Wednesday 18 de January de 2017

Mi delito… enamorarme

Historia de vida

     13 May 2012 03:40:00

A- A A+

Compartir:

Un joven de 23 años es demandado por reconocimiento de paternidad. Su familia lo apoyó en todo momento argumentando que quien lo acusaba sólo quería aprovecharse de la posición económica.
Sin embargo, la fortaleza de una madre ha logrado que su hija y nieto salgan adelante.

La mamá de la víctima
“Con la familia duré más de 10 años trabajando como empleada doméstica. Siempre me trataron muy bien y a mi hija también. La señora me ayudó mucho para que mi hija estudiara.
“Nosotros somos de Tacoaleche, tengo dos hijos. La muchacha de 19 y mi hijo el chico de 13.
“Mi marido nos abandonó. Se fue a Estados Unidos, pero ya nunca regresó. Las gentes del pueblo que nos conocen dicen que allá se consiguió una gringa y por eso ya no volvió.
“Al principio de que se fue sí nos ayudaba con dinero, pero cada vez era menos lo que mandaba hasta que ya no llegó nada y también dejó de hablarles a sus hijos. Yo me vi en la necesidad de ponerme a trabajar. Primero allá en el rancho, pero casi no había trabajo.
“Una conocida mía me dijo que una vecina de su patrona ocupaba una señora para limpiar y cocinar. Me trajo a conocerla y a ver cuánto pagaba y si nos caímos bien. Empecé ese mismo día a trabajar.
“Mis hijos estaban chiquillos y mi mamá me los atendía para yo venirme a trabajar. Así fueron creciendo y fue pasando el tiempo.
“Cuando mi hija terminó la prepa quiso venirse a estudiar para seguirle a la escuela. Mi patrona me dijo que la dejara, que ella me iba a apoyar en lo que se pudiera.
“Mi hija entró a Derecho y cuando salía de la escuela se venía aquí a la casa de mi patrona a esperarme para regresarnos juntas”.

Se conocieron
“El hijo de mi patrona ya estaba por salir de su carrera. El joven es un buen muchacho. Qué le puedo decir, uno se encariña con los muchachos. Yo que supiera no era un mal hijo.
“En la casa de mi patrona se conocieron. Desde el principio me di cuenta de que a mi hija le había gustado el muchacho y que también a él le gustaba mi hija.
“Yo le decía a mi hija que no se fijara en ese muchacho porque no era de su clase y yo conocía bien a mi patrona y era muy fijada en la gente que ella decía de su clase.
“El hijo de mi patrona empezó a ir por mi hija a la escuela y de ahí llegaban juntos a la casa. Eso no me gustaba porque algo me decía que no traería nada bueno”.

Se hicieron novios
“Mi hija se empezó a ver muy diferente. Andaba muy contenta, risueña o luego andaba muy pensativa. Al muchacho de mi patrona también lo notaba como evasivo conmigo.
“Empecé a hablar mucho con mi hija. A decirle que no se volara, que ella tenía que estudiar, que se esperara para tener novio y cosas así.
“También le dije que se fijara muy bien, que no creyera mucho de lo que los muchachos podrían ofrecerle porque a veces sólo querían obtener un acostón o algo de eso.
“Mi hija se enojaba mucho y me decía que si yo pensaba que todos los muchachos eran unos pervertidos que nomás pensaban en eso.
“Se enojaba, me decía que ella ya sabía lo que hacía y que no me metiera en su vida. Me daba miedo de que fuera a hacer algo que la llevara a arrepentirse toda su vida.
“Me dijo que ese muchacho era su novio y que andarían a escondidas para que la mamá de él no se los fuera a echar a perder.
“Yo le dije que no. Que algo que tenía que ser a escondidas seguramente no era bueno y que no terminaría bien, que si ese muchacho la quería bien, enfrentaría cualquier cosa por ella.
“Ella solo me decía que yo no entendía nada y que ya no me platicaría nada. Me lo cumplió”.

Ruptura
“De repente mi hija y el hijo de mi patrona empezaron a llegar cada uno por su lado. A mi hija la veía muy triste. Me empezó a decir que ya no quería ir a la escuela ni venir a Zacatecas.
“Hablé con ella, le dije que aunque hubiera terminado con ese muchacho la vida no se acababa, que habrían más muchachos y que se concentrara en su escuela.
“Me dijo que yo no entendía nada. Por una parte me sentía tranquila, pero por la otra me dolía ver a mi hija así.
“Le decía que me platicara, que me tuviera confianza, pero sólo me decía que no tenía nada”.
“Empecé a sospechar que estuviera embarazada porque tenía mucho sueño y la veía muy demacrada.
“Le dije que le haría una prueba de embarazo. Inmediatamente se puso a llorar. Me dolió mucho, pero yo confiaba en que mi patrona lo iba a entender y que encontraríamos una solución”.

Reacción negativa
“Mi patrona se molestó mucho. Nunca la había visto así. Le habló a su hijo al celular para que se regresara inmediatamente a su casa.
“Cuando el muchacho llegó, dijo que sí se había metido con mi hija, pero que ella ya no era virgen y que lo más seguro es que ese bebé no fuera de él.
“Mi patrona me dijo que ella no permitiría que su hijo arruinara su vida de esa manera.
“Me dijo que si quería, me ayudaba con algo de dinero para que mi hija tuviera su hijo, pero que ella creía que no podía ser de su muchacho porque una muchacha decente no se mete con nadie hasta estar casada.
“Y que así como se metió con mi hijo, se pudo meter con alguien más. Me dijo que así como estaban las cosas que yo ya no podía trabajar ahí.
“Me dio dinero, 5 mil pesos y me dijo que cuando fuera a nacer el niño le llamara para que me ayudara”.

El nacimiento
“Nació mi nieto, igualito al hijo de mi patrona. Le llamé por si quería conocerlo. Ella me dijo que no. Y que no le volviera a llamar, que si lo que quería era dinero, tampoco me lo iba a dar.
“Los 5 mil pesos que me dio cuando me corrió los guardé para el parto de mi hija. No les pedí su ayuda.
“Les dije que si su hijo reconocería a su bebé y me dijeron que no. Que hiciera lo que tuviera que hacer.
“La hermana de mi comadre, que es abogada, me dijo que se podía hacer una demanda de paternidad. Yo le dije que sí, para que mi nieto no tuviera solo un apellido”.

Muy caro
“Metimos la demanda, lo primero que había que hacer era un estudio genético que cuesta mucho dinero.
“Han sido muchas vueltas para hacer trámites. Todo eso sale muy caro. Es dinero que mejor lo voy a invertir en los estudios de mi hija y en mi nieto.
“Siento que nomás pasa el tiempo y no se logra nada. Y es que la mamá del muchacho pone muchas trabas.
“Hasta el papá de él ya dijo una vez que fuera hombre y acepte su responsabilidad, pero la mamá lo mal aconseja y no deja que exista ningún acercamiento”.

Engaños
“Ese muchacho le dijo a mi hija que se casarían. Mi hija estaba muy ilusionada. Ella me cuenta que no quería tener relaciones con ese muchacho, pero que él le insistía mucho. Que le decía muchas cosas para convencerla.
“Y fue el día que le dijo que él se casaría con ella cuando mi hija cayó. Sé que ella debió darse a respetar y no ceder, pero también creo que no es sólo responsabilidad de ella.
“Mi expatrona dice que nosotras lo teníamos todo planeado para atrapar a su hijo y quedar acomodadas económicamente, pero sólo Dios sabe todo lo que le dije a mi hija para que se pusiera lista y no le fuera a pasar lo que le sucedió.
“Me da mucha lástima porque el niño está muy bonito. Se parece mucho al hijo de mi patrona y a ella también, pero parece que no es importante que lleve su sangre; para ella sólo importa el dinero.
“Vamos saliendo adelante, mi hija ya está trabajando también y no nos falta nada. A lo mejor ya ni hacemos nada para que reconozcan a mi nieto”.

*Perito en Psicología Forense
azul.iv@hotmail.com




Lo más leído
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.58
Venta 22.08
€uro
Compra 23.00
Venta 23.5

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad