Friday 20 de January de 2017

Los paraísos fiscales

     7 Jan 2013 03:30:00

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Cuando Google elaboró su sistema internacional de impuestos, siguió un camino muy conocido por otras compañías multinacionales. La empresa registraba sus ventas fuera de EU en su sede internacional en Irlanda. La mayor parte del beneficio se enviaba entonces a Holanda, donde casi no hay que pagar impuestos. De allí, el dinero seguía hacia un paraíso fiscal muy conocido: las soleadas islas Bermudas. En el momento en que la empresa de tecnología depositaba allí su dinero, ella había reducido su carga tributaria en el exterior hasta el orden de un dígito. El sistema, conocido en los círculos de evasión fiscal como "doble irlandés" seguido de un "bocadillo holandés", ayudó a Google a ahorrar miles de millones en impuestos. El año pasado, por ejemplo, la empresa registró 4 mil millones  de dólares en ventas en Reino Unido, pero pagó sólo 10 millones de dólares en impuestos en el país europeo.
Las multinacionales y los ricos sacan provecho desde hace mucho tiempo de los paraísos fiscales, de las Islas Caimán a Singapur -territorios que retienen poco o ningún impuesto sobre las operaciones internacionales-, hasta donde llevan su dinero evitando así el pago de impuestos elevados. Apple, Facebook y Pfizer emplearon a propósito una versión del sistema "doble irlandés". Un estudio conducido por la Red de Justicia Tributaria, en julio, constató que personas ricas ocultaron entre 21 mil millones de dólares y 32 mil millones de dólares en cuentas en el exterior. El valor más bajo corresponde a la suma de las economías americana y japonesa. Además de eso, los analistas prevén el crecimiento de la industria de fondos hedge, lo que significa más negocios para los paraísos fiscales.
Pero esa industria también está bajo riguroso escrutinio actualmente. Los gobiernos, cansados de ver a las empresas evadir los impuestos (aunque de manera legal), están presionando a los bancos extranjeros exigiendo que sean más transparentes en sus procedimientos. Los paraísos fiscales también tienen un problema: ingresos fiscales escasos. Después de años sin cobrar impuestos a las empresas y, en muchos casos, sobre las ventas efectuadas y sobre la renta, los paraísos fiscales han acumulado deudas enormes. Por primera vez, muchos de los lugares consagrados para el depósito oculto de dinero están comenzando a cobrar nuevos impuestos o tarifas sobre el dinero extranjero.
"Diversos paraísos fiscales pasan por un periodo de extrema presión presupuestaria. El Gobierno británico, por ejemplo, dio instrucciones a las Islas Caimán, como responsable de las deudas de la isla, de cobrar nuevos tributos", dice John Christensen, director de la Red de Justicia Tributaria.
Al considerar el cobro de nuevos impuestos y tarifas, los paraísos fiscales entran en un juego peliagudo en que deben equilibrar la fuente de la vitalidad de sus economías  y la necesidad de lidiar con déficits estructurales.

*Extracto del artículo publicado en
http://www.wharton.universia.net




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