Thursday 19 de January de 2017

Hacer historia, superar la marginación

Tener metas concretas, medibles y ambiciosas para superar nuestra historia de mediocridad es un primer paso

     10 Mar 2011 04:00:00

A- A A+

Compartir:

Este martes fue presentado el Programa Estatal de Superación de la Marginación Social en el municipio de Genaro Codina. Ahí, como en otros nueve municipios del estado, el Índice de Desarrollo Humano es comparable al de países como Sri Lanka y Palestina.

He revisado el documento íntegro en los últimos días. Conozco al equipo que lo trabajó, el marco conceptual utilizado y los programas que en esa misma materia se presentaron en las últimas administraciones estatales.
Y porque los conozco es que no tengo temor a afirmar que lo que se presentó el martes es un compromiso inédito en la historia de Zacatecas.
Antes de descalificarlo a priori, como lo han hecho casi por sistema, los opositores del actual gobierno deberían leer a cabalidad el programa. Estudiar la metodología utilizada, las definiciones e indicadores en los que se sustenta y las metas que establece.
Lo digo porque esa es la manera más eficaz de ser oposición: midiendo la eficiencia de un gobierno determinado, de forma sistemática, con respecto a las metas que se trazó y que lo llevaron a conquistar la voluntad de los electores.
Con los compromisos que se establecieron en Genaro Codina habrá mucha tela de donde cortar para la oposición. Básicamente, el gobierno estatal se comprometió a que los indicadores de desarrollo social superen la media nacional.
En otras palabras, Miguel Alonso confirmó como proyecto de gobierno aquella premisa de campaña que un año antes (también el 8 de marzo), había establecido durante su toma de protesta como candidato:
“Nos negamos a aceptar como destino manifiesto el atraso de Zacatecas; nos negamos a seguir siendo el estado más rezagado del centro norte del país; nos negamos a aceptar la migración y con ello la separación de las familias como único destino de muchos zacatecanos”.
 Se trata de que Zacatecas se coloque por encima de la media nacional en alfabetización, en pobreza alimentaria y de capacidades; se trata de detonar la economía social en la entidad y crear una red de talleres textiles que, a su vez, pueda garantizar la producción de uniformes escolares gratuitos.
Se trata de que Zacatecas pase del lugar 26 que hoy ocupa en materia de Desarrollo Humano, al lugar 18 en el 2016. Y sólo se necesita hacer un poco más de lo que se ha hecho en los últimos 12 años. O, viéndolo desde la perspectiva opuesta, dejar de hacer un poco menos.
Y como las metas son ambiciosas, los riesgos son altos. A eso me refiero cuando digo que la oposición puede evaluar al gobierno de forma rigurosa con los indicadores que el Plan Estatal de Desarrollo y este programa sectorial establecen.
¿Es posible que Zacatecas deje atrás de su realidad estar entre los últimos 10 lugares de desarrollo humano? ¿Es posible que logremos duplicar el Ingreso per Cápita en un lapso de 20 años? ¿Es posible que logremos duplicar el número de empleos permanentes en un periodo de 25 años? ¿Es posible que una generación modifique el destino de nuestro estado?
Desde mi punto de vista, es posible. Y la diferencia entre hacerlo y no hacerlo está en el nivel de compromiso que el equipo de gobierno asuma.
La diferencia está en que los titulares de las áreas relativas al desarrollo social se comprometan a que las casas con piso de tierra se reduzcan dramáticamente, y dejen de pensar en acumular despensas y material de construcción en bodegas para utilizarse en tiempos electorales.
La diferencia está en que los titulares de las áreas relativas al desarrollo económico se dediquen a impulsar las actividades de miles de emprendedores y no a beneficiar de forma injustificada a unos cuantos traficantes de influencias.
La diferencia está en que los legisladores seamos capaces de diseñar un presupuesto basado en resultados, y no en los intereses de partido e individuales.
Se requiere un esfuerzo extra de los maestros en ayudar a los niños antes de recurrir a la absurda “solución” de la reprobación. Se requiere una segunda oportunidad para los infantes y adolescentes fuera de la escuela.
Se requiere un esfuerzo ético de los constructores, que maximice el efecto multiplicador de la inversión en obra pública e infraestructura y mecanismos más estrictos de rendición de cuentas.
Se requiere voluntad, coraje y valentía. Tener metas concretas, medibles y ambiciosas para superar nuestra historia de mediocridad es un primer paso.
Un primer paso que será recordado como un ejercicio de hipocresía si no cambiamos las reglas del juego y demostramos voluntad, creatividad y consistencia ética.
No hay pretextos ni medias tintas. En el 2016 sabremos si optamos por la historia o por el gatopardismo.

*Diputado local




Lo más leído
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 22.00
Venta 22.5
€uro
Compra 23.29
Venta 23.79

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad