Friday 20 de January de 2017

Estética Relacional

Periferia: Arte contemporáneo

     16 Nov 2012 04:00:00

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Sin título de Rirkrit Tiravanija. (Cortesía)
Sin título de Rirkrit Tiravanija. (Cortesía)

A finales de los años 90, el curador y crítico Nicolás Bourriaud (Francia, 1965) publicó Estética Relacional. Fue un punto de quiebre en la historia del arte de nuestros días, por tratarse de uno de los primeros intentos de caracterizar al arte contemporáneo.
El texto fue criticado duramente por considerarse que era una visión parcial. Se limitaba al análisis del trabajo de unos cuantos artistas. Algunos muy cercanos a Bourriaud. Otros incluidos a partir de una visión simplista de su obra.
Una parte de sus detractores vieron a Estética Relacional como el manifiesto de la primera vanguardia del siglo 21, o como una justificación teórica para un grupo de artistas que la necesitaban, porque de otra forma su obra entera no tendría sentido.
Pero más allá de las críticas o de sus limitaciones, este libro aporta elementos que nos permiten acercarnos con otro punto de vista al arte.
Una de las premisas que plantea es que la mayoría de las interacciones sociales en el mundo actual ocurren en un entorno definido por el mercado: la gente se reúne para tomar un café, para ir de compras, para consumir.
La ciudad, como espacio de encuentros, es una imposición; el orden urbano está orientado a la productividad, a facilitar los intercambios mercantiles.
Frente a esta realidad, el arte, desde la perspectiva de Bourriaud, crea un espacio de encuentro que escapa a la lógica del mercado, que está fuera de la realidad, temporal y espacialmente. El modelo de socialización que propicia el arte, no apunta hacia el intercambio comercial, sino hacia el diálogo.
El arte no puede reducirse al consumo de los objetos que la componen. Estos son apenas elementos de aglutinación que proponen o materializan una serie de relaciones con el mundo, y a su vez dan lugar a otras relaciones.
El arte relacional, tal como es propuesto por el autor, usa estas interacciones como su materia de trabajo, de la misma forma que un pintor usa pinceles y pigmentos. Y se puede caracterizar por el uso de conexiones, reuniones, convivencias y colaboraciones entre personas.  
Ese es el caso de Rirkrit Tiravanija (Argentina, 1961), que basa buena parte de su obra en la (re)creación de espacios donde la gente se reúne para comer, escuchar música o leer.
Llevado al extremo, el mero hecho de vivir, salir a la calle y conocer gente podría ser considerado como arte, como una obra de “estética relacional”, que es otra de las razones por las que el texto ha sido descalificado.
Más allá de sus fallas, unos de los argumentos más sólidos de Bourriaud es que si una obra de arte es exitosa, si cumple con lo que se propone, dará lugar a una discusión, a un proceso de construcción de conocimiento resultado del intercambio de ideas entre los espectadores que difícilmente puede darse en otro contexto.

*Coordinador del Muno
Twitter: @sevendepinole




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