Sunday 22 de January de 2017

Lo que no sucedía en el PAN

     17 Jan 2012 03:30:00

A- A A+

Compartir:

El domingo pasado participé como precandidato a diputado federal por el principio de representación proporcional en la elección interna del PAN, con la esperanza de lograr representar al partido con el perfil adecuado y con la experiencia acumulada por más de tres décadas. Mi sorpresa fue no haber perdido, sino la manera como sucedió.
En la institución que fundó en 1939 Manuel Gómez Morín y el filósofo católico Efraín González Luna, siempre se respetó la libertad de votar en lo más profundo de la conciencia humana. Ahora ese valor supremo de la democracia fue mancillado por la industria del voto forzado por una despensa, por una cobija o por un programa de gobierno o por algún otro regalo que pudiera torcer la voluntad del militante panista.
Lucrar con la necesidad de la gente era un estilo que solamente se veía en el PRI, en el PRD y últimamente en el PT. El celo político del PAN fue precisamente desde sus raíces históricas el señalar estas prácticas deshonestas en los partidos políticos que antes mencioné. Ahora que este estilo se ha convertido en el asidero del nuevo “convencimiento” me llena de vergüenza propia y ajena, porque no hemos podido convencer a través de la dialéctica del respeto a la dignidad de la persona para que la militancia se adhiera al proyecto político que se propone. La restricción para hacer campaña interna fue total para unos cuantos y se dio luz verde de manera abierta y simulada para los que ganaron los cuatro distritos en disputa.
Se dice en el argot político que “un político pobre es un pobre político” esta frase fue acuñada para el PRI, y para los que militamos en el PAN no nos preocupaba, porque podríamos convencer a la militancia en base al dialogo directo y sin la necesidad de intercambiar “despensas” y “cobijas” para lograr simpatías. Ahora no, la prostitución y el mercantilismo del voto ha llegado a nuestra institución y parece ser que nadie se atreve hacer nada al respecto, porque no quieren perder sus privilegios logrados, por eso, el método de la industria del voto ha sido la causa de los largos y permanentes cacicazgos dentro del PAN.
Sabemos que la globalización de la política nos alcanzó y que para convencer hay que ofrecer algo, la substancia de ese “algo” puede ser la mística y la historia del PAN o el fetichismo reinante que ha puesto en el dilema calderonista de “ganar el gobierno sin perder el Partido”. Los municipios mas pobres de Zacatecas, fueron el caldo de cultivo de estas perversas practicas, un ejemplo de ello es Cañitas, en donde pudo más la necesidad que la convicción. Esperamos que no suceda lo mismo en las próximas contiendas.

*Maestría en Derecho Constitucional
 




Lo más leído
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.57
Venta 22.07
€uro
Compra 23.10
Venta 23.6

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad