Sunday 22 de January de 2017

En busca del futuro

Espera transformar Sombrerete

     9 Jan 2011 00:18:27

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  • Raymundo Ceja González es creador de la empresa Zacsoft. Raymundo Ceja González es creador de la empresa Zacsoft.
  • Apoya a jóvenes talentos de su natal Sombrerete. Apoya a jóvenes talentos de su natal Sombrerete.
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Si alguien en Zacatecas conoce las grandes palabras que mueven al mundo globalizado (talento, innovación, multimedia, digital), ese alguien responde al nombre de Raymundo Ceja González.
El rostro blanco y las gafas dan un frío aspecto tecnológico a su semblante, pero como suele pasar con cualquier hardware, la vista física encubre un software sorprendente donde la imaginación es el límite.
Con una voz que parece una conexión de alta velocidad comienza a bajar información a los oídos de quien lo escucha, datos que no se pueden procesar en su justa dimensión a la primera.
La ambición de Raymundo es simple: aplicar la vieja fórmula de la palanca y el punto de apoyo para mover hacia el desarrollo a un pueblo exportador de mano de obra calificada.
La piedra que este emprendedor zacatecano anhela mover es su lugar de nacimiento, Sombrerete, el punto de apoyo es el talento y la palanca se llama Zacsoft.
El desarrollo del software
Raymundo tuvo su primera computadora a los 6 años.
“Siempre he estado ligado a la tecnología, es lo que disfruto”, comparte.
La despedida de su pueblo natal llegó a los 13 años de edad.
El destino elegido fue Torreón, Coahuila, donde Ceja estudió la preparatoria con los lasallistas.
El siguiente punto en sus estudios realizados nos lleva al título de ingeniero industrial y de sistemas del ITESM campus Monterrey.
No conforme con eso, se fue a especializarse en la Universidad de Georgetown en Washington, DC.
Una estrellita más en su frente fue la maestría en el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE).
En Monterrey comenzó a diseñar planes de negocios y estructuras de mercado para proyectos como Reporte Índigo.
Luego, vino la pregunta clave, una reflexión con todos los visos de ejercicio espiritual: “¿cuál es el lugar donde puedo aportar más?” y apareció una palabra, una respuesta, el punto de partida para el desarrollo de un programa de vida con el camuflaje de búsqueda profesional.

Zacsoft
Una empresa de vanguardia, una fábrica de ideas, un calvario para su creador, cualquiera de las anteriores definiciones la describe con exactitud.
“La he sufrido, pero la he sufrido, el año pasado nuestro principal objetivo fue no despedir gente”, comparte Ceja González.
La empresa ha generado 30 empleos desde su fundación en enero de 2008.
La política de Zacsoft es tenderle la mano al talento joven de Zacatecas, aprovechar a los egresados de las carreras de Ingeniería en Sistemas y Licenciatura en Informática que se imparten en el  Instituto Tecnológico Superior Zacatecas Occidente.
“Es gente que ha nacido en el ámbito profesional con nosotros”, explica.
Raymundo tiene motivaciones que suenan por igual a altruismo y locura.
“Mientras estudiaba, y cuando ya trabajaba en Monterrey, cada vez que iba a Sombrerete me encontraba con amigos que no pudieron salir, que no tuvieron las mismas oportunidades”, recuerda.
“Sentí la responsabilidad de hacer algo, de aportar algo para que no le pase lo mismo a otros jóvenes. Todos los esfuerzos de crecimiento están pensados para desarrollarse en Sombrerete”, remata como advirtiendo que va en serio.

En vías de desarrollo
Diseño de páginas web, programación de aplicaciones para dispositivos móviles y desarrollo de estrategias de promoción con contenidos de audio y video son, a grandes rasgos, las soluciones que ofrece Zacsoft a sus clientes.
“Tenemos todo integrado, la idea es ofrecer a quienes nos contratan un clúster tecnológico, opciones de crecimiento en todas las áreas”, comparte Raymundo.
Los saltos cualitativos que pretende Ceja son tan contundentes como mutar el carbón en oro.
“Queremos que Sombrerete sea el primer modelo de un pueblo que convierte su vocación económica. Ya tiene la minería pero el objetivo es encaminar su vocación hacia el talento, a la tecnología”, y la voz de Raymundo se antoja tan seria y calculadora como la respuesta de una computadora al problema tecleado.
Se da tiempo para agradecerle al equipo que confió en la visión de un grupo, el núcleo, talento repatriado o convertidos a esa religión tecnológica que propone Raymundo.
Es talento que trabajaba en empresas regias, torreonenes y zacatecanas, soñadores que recorrieron el camino inverso de la fuga de cerebros y dejaron las urbes para plantar su fábrica de ideas en un lugar donde la migración es norma.
“Cuando empezamos a contratar éramos cuatro personas en un cuarto, cada uno con su lap, eso era todo”, apenas una semilla que comenzó a echar raíces tanto en el plano físico como en el virtual.
La visión de corto plazo es consolidar a Zacsoft a nivel estatal, dar a conocer al gobierno y a las empresas que en Zacatecas hay una empresa que ofrece servicios que ellos contratan en otros puntos del país.
La visión a largo plazo es tan extensa como el ciberespacio. Y el tono serio y calculador de Raymundo desactiva el gen del escepticismo, tanta seguridad inquieta, asusta, seduce.

Fundamental, la familia
Entre tanta tecnología también hay lugar para las mundanas emociones humanas. Diez años de casado, tres hijos y feliz, en tres apuntes Raymundo resume su vida familiar y otra vez hace pensar en la precisión de las máquinas.
En circunstancias normales es difícil relacionar incógnitas como matrimonio y felicidad, y si a la ecuación le agregamos las variables de una década en funciones y tres hijos, la cosa se complica.
Tal testimonio de Raymundo no cuadra del todo, pero la eficiencia mental revelada en la economía de su discurso y la limpidez del retrato incitan a la duda a batirse en retirada.
Como descubriendo el choque de ideas causado en el oyente, Raymundo explica que su esposa, Cecilia, ha sido fundamental.
Por un momento, la inteligencia detrás de los anteojos se humaniza.
“Mi esposa es de Monterrey, es ingeniera industrial, tiene mucho que ver con mis proyectos y aceptó venirse a radicar en Sombrerete”, como prueba de amor, al oyente le basta.

Sombrerete Valley
La barrera cultural es un problema que ni el mejor software puede arreglar. Raymundo lo tiene claro, la gente esta acostumbrada a ver la tecnología como un producto que aparece en un folleto. Su intención es que la sociedad zacatecana comprenda que crear una infraestructura tecnológica es tan importante como construir edificios.
“El lugar donde menos clientes tenemos es Zacatecas, apenas estamos naciendo como proveedor, la mayoría de nuestros proyectos se van a otros estados del país”, y ese es el principal escollo que debe librar Raymundo.
Pero el sueño persiste, Ceja no ceja en su empeño de ver a su pueblo natal convertido en un paradero tecnológico que mueva a la búsqueda de nuevos frentes para combatir la escasez de oportunidades en el estado.
“Ya tenemos un proyecto con la presidencia municipal para dotar de internet gratuito a todo el pueblo”, y al hablar de esta idea, levanta la ceja.
Porque el objetivo de Zacsoft es replicar el modelo de Sombrerete y aplicarlo en los otros municipios del estado donde la minería, el campo, las actividades tradicionales no pueden solas con el paquete.
“La tecnología también puede apuntalar las otras vocaciones, darle valor agregado a los minerales, tecnificar el campo, promover el turismo”, dijo.
Y las grandes palabras se mueven por el aire, inasibles como el ciberespacio, ese lugar donde crece el mundo ahora que no hay más continentes por descubrir.
En el universo virtual todo tiene cabida, incluso los sueños de transformar un pequeño pedazo de la realidad zacatecana en un paraíso tecnológico, en Sombrerete.
 




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