Sunday 22 de January de 2017

Fin de temporada

Los días del Bi-100

     14 Jun 2011 03:20:00

A- A A+

Compartir:

El 5 de junio de 1911, Francisco I. Madero pasó por Zacatecas como un líder vencedor. Este hecho marca el límite entre el antes y después en el régimen político.
En el antes está el centralismo y la eficiencia administrativa, el autoritarismo político, la modernización en la infraestructura.
Es un antes que porta como estandarte a la Constitución de 1857.
El después es incierto. Pues el movimiento maderista muestra que lo ausente en el escenario público es la democracia liberal, y por consiguiente, una efectiva rotación legal de los núcleos ciudadanos que emergen de los campos intelectuales y económicos.
Esta exhibición fue notoria tras la inédita gira política (que se congregó con base en el libro “La sucesión presidencial”) y la formación de una densa red de oposición en la que estuvieron líderes locales desplazados de las instancias de representación política.
Coincidente con el triunfo maderista, en la Ciudad de México ocurrió el deceso de don Benito Garza Pérez (nacido en Sombrerete en 1855). Murió el 1 de junio.
Entonces la defunción es también marca del fin de una temporada política. Benito Garza era uno de los dirigentes visibles del maderismo político en Zacatecas.
En marzo de 1910 acogió a Madero en su casa (sita en la esquina de la avenida Hidalgo y el callejón del Santero).
Varios datos dan nota de su recorrido liberal. El primero, estudió como becado en el Instituto Literario, en la década de 1870.
En 1895, siendo profesor del Instituto y abogado litigante, fue elegido como presidente del Club Liberal Benito Juárez.
El acto fue en una asamblea que se verificó en los altos del mercado Jesús González Ortega.
Con esta asociación pretendían detener la política de conciliación que impulsaban las autoridades federales con los otrora monarquistas y conservadores desplazados del poder.
En 1901 asistió al Congreso Liberal de San Luis Potosí. Ahí lo designaron secretario y lo distinguieron como uno de los emblemas del liberalismo mexicano en una asamblea donde los próceres fueron los Flores Magón.
Al estallar la rebelión maderista en la entidad, el licenciado Garza hospedó en su casa a la hija de Luis Moya.
Para tener una imagen del licenciado Garza, retomemos la descripción que hizo el escritor Ramón Puente:
“Era de pequeña estatura, irascible como un niño mimado, miope hasta no ver a dos dedos de sus narices; hablaba tartamudeando, pero cuando se agachaba sobre el escritorio para producir un alegato, salía una obra impecable, porque en gramática era un académico y en jurisprudencia un perito” (en Juan Rivera, ediciones Botas, 1936).
*Historiador y profesor
universitario




Lo más leído
Mueren tres personas en volcadura en Sombrerete 
Gwyneth Paltrow recomienda huevos vaginales de jade 
Hallan 7 cadáveres dentro de un taxi en Manzanillo  
Concluyen las primeras obras del programa de rehabilitación de calles 
Tim Matheson en ¿Quién mató a Reagan?
Una segunda oportunidad para tu basura
​Celebra Evo Morales 11 años de presidente: Busca la reelección 
Gael García, fiel a sus ideales
Localizan en Luis Moya el cuerpo de un hombre con el tiro de gracia 
Desaparece el helicóptero de empresario regiomontano
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.55
Venta 22.05
€uro
Compra 23.05
Venta 23.55

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad