Monday 23 de January de 2017

El viejo de la danza

     28 Jul 2012 04:00:00

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El recordar mi niñez sin duda me transporta a la Calle Laberinto 6, donde viví junto con mi familia una muy cálida y bonita infancia. Mi recámara daba hacia el Mercado Hidalgo, centro de comercio local donde comenzaban las actividades muy temprano en la mañana. El fin de semana, particularmente, comenzaba con el olor a menudo de la Sra. Angelita desde las 5 de la mañana y más tarde se mezclaba con el olor a comino de la salsa de la Birriería Mendoza. De los ruidos ni que decir, desde sonoras motocicletas hasta floridos recordatorios del 10 de mayo por un trabajo mal hecho. También, inconfundible, la marcha de Zacatecas entonada a viva voz con una botella de cloralex usada como megáfono por el famoso “Toño Loco”, qué recuerdos...
El entusiasmo de la Sra. Flores quién curiosamente vendía el ídem de su apellido en el mercado, en cualquier fiesta religiosa era algo singular; desde el día de la Candelaria hasta la Virgen de Guadalupe; o el 2 de agosto,  día del comerciante hacía con varias personas que comenzara la actividad de la fiesta desde las 6 de la mañana. Por supuesto, la danza era el entremés de un largo banquete que comenzaba a primera hora. Los tamborazos para llamar a los “Matlachines” a la danza nos hacían brincar de la cama, el susto se hacía menor cuando se empezaban a combinar los acordes del violín. Así transcurría generalmente todo el día.
Gracias a esto y previo al comienzo del decimoséptimo Festival Zacatecas del Folclor Internacional, cuyo emblema será un matlachín, trataré en pocas palabras de describir y honrar los orígenes de ésta antigua y peculiar danza, la danza matlachina.
El indígena cantaba y bailaba diariamente, cada día tenía una idea clara del ritmo, entonces él mismo transformó esto como manifestación de vida. El Dios Sol, después de otorgarles los instrumentos musicales, les da a la vez la habilidad y destreza para que a través de la música dieran origen a una danza la cual es conocida como Matlachines, misma que fue ejecutada por la tribu de los Matlazincas, habitantes de la Huasteca Hidalguense.
Después de la Conquista de México en 1521, se puede afirmar que esta danza llega hasta Zacatecas en el año de 1546 a través de la tribu de los Tlaxcaltecas. Desde el punto de vista etimológico, la palabra Matlachines, proviene del Náhuatl Malacotzin, que significa girar o dar vueltas como malacate.
Para ser un verdadero Matlachín no se deben de olvidar varios elementos los cuales describo a continuación.
-Monterilla o montera: que se hace de plumas y representa la actividad de caza. Cada montera lleva entre 1500 y 2000 plumas.
-Camisa. Debe ser ligera y colorida la cual representa la alegría de los ejecutantes.
-Crucero o carcaj. Forma parte del atuendo del danzante ya que simula donde el indígena llevaba las jaras guardadas para cazar animales o pelear con quien lo agrediera.
- Cotense, Patio o Faja. Tramo de manta de un metro y cuarto, cuadrado, que sirve para cubrir la parte superior de la nagüilla.
- Calzón o Calzonera. En algunas regiones se lleva atado al tobillo con delgadas cintas de tela o elástico, en algunas danzas es amplio para poder desplazarse cómodamente y debe ser debajo de la rodilla.
- Nagüílla, Mandilillo o Faldilla. Esta se integra de dos piezas, en algunos sitios lleva complicados y bellos bordados que encierran significados especiales para manifestar la flora y fauna del lugar, a través de grecas de diversos colores confeccionadas de lentejuela, chaquira y canutillo, las que representan la orografía de los pueblos.
-Medias. Se han utilizado para cubrir la antepierna del danzante.
-Atadera. Se lleva debajo de las rodillas para darle mayor vistosidad  y realce a cada uno de los desplazamientos que realiza el danzante.
-Huaraches de tres agujeros o zacatecanos. Son la síntesis del calzado en los indígenas, se les llama patas de gallo actualmente.
-Arco. Arma indispensable del indígena
-Guaje, Ayacachtli o Bule. Este proporciona el sonido para acompañar los movimientos de los sones.
Por supuesto, el viejo de la danza no puede faltar. Éste se encarga en su mítica figura de llevar el orden en la danza, evitar que la gente invada el terreno en el que se baila, o hacer simplemente que los danzantes recuperen el paso. Generalmente y aunque no parezca este papel lo hace el mejor del grupo. Su vestuario es de iztle y lo acompaña una máscara o sombrero. En sus manos siempre veremos un látigo para facilitar su trabajo, un animal disecado para alejar los malos espíritus  y una muñeca que representa a una heroína o traidora. Está cuando el público se descuida y se la ponen para que la besen.
Que error sería perderse estas tradiciones al alcance de nuestras manos en el Festival del Folclor Internacional. Para terminar, no me resta más que agradecer al Maestro Daniel Guzmán, por documentarme ampliamente de los detalles de esta danza. Los invito a vivir el color en las calles y a disfrutar de la cultura mundial en este festival. Hasta la próxima.

 *Presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Zacatecas (Amhmzac)
rmunozc1970@hotmail.com




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