Saturday 21 de January de 2017

Garibay y Ortega, cortan oreja cada uno

A Joselito Adame lo atracó el juez de plaza

     9 Sep 2012 03:20:00

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  • Rafael Ortega se sacó la espina con su segundo toro. Rafael Ortega se sacó la espina con su segundo toro.
  • Al rejoneador Rodrigo Santos le tocó el toro más malo. Al rejoneador Rodrigo Santos le tocó el toro más malo.
  • Eruviel Ávila y Miguel Alonso disfrutaron de la corrida. Eruviel Ávila y Miguel Alonso disfrutaron de la corrida.
  • Joselito Adame, muy torero y valiente. Joselito Adame, muy torero y valiente.
  • Garibay  le brindó la faena al mandatario. Garibay le brindó la faena al mandatario.
  • Ignacio Garibay realizó sendas faenas, pero solo pudo cortar una oreja. Ignacio Garibay realizó sendas faenas, pero solo pudo cortar una oreja.
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Con mucho entusiasmo por parte de los aficionados a la fiesta brava arrancó el serial taurino de la Feria Nacional de Zacatecas 2012, y en la primera corrida el torero Ignacio Garibay y el tlaxcalteca Rafael Ortega cortaron oreja, mientras que al hidrocálido Josélito Adame el juez de plaza se la negó.
La fiesta taurina comenzó en la Monumental Plaza de Toros de Zacatecas, donde el lote de animales que envió la ganadería Jaral de Peñas resultaron regulares.

Ignacio Garibay
El matador de toros del Distrito Federal, avecindado en Querétaro recibió a su primer rival de nombre “Agua Verde”, de 456 kilos, toro que desde el inicio de la faena con el capote mostró que traía embestida y recorrido, Garbay lució una buena tanda de lances con lo que arrancó los olés del público.
Enseguida tomó la muleta e inició una tanda de mucho temple que le dio opoctunidad de mostrar su fino toreo ante un toro que se prestó a la faena, hizo el recorrido por la derecha pegado al trapo rojo dando el giro completo.
Al ver Ignacio que el toro era bueno, comenzó a darle tiempo para que se recuperara y seguir pegándole tandas de derechazos, por donde “Agua Verde” seguía la muleta con mucha armonía ante el delirio del diestro que siempre estuvo metido entre los pitones.
La faena estaba hecha, la gente se entregó al torero, tenía ganada ya una oreja, se tiró a matar dejando media estocada bien colocada, se rindió pronto el animal y sin dudarlo mucho, el juez de plaza, Carlos Ibargüengoitia sacó el pañuelo blanco, otorgándole la oreja.
Al segundo toro, “Minero” de 462 kilos resultó mejor que su hermano,  con más recorrido, humilló a Garibay por todo lo bajo cuando le soltó la muleta, le pegó tandas de derecha con mucha finura, pasándolo con suavidad y con embestida completa.
Pases de derecha, trincherazos, chicuelinas por alto y con remates de pecho, Nacho fincó otra gran lidia a este toro que también se prestó para que lo recorrieran por el lado derecho y como siempre, Garibay metido entre los pitones, sin desesperarse hasta cuajar la faena que era para dos orejas.
Llegó el momento de tirarse a matar y falló con la espada; recibió un aviso y adiós apéndices, siendo fuertemente ovacionado con salida al tercio.

Rafael Ortega
En el turno del torero de Tlaxcala recibió a “Guitarrón” de 481 kilos; con el capote inició sólo bregando para después del puyazo aplicarse tres buenas chicuelinas antiguas, fue mejor la tercera cuando hizo que el toro diera una maroma completa; con banderillas puso tres buenos pares, se lució con el de “violín”.
Ya con la muleta en mano, inició con tanda de pases de rodillas, remató con el de pecho y arrancó los olés, siguió con naturales, por donde el toro tenía más recorrido, por la derecha no aceptaba la muleta.
A base de insistir, Ortega fue obligando al animal que se metiera en la roja con más pases de derecha hasta que de plano se le acabó el oxígeno a “Guitarrón”.
Se tiró a matar dejando una estocada caída y delantero que le reventó los pulmones al burel, y los aplausos se convirtieron en una rechifla.
Con su segundo, de nombre “Dinastía” de 470 kilos, Rafael saltó al ruedo decidido a sacarse la espina que ya le había dejado Garibay, recibió a su rival con farol de rodillas y estuvo a punto de ser prendido por el toro al que recibió pegado a tablas.
Después del puyazo, el tlaxcalteca siguió con tanda de chicuelinas antiguas, invitó a Ignacio para que también le pegara al toro con el capote.
Con los palos de colores falló en la primera puesta, los dos siguientes quedaron muy disparejos, pero con el tercero volvió a lucirse con la firma de la casa, con un excelente “violín”.
Enseguida tomó la muleta y fue por “Dinastía”, inició la faena con tanda de rodillas, chicuelinas y tanda de derecha, el toro traía embestida por ambos pitones y Ortega lo aprovechó a la perfección realizando una faena de mucha entrega junto con el toro que se prestó a la lidia, sobretodo cuando le pasó el trapo por alto culminando con un buen trincherazo.
La faena estaba hecha y ganada la oreja, sólo era cuestión de que matara bien, y en el primer intento de fulminante estocada “Dinastía” se rindió a sus pies, oreja ganada a ley, sobre todo por el espadazo.
El juez se resistía a otorgársela, pero luego que la gente lo obligó, sacó el pañuelo para darle el premio.

Joselito Adame
El torero aguascalentese enfrentó a su primer enemigo “Ópalo” de 450 kilos, al que recibió con farol de rodillas, lances de derecha-izquierda, resaltando las chicuelinas. Con las banderillas puso tres buenos pares que la gente le premió con una fuerte ovación.
Desde la salida, el toro mostró que le haría la vida de cuadros, sin embargo éste le echó valor y entrega con la muleta hasta poder sacarle pases por alto y de derecha a un animal que embestía a medias.
Quiso torearlo al natural, pero por ahí menos pudo pasar al burel que pronto se agotó, pero aún así pudo hacerla una faena de muchos riñones, que bien merecía una oreja.
Sin embargo, a la hora de hundir el acero no pudo hacerlo con certeza, pinchó y se le fue el triunfo.
Su segundo rival, “Catón” de 460 kilos, fue mejor que el anterior, con el capote se prestó para que le pegara una tanda de cuatro zapopinas que encendieron al respetable. Luego, con banderillas se lució dejando tres pares bien colocados en todo lo alto.
Con la muleta le metió tres buenos pases de derecha, le dio reposo al toro para proseguir toreando por el mismo lado a este animal que se resistía a embestir, pero enfrente tenía a un torero con agallas que le pudo sacar todo el juego posible con más pases de derecha, naturales, chicuelinas, entre otros, al ritmo de las notas musicales de “Pelea de Gallos”.
Joselito estaba fincado en otra faena riñonuda, de entrega y valentía, mientras allá en el tendido la gente se le entregaba gritándole...viva Aguascalientes, mientras el torero seguía toreando con mucha alegría.
Igual que en su primer toro, ya tenía ganada la oreja, sólo faltaba la suerte suprema, estaba obligado a no fallar, preparó al toro, fijó la espada se tiró a matar dejó una estocada que pronto tumbó a “Catón”.
De inmediato la gente sacó los pañuelos pidiendo la oreja para Joselito, pero el señor juez, Carlos Ibargüengoitia no se la concedió y consiguió la rechifla de la gente. Dio a entender que el torero de Aguascalientes le cae mal.

Gastón Santos
Finalmente, al rejoneador Rodrigo Santos le tocó el toro más malo del encierro, quedado, distraído y sin embestida, ah, pero cuando tocó el turno a los Forcados Mazatlecos, ahí sí se lució “Tenor” de 480 kilos.
En las tres pegas que realizaron los Forcados, en ninguna pudieron parar al toro, poniéndoles tremendas revolcadas, pidieron permiso para el cuarto intento y todo fue en vano, el astado no se dejó dominar por estos hombres suicidas que fueron despedidos entre fuerte andanada da aplausos, en cambio, a Rodrigo Santos lo premiaron entre rechiflas.
 




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