Wednesday 18 de January de 2017

¿Lo que el viento o el tiempo se llevó?

     7 Mar 2012 04:00:00

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Cada día ocurre que las ciudades y poblados se han vuelto “manchas urbanas”: resumen de una arquitectura sofocante, monótona y a la vez irregular como inexplicable o simplemente desagradable que denuncia las profundas injusticias del modelo económico imperante y las enormes asimetrías entre lo bello y lo funcional.

¿Los constructores zacatecanos de hoy están a la altura de los del ayer? Las intervenciones urbanísticas y arquitectónicas del Siglo 20 y luego las del 21 ¿han venido a “mejorar” y/o a empeorar el sitio histórico? Siempre habrá excusas y justificaciones sólidas como absurdas, los interventores más dañinos suelen ser los que más presumen sus ridículas hazañas, los más benignos suelen ser humildes y sencillos (efectivamente, ninguno de estos últimos es del gremio de los políticos).
París es el caso más feliz y doloroso de las transformaciones orquestadas por autoridades o influyentes personajes. Baron Haussmann, a mediados del Siglo 19, rediseñó a La Ciudad Luz y adquirió su nueva fisonomía: la Torre Eiffel (repudiada en su momento) se volvió el símbolo de la Francia entera y con las excepciones de las fincas en ruinas de épocas romanas y los fragmentos de fincas medievales atrapadas por fortuna en el bario latino, el París divinizado es mayormente una solución que mezcla el rococó con el Art Nouveu y marinados con toques de Belle époque.
En Zacatecas, la primera gran intervención fue la avenida González Ortega que implicó la destrucción del formidable palacio de la familia Viadero; ubicada justo en donde se conecta la hoy avenida Hidalgo con la nueva arteria.
La avenida González Ortega pudo haber sido nuestra “Gran Vía” empero no hubo grandeza ni imaginación para dar a dicha nueva extensión de los barrios antiguos un perfil de avenida de edificios inspirados en la asimilación al art decó de modo que fuera bella como la continuación de la calle principal, el arquitécto Ávila comenzó a ensayar sus cristaleras, y se alzó pronto el funesto “Edificio de Del Cojo.”
Debió continuar hacia arriba el auge de las fincas más de tres pisos emulando palacios, como el del Telégrafos de México y enfrente de aquel la Casa Hernández (que reemplazó la casa que albergó la famosa cantina “La Casa Verde”) con los que se dignificaron las contraesquinas del crucero.
Faltó perseverancia y regencia gubernamental para dar a ese nuevo espacio -la avenida González Ortega- un sello de identidad armónico al resto de la avenida Hidalgo y Juárez que luego se vuelve avenida Torreón, precisamente al pasar el Jardín de los Franceses (hoy de la Madre) se abrió una segunda calle empinada que conduce a la Normal Superior y de ahí a la Colonia Sierra de Álica.
Esa variación tan importante segmentó la larga calle (hoy Juárez) que unía a la notable finca de la Alhóndiga (Portal de Independencia) frente a la Plaza Villareal y en contra esquina las estupendas casonas de la Condesa (perteneciente al conde de San Mateo de Valparaíso y más adelante la de las Viadero (destruida).
Don Leobardo Reynoso construyó frente al acueducto -rematado con la escultura ecuestre del general González Ortega, reunbicado de Tacuba en donde era un estorbo- La Casa de los Gobernadores, que luego fue La Casa del Pueblo y hoy museo Francisco Goytia, edificada bajo el criterio del español Máximo de la Pedraja en 1948 que cobró cerca 2 millones de pesos y copia de la Doce Robles de los padres de Scarlett (Escarlata) O'Hara de la película: "lo que el viento se llevó".
Hay una colección de obras supuestamente suntuosas e innecesarias como la Velaria que hizo Amalia Dolores y que tapó la muy bella vista que a lo lejos y de cerca tenia la Monumental Plaza de Toros.
El paso de ciertos gobernantes ha sido verdaderamente ofensivo en estas cuestiones y nos permiten reclamar si acaso tenían certeza de lo que hacían o sólo se dejaron llevar por sus amanuenses (encantadores de serpientes) que naturalmente hoy mismo estarían trabajando para los adversarios de aquellos con el mismo afán y el mismo entusiasmo con el que metieron en las bellas formas estropeadas de la ciudad rosada sus torpes y destructivas manos.

fjacuqa@hotmail.com
Twitter: @f_javier_acuna




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