Friday 20 de January de 2017

Las graves cornadas

De toros, vinos y algo más

     23 Oct 2011 03:20:00

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(ARCHIVO)
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¡Ay mamá, los toros; unos pintos y otros moros!
Uno de mis lectores me ha sugerido que escribiera una nota sobre toreros fallecidos por cornadas o que han recibido cornadas graves, esto, relacionado con la cornada que recibió recientemente en España el novillero jerezano Juan José Padilla. Es difícil tener una información completa ya que la historia de la torería está conformada por alegrías y tristezas, pero recurramos entonces a nuestras notas y recuerdos.
En el año de 1931, Carmelo Pérez, hermano de Silverio, herido en El Toreo de la Condesa, muere en Madrid a consecuencia de la cornada que le infirió “Michín”, de la ganadería de San Diego de los Padres.
José Ortega El Gallo, el 16 de mayo de 1920 en Toledo, España,  “Bailaor” lo enganchó por la pierna izquierda y en el aire, su cuerpo cayó sobre el otro pitón.
En el año de 1940, Alberto Balderas El Torero de México, muere a causa de la cornada que le pegó el toro “Cobijero” de Piedras Negras.
José González Carnicerito, también llamado El León de Tepatitlán, alternando con Conchita Cintrón en Portugal el 14 de septiembre de 1947, recibe una cornada por el toro “Sombrereiro”, que le causa la muerte.
Ese mismo año, el 28 de septiembre, José Rodríguez Joselillo, recibe una cornada  por el toro “Santín”, que le provoca la muerte.
Por lesiones en las vértebras, causadas por revolcones y volteretas pegadas por toros, que les originan la muerte más adelante, los diestros Antonio Ordoñez El Niño de la Palma, en Ronda y Julio Robles en Fontiveros.
Una inolvidable desgracia, fue la cornada recibida por Manuel Rodríguez Manolete, 29 de agosto de 1947,  que recibió del toro “Islero” que le causó la muerte.
El rejoneador Lalo Funtanet, el 18 de marzo de 1997, muere a causa de las heridas sufridas cuando su cabello le cayó encima.
Otro tipo de cornadas graves son las recibidas en la cara y cuello; he aquí algunas:
Antonio Velásquez, el 9 de marzo de 1958, en el Toreo de Cuatro Caminos,  su segundo toro de nombre “Escultor” de la ganadería de Zacatepec, le infirió una cornada por el lado derecho del cuello, que le perforó la lengua y la bóveda palatina, fracturándole el maxilar inferior y la base del cráneo. Salvó la vida.
Julio Aparicio, igual cornada, en la Plaza de Las Ventas, de Madrid. Sobrevivió.
Sergio Aguilar, igualmente, en la Plaza de Bilbao. Sobrevivió.
Miguel Abellán, el 11 de junio del 2011 en la Plaza de Las Ventas. Sobrevivió.
Sergio Flores, el 17 de julio del 2011, en la Plaza de Las Ventas, la cornada en el cuello atravesó la carótida, la tráquea y venas, además de otras dos cornadas en el muslo derecho y una en el escroto y pene. Sobrevivió.
Y desde luego, la más reciente de todas, la recibida hace unos días por el novillero jerezano, Juan José Padilla, el cuerno le entró por la mejilla izquierda y salió por el ojo del mismo lado. Sobrevive hasta ahora.
Desde luego, el resto de cornadas son las más comunes y frecuentes, pero eso…sería cuento de nunca acabar.
Y…hasta la próxima
rcarballedat@prodigy.net.mx




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