Thursday 19 de January de 2017

Mi delito... creerle

Historia de vida

     30 Sep 2012 03:40:00

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Un hombre de 37 años, casado, padre de ocho hijos, muestra su falta de responsabilidad al desentenderse de la manutención de los menores.
Asimismo, descarga sus frustraciones mediante el uso de violencia familiar y es denunciado por los vecinos.
Aunque lo detuvo la policía, sale libre porque la pareja no ratifica su denuncia.

La voz de la mujer
“Yo no quiero nada en contra de él. No quiero que esté en la cárcel porque si así no nos da, imagínese si lo meto a la cárcel.
“Mis hijos no me lo perdonarían. Tuvimos tres hijos. Yo no soy su esposa.
“Desde chiquillos nos conocimos y fuimos novios primero en la secundaria y después una vez que se dejó de con la mujer.
“Terminamos porque yo ya tenía mi novio y nos íbamos a casar”.
Amantes
“Resulté embarazada de este hombre y ya no me pude casar con mi novio. Se puede decir que me arruinó la vida.
“Para este tiempo él estaba casado y yo lo sabía. Me dejé llevar y de eso nació mi hijo el más grande.
“Me dijo que a lo mejor era de mi novio, pero eso no era posible porque con mi novio habíamos dicho que no tendríamos relaciones hasta que nos casáramos.
“Él creía que yo era virgen. Resulté una cualquiera y por eso estoy pagando. Esta es mi cruz.
“Todo mi embarazo me lo pasé en la casa de mis papás, pero nadie me hablaba. Estaban muy enojados conmigo porque ya tenía todo listo para la boda.
“Cuando nació mi chamaquito, su papá quiso que le hiciéramos un análisis para saber que era de él.
“Me dijo que si el niño era de él, me lo registraba y me ponía un cuartito.
“Sí me cumplió y me llevó a vivir a un cuartito allá por las oficinas del PAN.
“Nos iba a visitar cada fin de semana. Ahí se quedaba con nosotros. Siempre me estaba diciendo que tenía muchos problemas con su esposa, que lo trataba muy mal, que no lo atendía, que ya ni siquiera le quería cumplir como mujer.
“Yo le decía que la dejara, que se fuera conmigo. Él me decía que con ella tenía tres hijos y que le podían los muchachillos, que porque esta mujer era muy agresiva con ellos.
“Así me hice su amante. Sólo nos veíamos los fines de semana, llegaba el viernes ya muy tarde y se iba el sábado en la madrugada.
“Todo esto empezó hace 10 años; tuvimos tres hijos y espero que con este problema ahora sí deje a esa mujer”.

Desprotección
“Él nos daba poquito porque me decía que tenía que darle a sus otros hijos.
“No teníamos seguro porque a nosotros no nos podía asegurar. Mi hijo el más chico nos nació enfermito. Es retrasadito y necesita todo especial.
“Ahorita tiene 6 años y haga de cuenta de que todavía es un bebé. Casi no camina, usa pañales todo el día.
“Lo tenemos en educación especial y diario pasa el camión por él. Debo ponerle su lonche y la lista de materiales es muy grande. Este hombre no me ayuda en nada. Mientras más le digo de los niños, más se aleja”.

Desesperación
“Hay veces que no sé ni qué hacer. Saqué unas becas y eso nos ayuda mucho y otro apoyo que me daban de gobierno, pero no alcanza.
“Me he puesto a trabajar como mesera de una taquería, pero ya sólo en la noche, cuando ya se durmieron mis hijos.
“En una ocasión que no tenía dinero para darles de comer a mis hijos me atreví a ir a buscarlo a su casa.
“Ya era noche y era seguro que estuviera. Me costó poquillo trabajo dar con la casa, yo me imaginaba que vivía pobre como nosotros.
“Era una casa grande y bonita. Tiene hasta balcón”.

Sorpresa y decepción
“Salió su esposa, yo la conocía porque en varias ocasiones me los había encontrado en el parque o en el abastos.
“Ella no sabía de mí. Pregunté por él. Inmediatamente le cambió el semblante y me dijo que para qué lo quería, que no estaba.
“Me armé de valor y le dije todo. Se puso muy mal. Me empezó a gritar muchos insultos y me dijo que me largara de ahí, que lo fuera a buscar con la otra piruja con la que tenía dos hijos, que tenía más de un año que no vivía ahí y que ella lo había corrido porque se había enterado de la otra mujer.
“Sentí como si me dispararan en el corazón. Yo había tolerado lo de la esposa, pero también me engañaba a mí”.

Demanda
Fui al DIF y les expliqué mi situación. Ellos dijeron que había que solicitarle los alimentos para mis niños.
“Cuando le llegó el emplazamiento a la casa de su esposa debió ponerse muy enojado porque inmediatamente me fue a buscar.
“Llegó borracho y sumamente molesto. Nos pateó la puerta y me restregó en la cara el papel que le mandaron.
“Le reclamé de la otra vieja a gritos y él también me gritó que ‘esa sí era vieja’, que yo nomás paría enfermos mentales.
“Me golpeó exigiéndome que le retirara eso que le había metido o que me iba a matar junto con mis bastardos. Pateaba todo lo del cuarto. Y mis hijos estaban muy asustados. Le decían ‘ya no papi, ya no le pegues’.
“Él les decía: ‘cállense, ojalá no hubieran nacido y al más grande lo aventó contra la pared. Yo no sé ni por qué llegó la otra vieja, la mamá de los dos niños. También llegó la policía.
“Los dejé pasar para que se los llevara. Tenía mucho miedo de que nos fuera a matar.
“A mí me golpeó a puño cerrado y a mi hijo el mayor también. Cuando se lo llevaban me dijo que si lo refundía en el bote me iba a arrepentir toda mi triste vida”.
“No pude ratificar la denuncia, pero me dijeron que ese delito se perseguía de oficio porque había golpeado al niño. De todas maneras lo dejaron salir.
“Eso me alivió mucho. Yo no quería arrepentirme después de haber metido a la cárcel al padre de mis hijos.

50 pesos a la semana
“En la audiencia para lo de la pensión alimenticia dijo que él sólo podía dar 50 pesos a la semana porque tenía que mantener a sus otros cinco hijos.
“Yo no sabía que él ganaba tan bien. Cuando estábamos bien sólo me daba 300 pesos a la semana.
“Él llevó sus comprobantes de que ganaba como 20 mil al mes. También supe que manejaba un minisúper.
“A la que sí era su esposa le había regalado un carro para que lo perdonara porque le había sido infiel.
“A nosotros nos botó como basura. Ya no viene a ver a los niños; del cuartito en que vivíamos nos sacó. Eso lo hizo cuando nos dieron el 20% de lo que gana.
“Me dijo que eso era lo que me había ganado, según él andar rodando con mis hijos como una perra de la calle”.

*Perito en Psicología Forense
azul.iv@hotmail.com




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