Saturday 21 de January de 2017

Estaciones prodigiosas de la vida

     22 Apr 2013 03:30:00

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Me agradan muchísimo los programas de divulgación científica que se realizan a partir del enigma y no desde la arrogancia del dogma racionalista, sobretodo aquellos que tienen por tema la condición humana. No hay mayor misterio que saber quiénes somos, por qué somos de tal o cual manera, por qué podemos ser al mismo tiempo una especie prodigiosa y una calamidad cósmica.
La ciencia racionalista no se siente cómoda en un territorio minado por el azar y las relaciones intangibles. Poco entiende de las pasiones, los deseos, la capacidad de imaginar y crear mundos improbables. Nos habla de zonas cerebrales que se activan cuando hablamos, sufrimos, gozamos, reímos, estudiamos, pero hasta ahora nada dice acerca de cómo esos impulsos eléctricos se convierten en ideas y sueños, en esperanzas y frustraciones, en amor u odio.
Afortunadamente, en la actividad científica hay vertientes que avanzan por senderos transdisciplinarios y flexibles. Ejemplos de estos enfoques pueden encontrarse en los programas de divulgación científica de los canales culturales mexicanos. También en la televisión española hay una serie, Redes, dirigida por Eduardo Punset, que busca reflexionar sobre estos temas, a partir de una visión que conecta las funciones biológicas y neuronales con los estados emotivos de los seres humanos.
Uno de los episodios más interesente de esta serie muestra las razones que hacen de la mediana edad una etapa prodigiosa de la vida humana. Al igual que la adolescencia, esta fase diferencia a nuestra especie del resto de las especies animales, ya que no existen en estas últimas. Punset invita a un investigador de Cambridge, David Bainbridge, para charlar sobre este apasionante tema.
Una cosa que llama la atención es cómo se puede compatibilizar la pérdida en la velocidad del pensamiento, por efecto del envejecimiento, con un incremento de la inteligencia. Forjarse una visión general, una perspectiva global de la situación, planear tareas muy sofisticadas, delegar responsabilidades en otros son acciones muy complejas y difíciles de cuantificar, pero las personas de la mediana edad las realizan en abundancia y con un alto grado de efectividad, afirma Bainbridge.
¿Por qué los maduros despuntan por encima de los jóvenes en este ámbito de la complejidad cognitiva? Porque en la mediana edad estamos en condiciones de alcanzar y maximizar el auge cognitivo. Además logramos estabilizar nuestra salud mental porque gestionamos mejor nuestro temperamento emocional. Asimismo, se consolidan las relaciones de pareja y se fortalece la vida sexual, al tiempo que participamos como nadie en la transmisión de la sabiduría a las generaciones posteriores y en el impulso a la creatividad.
Esto abre la posibilidad de comprender positivamente la madurez del vida.

*Miembro del Sistema Nacional de Investigadores
consolovin@hotmail.com




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