carlos Aguayo.
Afortunadamente quedan los vestigios de los empotres de las gualdas así como elementos que nos indican la existencia de los pisos superiores donde estaban los palcos de plateas y galerías. En la cubierta del teatro se cambió su original estructura de madera por una de vigueta metálica y bovedilla  base de cuña de ladrillo que en la actualidad, pasados 37 años, presenta grietas, permite el paso del agua pluvial y disgregación de aplanados plafones y muros cercanos.
Como quien dice: le dieron en la m… Y aunque soy escéptico con relación a los discursos oficiales, todavía confío que en esta ocasión la anunciada restauración del teatro sea de acuerdo y respeto a su arquitectura original. Así de simple.




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