Saturday 21 de January de 2017

La infamia judicial

Cartas desde el exilio

     28 Jan 2013 03:30:00

A- A A+

Compartir:

Un resfriado plomizo me mantuvo en cama la mayoría de los días de la semana pasada. Es como tener una obra en construcción sobre la cabeza, mientras que los pies desnudos pisan bloques de hielo. En este periodo de convalecencia, tuve la desgracia de presenciar el esperpento mediático montado a raíz del affaire Cassez. Ha sido una vergüenza nacional.
Ninguna de las partes involucradas queda a salvo, incluso las víctimas han sido convertidas en marionetas del aparato de seguridad. Ahora se pone en duda su categoría, ya que los testimonios rendidos por cada una de ellas se fueron modificando, según los egregios juzgadores, a contentillo de los jefes policiales para inculpar falsamente a la ciudadana francesa. ¿Con qué objetivo? Sólo Dios sabe, y como éste jamás habla el lenguaje de los humanos, habrá que descifrar sus designios en sabe qué lugar.
Según los tres ministros de la Suprema Corte, a Florence Cassez no le fueron respetadas sus garantías y derechos al debido proceso. ¿Por qué? Porque a los jefes de la AFI, al parecer, les urgía emular a los héroes de las teleseries policiacas, más que realizar su chamba con pulcritud y apegados a un protocolo estricto.
Por tanto, a la violación de los derechos de la presunta secuestradora por los jefes de la AFI, se añade falsedad de declaración de las víctimas. Estos hechos son es sí mismos delitos gravísimos que deberían esclarecerse a fondo y sancionarse con total rigor.  No son pequeños errores, sino partes de una presunta maquinación para hundir a una ciudadana extranjera.
Pero la Suprema Corte ha quedado atrapada en los límites puramente formales de la impartición de justicia, en el autismo de inmanencia legal; es decir, ha combatido el mal procedimiento seguido por las autoridades judiciales, pero no ha ordenado una investigación a fondo para descubrir a los tejedores de la intriga. Al mismo tiempo, ha dejado abierta la puerta para que los demás implicados soliciten amparos similares.  La justicia quedó, al menos, en suspenso, dejando la impresión de que urgía un buen gesto diplomático y un guiño favorable a la nueva administración nacional.
Quizá por ello, ahora podemos leer en los distintos medios versiones totalmente encontradas sobre este caso, algunas de ellas realizadas por destacados juristas, como lo es Luis de la Barreda. Sin embargo, la tónica bananera de nuestro sistema judicial persiste, las reales víctimas han quedado marginadas, ni siquiera Javier Sicilia las ha consolado y defendido.

*Miembro del SNI




Lo más leído
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.58
Venta 22.08
€uro
Compra 23.10
Venta 23.6

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad