Monday 23 de January de 2017

Mi delito… dejarme llevar

Historia de vida

     12 Aug 2012 03:40:00

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Una mujer sufre una terrible experiencia delictiva que pudo terminar con su vida.
Su fortaleza, mucha suerte y definitivamente la mano divina no lo permitieron.
Su error sólo fue estar en el momento y lugar inadecuados. Una joven pareja es la antagonista de esta historia.

El inicio
“Yo no estudié más que la primaria. Trabajaba como empleada de intendencia. No me iba mal, porque luego les hacía mandados y me daban propinas.
“Yo no vivía con mis papás, me fui de la casa cuando tenía 9 años y vivía con una señora que yo le decía tía, pero no es mi tía.
“Con ella me fui porque mi mamá era su amiga y como quien dice me recogió.
“Ella no me pudo dar estudios, pero sí me apoyó para que tuviera dónde vivir y qué comer.
“Casi no veía a mí mamá. Yo me engreí más con mi tía. Antes ya había vivido con otra señora porque mi mamá se dedicaba a trabajar como mesera en un bar de por El Orito y casi ni me ponía atención.
“En el ambiente en donde yo crecí, sólo veía vicios, borrachos y marihuanos. Faltaba de todo, pero con mi tía encontré un refugio. Ella me enseñó a trabajar y tenía mi trabajo decente”.

Me enamoré
“Me enamoré de él. Lo conocí cuando fue a hacer un trabajo en el lugar en donde yo trabajaba.
“Él es más grande que yo. Yo estaba muy feliz porque él para mí era lo máximo. Hablábamos de casarnos, de tener nuestros hijos y formar una familia.
“Él iba por mí todos los días a mi trabajo y de ahí nos íbamos a dar la vuelta. Yo estaba muy enamorada y feliz”.

Tomaba mucho
“A él le gustaba tomar mucho y también se drogaba. De primero yo no quería, pero me decía que cómo era gacha, que lo dejaba solo, que me tomara una.
“Así empecé. Tomábamos casi del diario. Yo lo empecé a ver que se drogaba. Al principio no me quería decir, pero luego como que le empezó a valer y ya se drogaba enfrente de mí.
“No me gustaba y le decía que para qué lo hacía y él me decía que se sentía muy bien, que se daba unos viajes muy suaves y que sentía cómo flotaba.
“Que lo hacía para olvidarse de sus problemas y decía que también para olvidarse de la miseria en la que vivía.
“Luego me decía que por eso no nos podíamos casar porque no había dinero y que con qué íbamos a mantener a nuestros chavitos”.

Me convenció
“Un día me dijo que la probara y me convenció. Sí tenía miedo, pero lo hice por él.
“Me dio marihuana. Sentí muy feo. Me mareé y empecé a sentir mucho calor. Sentía muchas cosas, pero luego me entró mucha relajación.
“Me gustó, sentía que le daba gusto a él. Seguíamos en lo mismo. Nos íbamos a dar la vuelta y terminábamos tomando y drogándonos.
“Con él también probé la cocaína y la heroína sólo una vez”.

Desesperación
“Cuando no tenía para droga, andaba como desesperado; yo no me sentía mal si no la usaba.
“Aparte de eso nos llevábamos muy bien y nos queríamos mucho. Como ya tenía relaciones sexuales con él, me daba miedo quedar embarazada y de repente ya no quería meterme drogas.
“Él sí quería y me decía que sí las usara porque le gustaba más estar conmigo.
“Un día tuve un retraso y eso cambió todo. Le dije a él que no me había bajado, que creía que estaba embarazada.
“Según mis cuentas tenía como dos meses que no me bajaba.
“Él se desesperó mucho. Andaba como enojado y decía que no teníamos dinero para casarnos ni para el bebé”.

Ideas
“Poco después de eso me dijo que teníamos que hacer algo, que si yo estaba con él.
“Le dije que sí. Para ese tiempo yo ya estaba muy metida en las drogas, me metía marihuana casi diario.
“Él me había metido muchas ideas en la cabeza. Yo le hacía caso en todo. Para mí, él tenía la razón de todo.
“Me dijo que sería bueno que nos robáramos un carro y que si lo vendíamos, de ahí sacábamos para casarnos y para el bebé.
“De primero a mí sí me daba como miedo. Pero él me decía que deberíamos estar juntos en todo.
“Platicábamos de cómo le haríamos, primero pensamos que en un estacionamiento de un centro comercial.
“Decíamos que si le robábamos a una señora rica ni le pasaría nada, porque el seguro le pagaba su carro y nosotros nos hacíamos de ese dinero que nos hacía falta.
“Ya teníamos todo planeado, pero me dijo que necesitábamos una pistola, que él iba a ver la manera de conseguirla, porque sin pistola ni nos iban a tener miedo.
“Me acordé de que en el ropero del esposo de mi tía yo había visto una pistola porque es velador y de su trabajo le daban esa pistola.
“Yo no le había dicho nada de la pistola a mi novio hasta que la tuviera.
“Como lo vi desesperado porque no conseguía una pistola, le dije y él me empezó a decir que la agarrara, que era nuestra oportunidad.
“Me esperé para que mi tío saliera de su trabajo y que fuera su descanso para que no la fuera a echar de menos”.

El día del asalto
“Era en la tarde, mi novio ya sabía lo de la pistola, de hecho él ya la tenía, yo se la había dado.
“Estuvimos en un parque platicando de lo que haríamos y sólo queríamos robarnos un carro y venderlo. Fumamos marihuana y nos fuimos caminando.
“En un estacionamiento estaba una señora en su carro. Como que estaba esperando a alguien. La vimos y mi novio dijo 'ahora es cuando'.
“El carro se veía muy nuevo y sabíamos que sí era caro.
“Me dijo: 'pregúntale la hora para distraerla'.
“Me acerqué y le pregunté la hora. Ella me la dijo, eran las 5 pasadas de la tarde. Luego le apunté con la pistola y se acercó mi novio.
“Le gritó que se subiera al asiento de atrás y yo me subí con ella.
“Mi novio se subió para manejar y le dio al carro.
“Yo iba muy asustada y la señora también y nos decía que no le fuéramos a hacer nada.
“Yo no entendía porque mi novio le dijo que se subiera al mismo carro y luego le dio.
“Yo pensaba que mejor la hubiéramos dejado ahí. La señora nos decía que nos lleváramos el carro, que la dejáramos, que estaba esperando a unos niños.
“Mi novio se enojó y me dijo que la callara y yo le pegaba en la cara y le decía que se callara”.

Carretera
“Agarramos la salida de Zacatecas, yo no sabía para dónde íbamos.
“Le dio como para una carretera solitaria y se detuvo. Bajó a la señora y le dijo que se fuera.
“Le disparó una vez y no le dio, la señora volteó y mi novio volvió a dispararle, yo vi que le dio en la cabeza y la señora se cayó.
“Yo estaba muy asustada y le decía que por qué le había disparado.
“Él dijo que para que no nos reconociera y le volvió a dar rumbo a otra carretera. Iba muy rápido y se fue haciendo de noche.

Alta velocidad
“Yo no sabía qué iba a pasar y pensaba en esa señora.
“Cuando pasó todo andábamos muy drogados, pero aún así yo no dejaba de pensar en esa señora.
“Mi novio iba rápido, ya era de madrugada y en unos topes de un rancho mi novio no le bajó la velocidad y nos detuvo una patrulla de federales.
“Le pidieron papeles del carro y su licencia. El federal empezó a sospechar porque mi novio no sabía en dónde estaban los papeles y tampoco traía licencia.
“Nos dijeron que iban a checar algo y resultó que el carro ya tenía reporte de robo y nos detuvieron.

Robo, privación ilegal de la libertad, tentativa de homicidio
“La señora no se murió. Quedó herida de su cabeza, pero se pudo levantar, caminó por la carretera hasta que encontró ayuda y la llevaron al hospital.
“Su familia la estaba buscando y cuando supieron todo, pusieron la denuncia, por eso nos detuvieron.
“Resultó que yo ni estaba embarazada. Cuando él declaró, me quiso echar toda la culpa a mí de que yo había disparado y eso.
“Me decepcionó mucho. Me di cuenta de que nada más me usaba.
“Ahora yo tendré que pasar mi juventud presa. Me arrepiento mucho por todo lo que hice.
Y me alegro mucho de que la señora no se muriera”.

*Perito en Psicología Forense
azul.iv@hotmail.com




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