Saturday 21 de January de 2017

La odisea del fraude

     10 Jul 2012 03:30:00

A- A A+

Compartir:

La democracia es el mejor estilo de vida para convivir entre adversarios y desiguales; pero no es la mejor forma para preservar el poder de manera racional y eficiente. La democracia ha desviado su contenido cultural e histórico, ya no se convence para ganar, se lucha para vencer, como en la guerra. El voto pierde su potencia para designar los gobiernos, ahora estos son designados por la fuerza política que representan las grandes cadenas de televisión y de la prensa escrita.
Peña Nieto ganó  cuando los soldados de la democracia se unieron en pro de revivir el viejo dinosaurio  del PRI: Televisa, TV Azteca, Univisión y demás filiales a estos consorcios son los soldados de la renovada democracia mexicana. Cuando las reformas estructurales del gobierno calderonista tocaron los intereses económicos de los monopolios de la comunicación, éstos se organizaron creando un personaje de telenovela que entrara con impulsos visuales a través de las neuronas de millones de mexicanos que fueron engañados. Esto también es fraude.
El PRI avasalló en esta elección porque tuvo la capacidad negociadora con las grandes tiendas departamentales como Soriana, quienes fueron las encargadas de someter el voto al servicio del hambre de millones de mexicanos que no logran distinguir entre la racionalidad del voto y la capacidad de satisfacer el hambre por un momento. El PRI, como siempre utilizó recursos de erario de estados como el de México, Coahuila y  Zacatecas, para comprar dignidades.
El endeudamiento de estas entidades se justifica con el aumento de la renta electoral. Zacatecas habrá de postergar su obra pública cuando menos en los próximos tres años, debido a que el recurso del empréstito de 5 mil millones de pesos se fueron a la industria del voto. La compra de voluntades con dinero fiscal es un delito electoral, es embarazoso acreditar la comisión del delito en un estado en donde todas las autoridades están coaligadas para defender el fraude.
La fabricación del engaño o del fraude electoral nace paralela a la industria del voto, con la producción de despensas, con vales de Soriana, con la “operación carrusel”, con “el ratón  loco”, “con la manipulación menudo”, con “la maniobra maletín”, etcétera. Cuando el PRI perdía, no era porque no sabía implementar estos métodos, sino porque no tenía dinero para financiarlo.
Fue entonces que Moreira, siendo gobernador de Coahuila se le ocurrió la idea de endeudar a su estado con 33 mil millones de pesos para financiar las campañas electorales de sus estados vecinos en manos de la oposición, tal caso fue el de Zacatecas con Miguel Alonso, que ganó  con dinero y recursos humanos de Coahuila.
La maquinaria del fraude priísta iba directa a satisfacer los flancos de marginación de pobreza extrema del estado, allí donde la mercantilización del voto se hace más generoso por parte de quienes se convierten en redentores del hambre y de la necesidad humana, la zona rural fue la materia prima para intercambiar beneficios tangibles como despensas, bultos de cementos, vales de soriana, etcétera, para convertirlos en votos.


*Maestría en Derecho Constitucional
 




Lo más leído
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.58
Venta 22.08
€uro
Compra 23.10
Venta 23.6

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad