Monday 16 de January de 2017

Los Llamas, una familia que por cuatro generaciones ha mantenido el éxito de Las Quince Letras

     19 Feb 2012 03:20:00

A- A A+

Compartir:
  • Don Aníbal Llamas Borja y su esposa, doña Otilia Zamora, han mantenido el éxito del negocio. (IMAGEN) Don Aníbal Llamas Borja y su esposa, doña Otilia Zamora, han mantenido el éxito del negocio. (IMAGEN)
  • La canitna se ha convertido en una galería de arte. (Edgar Chávez) La canitna se ha convertido en una galería de arte. (Edgar Chávez)
  • Desde 2006 se permite la entrada a mujeres. (Edgar Chávez) Desde 2006 se permite la entrada a mujeres. (Edgar Chávez)
Imagen de


Lo que en 1906 inició como un negocio de venta de leña, carbón y vino, ahora es cuna de intelectuales y artistas reconocidos a nivel nacional e internacional. Incluso ya es parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad de Zacatecas.
El espacio se ha convertido en un lugar de expresión artística, creando prácticamente un museo en el que se admiran grabados, pinturas, retratos a lápiz, fotografías e incluso figuras escultóricas.
Quien venga de visita a la entidad, obligadamente tiene que pasar por Las Quince Letras, nombre que ha conservado desde que fue creado.
El negocio ha estado vigente desde hace 106 años, cumpliendo con los requisitos esenciales del éxito, la disciplina, el entusiasmo y el trabajo de cuatro generaciones.
Desde que era niño, don Aníbal Llamas Borja aprendió cómo llevar por buen camino aquella tienda de abarrotes y licores que manejaba su padre, Rafael Llamas González, desde inicios del siglo 20.
A la muerte de su padre, las propiedades de la familia quedaron intestadas y los hermanos, en un acuerdo, dejaron la pequeña empresa a don Aníbal, por ser quien la administraba.
En su creación, Las Quince Letras pertenecían a un par de ancianas que vendían leña, carbón y licor.
Ya como dueño, don Rafael quiso cambiarle el nombre al negocio como Abarrotes y Licores El Torito, por ubicarse en el callejón del Toro.
Sin embargo, los clientes nunca lo aceptaron y continuaron llamándole Las Quince Letras.

Un hombre reconocido
Doña Otilia Zamora, esposa de don Aníbal, explica que su suegro era un hombre reconocido y estimado por toda la clase política de la época, pues fue uno de los cuatro diputados federales zacatecanos que formaron parte del llamado Congreso Constituyente de México, participantes en la reforma de la Constitución Política de 1917.
Por ello también gozaba de canonjías.
Y aunque en Zacatecas estaban prácticamente vetados los permisos para el expendio de alcohol, consiguió la autorización por parte del Gobierno Federal con giro de tienda de abarrotes con venta de vinos y licores en botella cerrada.
Ese documento todavía existe y es parte del acervo cultural de la cantina.
En ese tiempo, detalló doña Otilia, el gobierno había frenado la expedición de permisos con ese giro porque no deseaban venderle alcohol a los mineros, de tal manera que “los permisos valían mucho”.
Por el hecho de ser constituyente, Rafael Llamas era reconocido por senadores y diputados federales, quienes al venir al estado tenían un paso casi obligado a Las Quince Letras, que ya en la trastienda tenía una mesa donde jugaban dominó y de paso tomaban sus copitas.
Don Aníbal cuenta que ahí se juntaban los priístas y panistas.Recuerda a José Manuel Álvarez, panista y catedrático de la universidad “muy reconocido”, pariente del exgobernador Fernando Pámanes Escobedo; ambos asistían a la cantina, al igual que Juana Gallo.

De herencias y vivencias
Rafael Llamas González, dice doña Otilia, fue el último constituyente en fallecer y tuvo a su cargo el negocio de 1927 a 1970, fecha en que don Aníbal asumió la propiedad del lugar.
Para él no fue difícil manejar la empresa y una vez que se hizo cargo de la misma, la convirtió de manera abierta en cantina.
“Ya tenía clientela, ya tenía todo”, cuenta don Aníbal al referir que sólo colocó algunas bancas alrededor del lugar para recibir a los clientes.
Al pasar de los años, la taberna se ha llenado de historias y anécdotas. Incluso le han compuesto siete corridos.
Una vivencia que tiene presente don Aníbal es con Jaime Márquez, alias El Cabezas, quien se ha dedicado desde siempre a la venta de fayuca.
Un día, platica divertido don Aníbal, El Cabezas llegó en su carro a Las Quince Letras; traía un fénetro y dijo que ya se iba a morir porque la vida ya no valía.
Al cuestionarlo sobre el ataúd de madera, pidió el teléfono para hablar a la funeraria y ordenó que le trajeran uno metálico.
“El Cabezas siempre traía centavos en la bolsa”, dice.
Las cajas de muerto permanecieron en la cantina varios días y verlas ahí infundía miedo entre los hijos de don Aníbal, contrario a los clientes quienes lo tomaron con buen humor, pues siempre que llegaban se metían en ellas.
Un día don Aníbal se acostó en la metálica y los maloras de sus amigos la sellaron, la cargaron en un vehículo y le dieron la vuelta a la manzana; luego le hablaron a doña Otilia y le dijeron que su esposo traía puesta “la pijama”.
Así como esta hay incontables historias.

Cantina de hombres, bar apto para mujeres
Desde que don Aníbal asumió el cargo de Las Quince Letras en 1970, la cantina se convirtió en un lugar estrictamente para hombres.
El ingreso para las mujeres estaba prohibido, así fuera la esposa e hijas, pues siempre fue de ideas muy anticuadas.
Cuando el gobernador Miguel Alonso asumió el cargo de director de Turismo y su homólogo de Aguascalientes, Carlos Lozano, era parte del gabinete del gobierno zacatecano, impulsaron, junto con Juan Guillermo Zezati y el artista Alfonso López Monreal el acceso a las mujeres.
Tan prohibida estaba la entrada para las féminas que, según cuentan quienes acudieron años atrás, los mingitorios estaban a la vista de los clientes.
El logro de que la cantina se convirtiera en un lugar de diversión para ambos sexos se concretó justo cuando cumplió un siglo de creación.
Las puertas se abrieron para ellos y ellas un día 6 del mes seis (junio) y año 2006, “una fecha apocalíptica”, refiere doña Otilia.
Como si fuera ayer, platica que ese día se organizó una recepción para 500 invitados.
Se colocaron carpas y mesas sobre las calles aledañas; hubo adornos de ramos de flores y pantallas de agua.
En el festejo tocó la Banda Sinfónica del Estado de Salvador García Ortega, quien para conmemorar la fecha compuso una melodía que ya forma parte del acervo museográfico del lugar.
Otra transformación importante que tuvo recientemente el lugar fue la apertura del segundo piso, en agosto del año pasado.
No fue fácil, pues tuvieron que cumplir infinidad de requisitos, considerando que es patrimonio protegido, detalla doña Otilia.

Escenario de recuerdos
Entre las vivencias de la cantina destacan anécdotas que pudieran considerarse poco usuales, pues ha sido también escenario fotográfico favorito de los recién casados, quienes tras contraer nupcias acuden a Las Quince Letras para tomarse las fotos de la inolvidable fecha.
Además de ser el espacio favorito de parejas zacatecanas, también lo es de novios de otros estados que eligen a Zacatecas para realizar sus enlaces matrimoniales.
Incluso el negocio es punto obligado de llegada en las callejoneadas.
La fama de Las Quince Letras se ha inmortalizado en cortos y largometrajes; fue escenario, por ejemplo, para grabar la película "Motocross.mx".
La cantina ha dado de qué hablar en los diarios nacionales; reporteros han venido incontables ocasiones a hacer entrevistas sobre el lugar, incluso de un canal de Liverpool, Inglaterra, presume doña Otilia.
De igual manera ha sido el lugar de recreación para actores de televisión y cine.
“Cuando vienen elencos de artistas a filmar en Zacatecas, al terminar los rodajes se van a la cantina”, cuenta.
De todas esas vivencias, platica orgullosa, tienen libros de historias y fotografías.
En una ocasión por ejemplo, vino la escritora Elena Poniatowska acompañada de su fotógrafa. Posteriormente hizo referencia de Las Quince Letras en uno de sus libros.
También estuvieron Carlos Monsiváis, el escritor Elmer Mendoza y Gonzalo Celorio, exrector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Cuatro generaciones
Don Aníbal decidió retirarse de la administración de Las Quince Letras hace cuatro años.
Debido a ello cedió el cargo a sus tres hijos, Humberto, Aníbal y Agustín. Recientemente se unió al equipo de trabajo uno de sus nietos.
Doña Otilia expresa que el legado que ella y su esposo les han dejado a sus hijos ha sido el trabajo.
Los muchachos se involucraron en el negocio desde muy chicos y no fue una etapa de dulzura, asegura la mujer, pues empezaron desde abajo, acarreando la cerveza, barriendo y trapeando el lugar.
Antes era muy complicado cumplir con el acarreo de la mercancía, ya que tenían que hacerlo en diablitos desde la avenida Guerrero.
Doña Otilia explica que como parte de la tarea de hacer responsables a sus hijos, negociaba con ellos tejerles sus suéteres y se los pagaban con el sueldo ganado en la cantina.
Ahora que son los encargados directos siguen teniendo reglas, se turnan para trabajar y si están enfermos, se cubren.
Mantener hasta ahora el negocio es sinónimo de trabajo y sacrificios, incluso de dormir unas cuantas horas por la noche sólo para descansar y al levantarse, continuar lo que dejaron pendiente la jornada anterior.
Esa quizá es la clave para que Las Quince Letras siga teniendo el reconocimiento y haya recibido uno de los 13 galardones que el Gobierno del Estado otorgó en diciembre pasado a los negocios más antiguos de Zacatecas.




Lo más leído
Acusan anomalías en entrega de 29 concesiones
Inauguran cancha de Capital Soccer en Guadalupe
Levanta plantón Supdacobaez; esperan pago a más tardar el miércoles
Mineros, listo para recibir a Puebla en la Liga MX
Sevilla remonta, trunca racha del Madrid y se pone a uno
Ajuste salarial sólo ahorraría 182 mdp; recorte para alta burocracia
La Juve cae ante Fiorentina y queda presionada en la cima
Ante el 'gasolinazo', conoce las alternativas energéticas
Mineros caen ante Leones Negros en Segunda División
En un clásico de suspenso, Packers eliminan a Cowboys
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.65
Venta 22.15
€uro
Compra 22.97
Venta 23.47

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad