Friday 20 de January de 2017

Los coches, una plaga que nos asfixia

     26 Mar 2012 04:00:00

A- A A+

Compartir:

En un día cualquiera, circulan por calles y carreteras del mundo más de 800 millones de coches, según el Consejo Mundial de Energía. La cifra supera los mil millones cuando se toman en cuenta camiones, autobuses y otros vehículos terrestres. Algunas proyecciones sitúan en 2 mil 200 millones el número de coches para 2050, cuando la población mundial haya alcanzado los 9 mil millones de habitantes. La mayor parte de los nuevos conductores se situarían en países como China, India, Brasil y México, aunque se trata de una tendencia que no conoce fronteras.
La disminución de emisiones de CO2 por los avances en la tecnología automotriz en los países industrializados contrastará con un aumento en los países emergentes y en los empobrecidos.
Más de la mitad de los 7 mil millones de habitantes en el mundo se concentran ya en ciudades, una tendencia que va en aumento. Con ella, las necesidades de transporte para ir al trabajo, al médico, a comprar comida y medicinas, a cortarse el pelo y arreglarse las uñas, a hacer deporte o salir con los amigos. Reducir la dependencia en el coche requiere cambios urbanísticos.
Con otro tipo de planificación, no haría falta recorrer los kilómetros que muchas veces separan la casa del Wal-Mart o del Carrefour para comprar un paquete de pan, un cartón de leche, azúcar, frutas, verduras y productos de primera necesidad. Se pueden organizar pequeños núcleos urbanos, con facilidades para ir y venir en bicicleta o a pie, con locales que ofrezcan esos productos y otros servicios esenciales: peluquerías, farmacias, ferreterías, tintorerías, etc. Algunas cadenas de mercados en España incluso ofrecen servicio a domicilio del que se benefician personas mayores que viven cerca y las personas a las que contratan para llevar esos productos.
La fabricación de coches híbridos y con otros sistemas más eficientes aliviaría algunos síntomas de la dependencia en el petróleo. Pero las causas de nuestra enfermedad están en un modelo de consumo que, aún en tiempos de crisis, nos venden como indispensable para salvar las economías y mantener puestos de trabajo.
La utilización de coches más “ecológicos” no frenará la necesidad de litio, de aluminio, de plástico, de pieles para interiores, de acero y de otros materiales por toneladas para satisfacer la creciente demanda automovilística en el mundo.
Sobre el 30% del presupuesto que dedican muchas familias españolas a la compra de coches, decía la periodista Concha Caballero que la inversión se funda menos en la utilidad o en la falta de servicios públicos de transporte que en el convencimiento de que no tener coche nos resta posición social.
Si el coche, aires acondicionados y otros aparatos determinaran la posición social y los países emergentes reclamaran la suya de forma proporcional, se vendría abajo el planeta. Esto sin tener en cuenta la desaparición de los bosques si se extendiera la utilización de papel higiénico, un “privilegio” del que aún no goza la mayor parte de la humanidad.


*Centro de Colaboraciones Solidarias




Lo más leído
María Auxilio Tenorio, nueva titular de la DSP de la capital 
Reportan disparos al aire en la avenida Hidalgo en la madrugada 
Mineros enfrenta a los Alebrijes en la Fecha 4 del Ascenso MX
Preparan investidura de Trump como presidente; llegan personalidades 
Alarma a bomberos y vecinos incendio dentro de un lote 
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.78
Venta 22.28
€uro
Compra 23.31
Venta 23.81

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad