Tuesday 24 de January de 2017

Los conciertos como potencial turístico

Trotamundos

     1 Dec 2012 04:00:00

A- A A+

Compartir:

Cuando éramos niños allá por 1981, mi amigo y hermano Lalo Carrera y su servidor no dejábamos de escuchar un casete del grupo Queen. Para esas fechas vinieron los susodichos a México y, lógico, le pedí incansablemente a mi papá que me llevara al concierto. La respuesta fue negativa y el argumento era la locura de ir a Puebla a un evento tan inseguro y de este tipo. Tal vez mi papá tenía en su mente lo que sucedió que, a la fecha, no tengo muy claro en las tocadas de Avándaro.
Ya en la universidad, compañeros que asistieron al concierto antes mencionado decían que fue una locura, que la lluvia de botellas de cerveza fue un factor primordial y que el comportamiento de los asistentes era incontrolable. En ese momento comprendí, entre otras cosas, la negativa de mi padre de llevarme al evento. Después de esto, castigo a la juventud nacional y cero conciertos internacionales en México.
Recuerdo claramente el mes de abril de 1989 como un año histórico para la nueva era de los conciertos en nuestro país. Esta fecha fungió como un reencuentro y apertura a algo que se nos tenía restringido desde muchos años atrás. Les hablo de los tres conciertos masivos de Rod Stewart, realizados en las ciudades de Monterrey, Querétaro y Guadalajara.  
La sequía en este tipo de eventos tenía ya muchos años y se probaba nuevamente a la juventud nacional para ver si ya teníamos la suficiente cultura para un evento de esta magnitud. No recuerdo con claridad cuál fue el primero de los tres conciertos; lo que sí recuerdo es que en una de las entradas al concierto de Querétaro en el Estadio Corregidora hubo problemas y gasearon a los asistentes en la entrada, entre los que había niños y mujeres embarazadas. En el concierto de Monterrey, recuerdo, no hubo mayor problema.
Estuve presente en el Estadio Jalisco. Sólo puedo comentar que fue magnífico y sin percances en cuanto a comportamiento y seguridad. Estoy seguro de que esta serie de eventos marcó la pauta para el inicio de este tipo de negocio: los conciertos masivos en nuestro país.
Actualmente, jóvenes y no tan jóvenes tenemos la fortuna de que las fronteras musicales se han abierto en su totalidad y, por ende, podamos disfrutar en muchos escenarios a nivel nacional las giras mundiales de todos los grupos y cantantes del momento. En los últimos años tuve la oportunidad de asistir a varios conciertos en Guadalajara y en la Ciudad de México en escenarios diferentes y, realmente, qué buena forma de llevar turismo a dichas capitales.
A La Perla de Occidente fui a dos eventos que tuvieron como base el Estadio 3 de Marzo. En estos casos, la visita a la ciudad no fue solo de un día. Hay que irse antes para no tener problema en los accesos con las filas; como la salida del concierto es tarde, hay que hacer uso de un hotel y, por supuesto, comer, cenar y desayunar. Ya de regreso a nuestro destino al día siguiente, es imperdonable no pasar a un centro comercial para “ver qué se ofrece”, como decía mi abuela Adelita. El punto está en que la actividad se replica en miles de asistentes y mantienen las plazas con ocupación estable, dato que nos caería muy bien a lugares como nuestro estado.
El último evento de este tipo al que asistí fue el concierto de la reina del pop, Madonna, en el Distrito Federal. Y para no perder la línea, vendrá acompañada la descripción del concierto con el ya famoso enfoque turístico que me gusta para condimentar esta aportación.
La sede fue el Foro Sol, mismo que es imponente para este tipo de espectáculos. Uno entra por la recta del autódromo y los lugares se encuentran en el campo de beisbol. La capacidad del lugar es inmensa: Madonna se fue de México dando dos conciertos a los que asistimos más de 100 mil personas.
Si se toma en cuenta que el D.F. es la ciudad más grande de México, calculo que de provincia asistimos más del 40% del aforo total. Toda esa gente pagamos hotel, alimentos y diversión, sin contar que para eso la capital se presta de una manera sorprendente. Siempre habrá forma de recrearse en la ciudad sanamente y con capacidad para todos los presupuestos y gustos: museos, parques recreativos, zoológico, centros comerciales, etcétera.
Es increíble ver la inmensa cantidad de opciones que nos da este destino para disfrutar de la gastronomía. Literalmente podemos degustar cualquier especialidad de alimento preparado siempre con un alto grado de calidad y acompañado de un excelente servicio. No debemos olvidar que todo esto tiene un costo y la derrama económica la hacemos nosotros. Qué impresionante es el nivel de vida en estos lugares.
La reflexión al tema es el acierto de las autoridades al apoyar este tipo de eventos que constantemente llevan turismo a las ciudades principales de nuestro país y dejan una derrama económica muy importante en fin de semana, que es cuando se tiene un poco mas de tranquilidad en cuanto a ocupación se refiere.
No hay nada mejor que tomarse un fin de semana para disfrutar de la compañía de tu pareja, amigos o familia y vivir las actividades que el D.F. o cualquier ciudad nos ofrece, particularmente en sábado y domingo.
Hasta la próxima.

*Presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Zacatecas (Amhmzac)
rmunozc1970@hotmail.?com
twitter: @rmunozc1970




Lo más leído
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.42
Venta 21.92
€uro
Compra 22.92
Venta 23.42

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad