Saturday 21 de January de 2017

Mi delito… estar desamparado

Historia de vida

     19 Aug 2012 03:40:00

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Un joven sufre la pérdida de sus padres en un accidente. Queda al cuidado de sus hermanas mayores, sin embargo el estar solos los convierte en personas vulnerables estando expuestos a prostitución y cosas más graves.

El accidente
“Tenía 8 años cuando se murieron mis papás. Vivíamos en Guadalajara. Mi papá era de allá y mi mamá de Juchipila.
“Fue en Semana Santa; habíamos ido a visitar a mis abuelos en Juchipila. Íbamos a estar más días, pero a mi papá le hablaron del hospital en donde trabajaba y nos tuvimos que regresar.
“Mis hermanas se quisieron quedar con mis abuelos. Nos fuimos para Guadalajara y en la carretera una camioneta que venía rebasando mal a un tráiler nos sacó del camino.
“En ese lugar había muchas curvas y voladeros. Yo iba en el asiento de atrás y sólo sentí que dimos muchas vueltas.
“Yo creo que me desmayé porque no supe nada hasta de mucho rato. Cuando desperté todavía no llegaba la ambulancia, pero ya estaban los policías de caminos.
“Yo preguntaba por mis papás y me decían ‘cálmate muchacho’. Llegó la ambulancia, pero mi papá ya se había muerto, lo tenían con una sábana blanca.
“Mi mamá estaba muy grave porque no estaba despierta y se la llevó la ambulancia junto
conmigo.
“Yo tenía una pierna fracturada y me dolía mucho. Cuando dimos vueltas yo me agarré muy bien del asiento, pero sí sentí que mis piernas golpearon con algo y de ahí me desmayé.
“Nos llevaron a Guadalajara. Operaron a mi mamá, pero tenía golpes muy graves en la cabeza. Sólo duró tres días y falleció”.

Realidad insuperable
“Fue muy difícil para nosotros. Mis hermanas y yo éramos menores de edad.
“Mi papá tenía un seguro de vida, pero a nosotros no nos dieron nada. Mis tíos se quedaron con todo porque mi mamá era la beneficiaria.
“Estábamos muy tristes porque nos quitaron todo. Hasta de la casa de Guadalajara nos sacaron.
“Empezamos a vivir por temporadas con mis tíos, pero nos trataban mal y como somos cuatro yo creo que se les hacía mucho gasto. Y luego nos mandaban con otro tío o con otra tía.
“Yo veía a mi hermana la más grande que casi todas las noches lloraba. Y nos decía que no entendía por qué nos había pasado esto. Y que ya no dejaría que nos trataran mal.
“Tomó la decisión de rentar una casa. Para ese entonces ya era mayor de edad mi hermana y dijo que jamás nos faltaría nada”.

Nueva vida
“Nos fuimos a una casita en el centro. Mi hermana nos dijo que nunca nos faltaría nada. Yo ya tenía como 12 años.
“No teníamos nada. Mi hermana la mayor se puso a buscar trabajo y no conseguía.
“Ella nos mantenía a mis hermanas y a mí. Estábamos muy desesperados porque a veces no había ni qué comer.
“Mi hermana empezó a trabajar de noche. Nos dijo que era mesera en un restaurante. Luego se llevó a mi otra hermana también a trabajar para allá.
“Ellas llegaban casi en la mañana y dormían todo el día. Mi otra hermana y yo aveces nos levantábamos para ir a la escuela y a veces no.
“Y como mis hermanas las más grandes estaban muy cansadas ni cuenta se daban”.

El mal en casa
“De un día para otro, mis hermanas empezaron a llevar hombres en la noche a la casa. A mí me daba mucho coraje.
“Y cuando los vecinos empezaron a dejarnos de hablar yo me fui quedando sin amigos porque decían que mis hermanas eran unas prostitutas.
“Pero yo me daba cuenta de que ellas lo hacían para darnos de comer porque la familia ya nos había volteado la cara. Mis hermanas se emborrachaban y seguían con su trabajo”.

Dejó la casa
“Las cosas estaban muy difíciles en la casa con mis hermanas. Un día me fui, yo quería hacer mi vida solo. Me fui a Aguascalientes porque allá tenía unos primos.
“Llegué a su casa y mi tía no me recibió muy bien. Me dijo que ella no podía tenerme ahí porque yo podía ser una mala influencia para sus hijos.
“Le dije que me diera chanza unos días para buscar trabajo. Tenía como 17 años, no había terminado ni la primaria y no sabía qué hacer.
“Pedí chamba en un taller y me la dieron de ayudante aprendiz. Yo le dije al patrón que si me dejaba quedarme ahí en el taller. Me dijo que sí”.

Prostitución
“Unos compas que conocí en el taller me invitaron unas chelas. Me dijeron que había un bar que estaba de mala muerte, pero que se ponía chido el ambiente.
“Ahí me dijeron que yo podía ganar dinero fácil. Haciendo lo mismo que mis hermanas. Estaba muy pesado ese ambiente. De repente me vi metido en eso.
“La verdad no me gustaba, pero sí salía dinero. Ahí se topa uno a gente muy desgraciada que sólo quieren aprovecharse y ya andan metidos en rollos muy extremos.
“Mis hermanas no sabían en lo que yo andaba. En esos ambientes uno conoce gente de toda. Conocí a unos cuates que me invitaron a trabajar en otro bar en otra ciudad”.

Asociación delictuosa
“Cuando llegamos me dijeron que iba a vivir en una casa con más gente. Había hombres, mujeres y también chavos y chavas.
“Me dijeron que le entraba al negocio y que mientras más leal, más rápido subía, más dinero ganaba.
“Aprendí a usar armas, de todas. Me sentía muy poderoso. No me daba miedo a morirme o que me mataran. De todas maneras no tenía nada.
“Lo único que me quedaba eran mis carnalas y ellas estaban en su vida. Así que si me mataban, pues más rápido me iba con mis jefes.
“Le entré a la cocaína y a la marihuana. Esas gentes eran mi familia. Ellos me ofrecieron un lugar y me hicieron sentir que servía para algo.
“Ellos me sacaron de la prostitución. Ya no le tuve que entrar a eso. Mi labor con ellos primero fue vigilar, informar. Luego subí de rango. Ya tenía hasta en qué moverme.
“Yo no voy a decir todo lo que vi. Pero eso es la realidad de lo que pasa. La gente piensa que nosotros somos lo más malo de la sociedad.
“No se dan cuenta de que ellos mismos nos hicieron así porque nos marginaron.
“Alguna vez yo pensé que era así como Robin Hood. Que sólo le quitaba a los ricos para darle a los pobres. Pero aquí los pobres éramos nosotros”.

Cosas muy fuertes
“Lo que vivimos está muy cañón. Lo que hicimos también. El día que nos agarraron, unos estaban dormidos, otros no estaban y otros despiertos.
“Solo escuché que alguien gritó: ¡llegaron los verdes! Las cosas se pusieron muy fuertes. Nosotros repelimos todo.
“Dicen que nosotros los atacamos primero, pero no es así. Ellos entraron disparando. Había soldados adentro y afuera de la casa.
“Nosotros sí estábamos bien equipados, pero no pudimos con ellos. Mataron a unos de con nosotros, les dispararon de frente.
“Pero ellos no se fueron limpios. Alguien lanzó una granada y también se murió un soldado.
“Nos detuvieron y los cargos son muchos y el tiempo que voy a estar encerrado también será mucho.
“Pero moriré siendo alguien. Aunque sea malo, más vale que no ser nadie.
“Me hubiera gustado que mejor me mataran los soldados. Todos los que andamos en eso sabemos que esa es la única salida. La muerte”.

*Perito en Psicología Forense
azul.iv@hotmail.com




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