Wednesday 18 de January de 2017

La ascensión de Cristo al cielo

El Día del Señor

     20 May 2012 03:40:00

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  • Jesús asciende victorioso al cielo. Jesús asciende victorioso al cielo.
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INTRODUCCIÓN
Estamos ya por culminar el tiempo de la cincuentena pascual. En este espacio de tiempo litúrgico, se ponen de manifiesto tres acontecimientos muy importantes en la vida y presencia de Cristo en la tierra: Resurrección, Ascensión y Pentecostés.
La intención y enseñanza de la Iglesia no es separar estos grandes hechos, sino en visión de conjunto podemos decir que son momentos diversos del misterio cristiano pero dentro de la unidad de lo que llamamos La Cincuentena Pascual. Cincuenta días en los cuales celebramos con gozo y gratitud a Cristo, Salvador de los hombres y vida de los que creemos en él.
Hoy, de manera particular, celebramos la Ascensión de Cristo al cielo. Al cumplirse cuarenta días en los cuales el Señor resucitado compartió su vida nueva con sus discípulos, los fue preparando poco a poco para que fueran enviados a predicar el evangelio a todos los pueblos de la tierra. Después de completar su adoctrinamiento a los suyos que creyeron en su vida y obra de salvación, San Marcos nos relata: “El Señor Jesús, después de hablarles, subió al cielo y está sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron y proclamaron el Evangelio por todas partes, y el Señor actuaba con ellos y confirmaba su predicación con los milagros que hacían”.

AHONDEMOS UN POCO SOBRE EL HECHO DE LA ASCENSIÓN DE JESÚS AL CIELO
Además de lo que sobre este hecho admirable en la vida del Resucitado según el evangelista San Marcos, San Pablo nos enseña: “Cada uno de nosotros ha recibido la gracia en la medida en que Cristo se la ha dado. Por eso dice la Escritura: Subiendo a las alturas, llevó consigo a los cautivos y dio dones a los hombres...¿Y qué quiere decir “subió”? Que primero bajó a lo profundo de la tierra. Y el que bajó es el mismo que subió a los más alto de los cielos, para llenarlo todo”.
Por otra parte, los Hechos de los Apóstoles, afirman: “Dicho esto, se fue elevando a la vista de ellos, hasta que una nube lo ocultó a sus ojos. Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: Galileos, ¿Qué hacen allí parados, mirando al cielo? Ese mismo Jesús que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse”.
He aquí, de acuerdo a estos textos bíblicos del Nuevo Testamento que la liturgia de esta Solemnidad utiliza, queda descrita, de manera sencilla y directa, la Ascensión de Cristo para estar en el cielo a la derecha del Padre, desde donde ha de venir para juzgar a vivos y muertos... y entonces su Reino de amor y vida permanecerá por toda la eternidad.

SIGNIFICADO DE LA ASCENSIÓN DE CRISTO EN NUESTRAS VIDAS DE CRISTIANOS
Ciertamente Jesús, después de haber completado su “paso” o “tránsito pascual” por este mundo, ya no permaneció entre sus discípulos y apóstoles, de manera física y tangible. Al resucitar cobró una nueva dimensión de vida inédita e inimaginable. Sin embargo, con esa nueva dimensión de presencia gloriosa, por la fe, el mandato misionero que dio a todos los suyos y los signos que acompañarían la predicación y el testimonio de los creyentes y seguidores suyos, acompañaría a todos en la realización de su Iglesia como evangelizadora y cumpliendo de manera eficaz la misión que hace presente al Maestro Resucitado en la misma Iglesia y en el mundo.
Cristo permanece como único y perfecto Señor de cielo y tierra entre sus creyentes y con la gracia del Espíritu Santo y cumpliendo la voluntad del Padre que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento y posesión de la verdad.
Cristo quiere con el sello de su gloriosa Ascensión a los cielos, que se haga permanente, eficaz y elocuente su persona y su evangelio a través de todas las generaciones durante la duración espacio -  temporal de la historia de la salvación. Aquí podemos considerar algunos elementos de esa presencia de Jesús con y en medio de sus creyentes:
San Pablo en su carta a los Efesios nos inculca: “a que lleven una vida digna del llamamiento que han recibido. Sean siempre humildes y amables; sean compasivos y sopórtense mutuamente con amor; esfuércense en mantenerse unidos en el Espíritu con el vínculo de la paz”.
Así, actuando siempre bajo la guía e inspiración del Espíritu de Cristo, los cristianos haremos viva la fe en obras; la esperanza será fuerte y gozosa para conquistar la recompensa que Cristo da a quienes le son fieles y desde luego, amando a Dios y a nuestros hermanos con el mismo amor de Jesús, quien no dudó en dar la vida por todos y para que el mundo se salve con el servicio cristiano, con la alegría, la paz, la justicia y la fraternidad, como adelanto de la vida nueva y definitiva que Cristo al subir a los cielos nos asegura que alcanzaremos.
¡Al subir glorioso a los cielos, te pedimos Cristo resucitado, que nunca desfallezcamos en el testimonio que tú quieres que demos para la gloria de tu Padre y con las gracias del Espíritu Santo que has enviado después de tu Ascensión. Que a través de las penas y gozos de este mundo estemos unidos a tu Iglesia triunfante con el anhelo siempre vivo de participar un día del banquete eterno en la casa de Dios!.

*Obispo Emérito de Zacatecas




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