Thursday 23 de March de 2017

Informando a Guadalupe

     11 Oct 2012 04:00:00

A- A A+

Compartir:

Informar ha dejado de ser un acto de buena voluntad para convertirse en una verdadera obligación de los representantes populares. No me refiero solamente al punto de vista legal. Más allá de la disposición constitucional, existe un deber moral de hacerlo. La crisis de la democracia representativa obliga a mantener un debate constante, abierto y honesto con la sociedad civil, respecto de las acciones de quienes fuimos votados para un cargo público.

Hace un año y medio, advertí en mi primer informe sobre la descomposición social que México ya vivía. Dediqué aquél evento a la memoria de los niños de la Guardería ABC, en Hermosillo, Sonora, y de Marisela Escobedo. Ambos, desde mi punto de vista, fueron crímenes de Estado. La incompetencia, la inacción y las omisiones de los distintos niveles de gobierno nos han costado miles de vidas en años recientes.
Hoy, el panorama no es distinto. La reciente muerte de José  Eduardo Moreira ha sacudido a la opinión pública. La descomposición, como sucedió en Colombia hace algunos años, ha comenzado a cobrarle factura a la clase política.
Las decisiones que no tomamos ayer las estamos pagando hoy, y si prolongamos ese comportamiento mediocre y cobarde, los costos serán cada vez más altos, más generalizados y cada vez menos factibles de ser revertidos.
Quienes nos dedicamos hoy a ejercer la política en México no tenemos el derecho a de escondernos. Si no queremos enfrentar la realidad, podemos optar por cualquier otra actividad que no sea el servicio público.
Debemos dar por terminado los falsos paraísos que la impunidad y la corrupción han creado si queremos ir a la solución de fondo de los problemas sociales.
No ganaremos esta guerra mientras los ciudadanos no tengan confianza en las instituciones públicas. Es el tiempo de jubilar a los políticos que ven en el gobierno la oportunidad de que la revolución les haga justicia.
Tampoco vamos a salir adelante mientras sigamos tolerando la desigualdad y la pobreza. No puede ser posible que México invierta más en los subsidios a la gasolina, promoviendo la contaminación y beneficiando a los más ricos, que en los programas para erradicar la pobreza.
Ese ha sido el discurso que hemos puesto en práctica en estos últimos dos años. Algunas veces, el costo que he decidido pagar han sido campañas de desprestigio originadas por quienes no se sienten cómodos con esta postura, pero ha valido la pena.
Veo en Zacatecas una oportunidad histórica de cambio. El hecho de que diputados de todos los partidos, mayoritariamente jóvenes, hayamos logrado una coalición plural para aprobar las candidaturas independientes, habla bien de la evolución política que sí es posible.
El próximo domingo, en el Jardín Juárez, no solamente quiero informar a la sociedad de Guadalupe sobre estos dos años de actividades, y escuchar su opinión e intercambiar puntos de vista sobre los retos pendientes.
El próximo domingo, quiero hacer autocrítica junto a los ciudadanos, y lanzar una convocatoria a creer en una nueva forma de hacer política.
Quiero inyectar esperanza en la sociedad civil; decirles que muchas cosas que se veían imposibles, como transparentar y reglamentar los gastos de gestión, reformar el Código Penal e instaurar las candidaturas independientes, hoy son una realidad.
Y que tenemos tiempo suficiente para sacar adelante más demandas sociales, como la eliminación del fuero, el incremento de los periodos ordinarios de sesiones, un tribunal de rendición de cuentas, el derecho al agua y el seguro del desempleo.
Esta generación, nuestra generación, será recordada por los ciudadanos que no aceptaron las injusticias cometidas contra ellos y contra otros.
Recordaremos a los hermanos Le Barón, a Marisela Escobedo, a Javier Sicilia, a Isabel Miranda de Wallace y a los jóvenes que en todo el mundo lucharon para defender el Estado de Bienestar.
Nuestro informe volverá a ser un tributo a los ciudadanos que han sacado la casta por los otros; a quienes no se han rendido ante la descomposición; a quienes no han aceptado transitar por el camino fácil de la ilegalidad en tiempos donde la ley es pisoteada de forma generalizada.
Nos ha tocado ser una generación que viva las tinieblas de un modelo agotado que genera violencia y pobreza. Pero sí somos capaces de verlo y aceptar el reto, también debemos ser la generación que resista hasta encontrar un nuevo amanecer.
El domingo, daremos otro paso para ello. Podemos Cambiar.

*Diputado local




Lo más leído
Muere un hombre al ser atropellado por un tráiler
Advertido, un funcionario de la Conafor por mal uso de vehículo
Visita al doctor
Celebra Grupo Editorial Zacatecas 20 años, con el lanzamiento de 'Imagen Plus'
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 18.99
Venta 19.49
€uro
Compra 20.51
Venta 21.01

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad