Wednesday 18 de January de 2017

Mi delito… corregir a mi hija

Historia de vida

     17 Apr 2011 03:40:00

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“Mi familia se desintegró ante nuestros ojos, no sé quién lo provocó, si fui yo, ella, o ambos.
“Lo que me queda claro es que de un día a otro terminé denunciado por mi propia hija por violencia familiar, me apresaron y llevo un proceso penal para tratar de demostrar que no la golpee.
“Ella misma lo ha dicho pero está manipulada por su mamá y ella, a su vez, por su abogado para conseguir el divorcio”.

Quién es él
El menor de seis hermanos, le sobrevive su madre de 85 años de edad y su padre murió víctima de un padecimiento crónico de los pulmones.
Habla de una relación con su familia de origen basada en el respeto y con marcadas muestras de apoyo. Dedicado a la construcción trata de dar lo mejor a su familia.

Relación de pareja
“Son 15 años de matrimonio. A mi esposa la conocí hace muchos años en una boda a la cual fui invitado. Me pareció atractiva y busqué la manera de que me la presentaran.
“No sucedió nada en ese momento como pareja. Tiempo después yo me encontraba de paseo con mis compañeros de la escuela y una amiga resultó ser amiga común de ambos, por lo que ahí comenzamos a mantener una amistad que después nos llevaría a una relación de noviazgo.
“Nos casamos y fruto de nuestro amor tuvimos a dos hijas de 13 y 7 años de edad. Mi matrimonio lo valoro como lo mejor que me pudo suceder ya que para mí un matrimonio es para siempre, porque mis valores así lo marcan.
“Yo no soy perfecto reconozco haber cometido muchos errores dentro mi relación. Fue muy bonito nos salíamos a divertir con nuestros amigos o con los compañeros de trabajo”.

Lo malo
“Yo no soy un santo, me acusa de haber ido a la zona de tolerancia. Sí he asistido a la zona, no a comprar mujeres, sólo he ido a tomar con los amigos, es el único lugar en donde cierran hasta tarde.
“Ella es muy centrada en sí misma dejando de lado sus deberes como ama de casa, madre y esposa, ya que yo llevo a mis hijas a la escuela así como yo les compro para comer, ya que ‘la señora’ entra muy temprano a trabajar como maestra y sale muy tarde. Yo llevó su ropa y la de todos a lavar y planchar pero no me molesta.
“Hemos atravesado por crisis debido a que ‘la señora’ ha interpuesto denuncias penales en mi contra, así como dos demandas de divorcio.
“Sólo una de las denuncias llegó al juzgado y yo ni me había enterado, sino hasta un año después, al momento de que ya había una orden de aprehensión en mi contra.
“Luego ‘la señora’ llegó a otorgar el perdón burlándose y también solicitó el divorcio. Ella ya me agarró el modo porque cada vez que pasaban estos problemas yo para contentar a mi esposa le hacía costosos regalos, los cuales generalmente estaban relacionados con cumplirle caprichos como joyas en su mayoría de precios elevados.
“No sé qué les hizo, todo desaparecía, se fue acabando”.

Dispuesto a perdonarla
“No me gustaría perder mi matrimonio, pero también estoy consciente de que nuestra situación de pareja a este tiempo está generando mucho daño emocional tanto a mí como en la vida de mis hijas y esposa, pero todo es debido a los celos de ella.
“Hemos tenido problemas graves porque hubo ocasiones que me fue buscar a la zona de tolerancia, me sacaba de ahí con gritos golpes y toda clase de numeritos ridículos que sólo nos hacían terminar en la cama”.

Lo mismo de siempre
"Todo lo dicho por mi esposa en su denuncia es lo mismo que siempre utiliza para denunciarme penalmente o demandarme el divorcio porque ya me lo sé de memoria, ya me sé cada una de las palabras declaradas por mi esposa.
“Ahora le agregaron que yo había golpeado en la mejilla a mi hija la más grande. Yo no lo niego pero las cosas no pasaron como ellas dicen. Sí le reclamé a mi hija porque no le había dado de comer a su hermana, nada más tenía que servirle, la dejó ahí paradita esperando que le sirvieran y mi hija la grande sí se sirvió.
“En eso llegué y le pregunté el motivo por el cual no le había ofrecido de comer a su hermana menor, pero me contestó de forma grosera, me dijo: sírvele tú, como chingas, y trató de aventarme, yo perdí el equilibrio y le aventé el tirón para agarrarme porque estaba en la orilla de la escalera, le pegué, sí es verdad, pero fue por eso”.

La voz de la esposa
“Los primeros ocho años de matrimonio llevamos una relación de amor, respeto y ayuda. Es muy buen padre y es buena onda, decía.
“A partir del segundo embarazo comenzaron los problemas debido a que él mantenía una relación extramarital con una mujer que trabajaba en la zona de tolerancia, llegaba muy tomado ya entrada la noche o simplemente no llegaba durante varios días a la casa. ”En ese tiempo y motivada por haberlo encontrado en la zona de tolerancia, fui hasta allá a buscarlo. Se enojó mucho y llegó a golpearme y yo lo denuncié por lesiones y también le pedí el divorcio necesario, porque no me lo quería dar.
“Después de esto recapacité pensando en que no sería conveniente que al momento del parto y para la crianza de mi segunda hija, que en ese momento esperaba, encontrarme sola.
“Cómo voy a tener una hija sin el apellido de su padre y cómo va a crecer sin su padre, por lo que decidí perdonarlo y volver a empezar el matrimonio. Pero no cambió, se volvió a ir de borracho a la zona de tolerancia, me volvió a golpear y lo volví a denunciar.
“Lo volví a perdonar porque me amenazó y los problemas se han acrecentado, haciendo un largo recuento de problemas de celos y de insultos.
“Esta vez fue porque yo no estaba. Cuando llegué de trabajar recogí a mis hijas porque íbamos a ir a comer y en eso escuché que venían. Le pregunté a mi hija qué pasaba y me dijo que su padre le había dado dos cachetadas porque no le había querido dar de comer a su hermana”.

La víctima menor
“Mis papás siempre han tenido problemas debido al carácter irritable de mi madre y a que mi padre muy seguido se emborracha y se va con sus amigos a la zona.
“Siempre se están peleando y nosotras estamos solas. A veces ni a la escuela vamos porque no hay quién nos lleve porque mi mamá entra a las 7 de la mañana al trabajo y mi papá no llega a dormir.
“Ese día mi papá quería que yo le diera de comer a mi hermana y ya lo iba a hacer pero se enojó y me gritó, yo lo aventé y él me pegó en la cara una vez.
“Dije eso porque así va a empezar conmigo. Antes era con mi mamá y ahora es la moda conmigo, de todas maneras ya sé que no va a ir a la cárcel porque por eso nadie va a la cárcel, o sólo van un ratillo y esto es sólo para que entienda.
“Tengo una amiga que su papá le ha hecho cosas peores, muy malas, y no lo han metido a la cárcel, entonces yo ya sé que mi papá no va a ir a la cárcel.
“Yo no sé si es mejor o peor que se separen, mi mamá ya lo había demandado y le quitó la demanda. También ya se iban a divorciar y siempre no. Nomás están jugando, a veces están bien y luego se pelean porque uno dice una cosa y el otro, otra. Parece que están locos. Me dan lástima”.
A este hombre lo detuvieron por otras circunstancias inherentes, como fraude en su trabajo.

Por el delito de violencia familiar se le siguió el proceso y están por dictarle sentencia.
A fin de cuentas su familia se desintegró, perdió su libertad pero sus problemas no cesaron.

*Perito en Psicología Forense
azul.iv@hotmail.com




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