Sunday 22 de January de 2017

Fresnillense que alcanzó sus sueños

Flora Stephano Sierra

     10 Nov 2012 03:40:00

A- A A+

Compartir:
Cuando falleció su padre, ella se encargó, junto a sus hermanos, del negocio de las gasolineras.
Cuando falleció su padre, ella se encargó, junto a sus hermanos, del negocio de las gasolineras.

"Con esfuerzo, trabajo y las ganas de superarme he logrado alcanzar cada sueño y viajar por todo el mundo: Desde América hasta Oceanía... Es una de mis pasiones", celebró.

A sus 92 años de edad, Flora Stephano Sierra es un ejemplo a seguir para las nuevas generaciones, ya que durante 60 años fundó  la primera refaccionaria en Fresnillo: Refacciones Stephano, gracias a la enseñanza que le dejó su padre desde muy pequeña.
Flora es orgullosamente fresnillense, nació el 27 de octubre de 1920; hija de Alberto Stephano Cottone e Isaura Sierra Esparza.
Tuvo nueve hermanos: Concha, Alberto, Carlos, Alicia, Flora, Elena, Alberto, Ana María y María de Lourdes, de los cuales, ahora sólo quedan cuatro.
Desde muy pequeña, Flora, mejor conocida como Tía Pollo, porque al nacer estaba muy chiquitita y pesó sólo 2 kilogramos, estuvo muy aferrada a sus sueños y nunca se rindió hasta cumplirlos.
A los 6 años pidió a sus papás que la inscribieran en la escuela, pues quería obtener una profesión, a pesar de las dificultades que se presentaban en aquella época, ya que en el estado no había instituciones de nivel secundaria, preparatoria y de nivel superior para mujeres, por lo que tuvo que salir un par de ocasiones a otras entidades.
“Un día mi papá llegó con la noticia de que me había inscrito en el colegio Cuca Álvarez, fue uno de los días más felices de mi vida, pero complementaba mi estudio con las clases particulares que me daba el señor Villagrana. Como no había secundaria para mujeres tuve que irme a Aguascalientes para ingresar al Instituto de Ciencias, donde también hice la preparatoria. Luego fui seleccionada en la Facultad de Ciencias Químicas, de la Universidad Nacional Autónoma de México”.
Al terminar el tercer año de universidad se enteró de que sus papás estaban enfermos y tuvo que regresar a Fresnillo para hacerse cargo del hogar y cuidarlos.
En 1948 falleció su papá, y como una mujer de fuerza y valor, recibió en sus manos el compromiso de dirigir las dos gasolineras que eran patrimonio de su familia, una ubicada en la avenida Hidalgo y otra en la calle Parra.
Para 1950 despertó un nuevo sueño en Flora, pues debido a que los clientes que llegaban al negocio necesitaban refacciones para sus vehículos, poco a poco conoció a distribuidores de la marca Ford, una de las empresas de autos más sobresalientes de estos tiempos, y unió esfuerzos para levantar la primera refaccionaria en El Mineral, su ciudad natal a la que ama tanto.
“Gracias al apoyo de varios mecánicos, que también eran amigos de la familia, fue como conocí el funcionamiento de cada pieza que componen un auto,  y de esta manera, decidí poner la refaccionaria. Un tiempo después, sólo éramos dos refaccionarias, la Stephano y la Rivas”.
Hasta 2010, Flora tomó en sus manos las riendas del negocio, pero por problemas de salud decidió venderlo y descansar un poco más.
Sus padres siempre le inculcaron andar por los buenos caminos, a hacer bien las cosas, tener poder de decisión, ser una persona honrada, trabajadora, respetuosa, atender de la mejor manera las personas, valores y enseñanzas que puso en marcha y la llevaron a la cima del éxito.

david_soto@imagenzac.mx




Lo más leído
Busca Guadalupe duplicar la aportación del Programa 3x1 
Difundirán a nivel nacional los festivales zacatecanos más representativos 
Arranca construcción de la Unidad Básica de rehabilitación en Pánfilo Natera 
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.57
Venta 22.07
€uro
Compra 23.10
Venta 23.6

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad