Wednesday 18 de January de 2017

Luto en Monterrey

     9 Sep 2011 03:30:00

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Monterrey, mi querida tierra natal, está de luto. No sólo por la media centena de personas fallecidas en el Casino Royale y por todas las víctimas inocentes de la delincuencia organizada y los delincuentes comunes, sino también porque parecen muertas (o al menos moribundas) las esperanzas de revertir la situación de violencia que agobia a los ciudadanos día tras día.
La podredumbre que ha salido a la luz pública en torno a la situación de los casinos no es sino una pequeñísima muestra del deterioro que se vive en la ciudad y en el estado de Nuevo León.
La corrupción, la impunidad y la violencia han alcanzado niveles insospechados: funcionarios que viven de la mordida y la extorsión, policías que forman parte del crimen organizado, políticos ligados al narcotráfico, asesinatos a todas horas, secuestros, robos, individuos colgados vivos en los puentes peatonales y acribillados posteriormente, descuartizados y un largo etcétera.
Asistí hace quince días al plantón convocado por las redes ciudadanas para protestar por la situación que prevalece en el estado. No éramos más de 2 mil personas, aunque quizá asistieron alrededor de 5 mil, pero mientras unos llegaban otros se iban porque era imposible permanecer mucho tiempo en la plancha ardiente de la Macroplaza a las 5 de la tarde y con cuarenta grados centígrados de temperatura.
Más allá de la mala organización del evento, el número de gente presente no refleja, en lo más mínimo, el índice de personas que está harta de la delincuencia y de los gobernantes
corruptos, ineficientes e indiferentes a las necesidades de la población, ocupados como están en enriquecerse y en forjar su futuro político.
¿Por qué entonces no hubo una asistencia masiva al mitin de protesta? Las respuestas pueden ser muchas: desinterés, desidia, falta de costumbre, el horario mismo de la reunión.
Sin embargo, por las cartas y los blogs de los periódicos locales, donde lectores opinaban sobre el tema, parece que la desesperanza se ha apoderado de muchos ciudadanos.  
Entre los comentarios de los cibernautas predominaban aquellos donde se afirmaba que las marchas, plantones o mítines de nada sirven, debido a que los políticos son sordos a las exigencias de la población. Además se mencionaba que la gente está sola y desprotegida, que las cosas se van a poner peor, pero es imposible revertir la situación que los funcionarios corruptos no van a cambiar por una protesta.
Erróneas concepciones. Sólo la población y únicamente ella podrá cambiar el rumbo de las cosas. No hacen falta nuevos mesías ni más caudillos que guíen a las masas. Ojalá pronto lo entendamos todos. Es urgente hacer nuestra la voluntad de cambio.
 
*Miembro del Sistema Nacional de Investigadores




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