Wednesday 18 de January de 2017

Mi delito… obsesionarme en una relación codependiente

Historia de vida

     30 Jan 2011 03:40:00

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En el año 2004 una mujer de 39 años de edad, procesada en varias ocasiones por varios delitos, entre los que figuran: violencia familiar,  lesiones, daño en las cosas, robo de vehículo, se aferraba a mantener su matrimonio a pesar de las constantes infidelidades y discusiones maritales y a pesar de saber que a sus hijos les causaba un enorme daño.
Su esposo, una persona que se describe a sí mismo como “tradicionalista”,, utilizaba la manipulación para lograr mantener a su esposa “controlada”.

La versión de él
Ella y yo nos conocimos hace 10 años, era maestra de mi hija (de ahora 14 años), los coqueteos aún los puedo recordar, nuestras miradas pedían a gritos amor, comprensión, deseo y ¡tantas cosas más!.
Fue difícil acercarme a ella, sobre todo porque estaba recién separada e incluso ya con alguna relación con un exnovio (con quien mantenia relaciones meramente sexuales a mi parecer).
Dicen que lo que mal empieza mal acaba y mi primer mal recuerdo de la relación es cuando ella me pidió un aventón, vería a unas “amigas”, cabe mencionar que aún no éramos NADA, estábamos empezando a salir.
Ella ignoraba que yo sabía que el sitio en donde la iba a dejar (hasta las puertas de la casa) era la casa de su amante y no de alguna amiga.
SIEMPRE idealicé muchísimo la imagen de la mujer y fue realmente una decepción grande haber vivido esto con ella, mis intenciones se derrumbaron, y aunque quizá ahí debí parar mis pretensiones, decidí continuar.
Al poco tiempo comenzamos a ser amantes, nada más que eso, ella lo planteó muy claro, seríamos sólo amantes. Yo le pedía más y ella sólo quería vivir y disfrutar el momento, había dejado a su amante y me pedía tiempo para estar un poco más disponible para enamorarse pues su matrimonio (el segundo) la había dejado sumamente mal.
Ella tiene dos hijos, que en ese entonces debían tener casi 4 y 3 años de edad y que ella procreó con cada uno de sus maridos anteriores. Ahí empezó poco a poco mi relación con ellos también.

Las cosas empezaron a tomar otro rumbo
No sé en qué momento las cosas se comenzaron a extralimitar, lo cierto es que he tenido que recurrir en varias ocasiones a denunciarla, la primera vez fue por violencia familiar. Ella en sus constantes arranques de celos, me llegó a golpear, dejándome arañazos por toda la cara y los brazos, en esa ocasión sus hijos estaban presentes y ellos figuraron como testigos de esto.
Muchas veces, aún en el presente, me he preguntado por qué no paré ahí la relación, ya tenia suficientes motivos y razones para darme cuenta de que lo nuestro no tenia futuro.
Todo lo vivido me llevó a mí a comenzar con infidelidades, ¿con quién? primero con mi exnovia, luego con mi secretaria y ¿luego?, con quien se dejara… lo importante era desquitar mis heridas o sanarlas o pagarle con la misma moneda, ¡que sé yo!, ahí empecé a “hacerle un daño” a la relación que después cobraría factura… ¡y a qué precio! Y el daño más grande, yo no me daba cuenta que me lo hacía a mí mismo.

Me descubrió  siendo infiel    
En una de esas ocasiones que yo la engañaba, ella me descubrió, porque quizá en un intento de que ella lo notara no cerré mi correo electrónico y ella leyó las palabras románticas que mi amante en turno me escribía y el lugar en donde frecuentemente nos veíamos.
Ella llegó a ese lugar y, en efecto ahí  nos encontró, sólo estábamos tomando la copa, pero eso fue suficiente para que ella reaccionara de una manera inusitadamente violenta en contra de mi amante, golpeándola e insultándola.
En esa ocasión mi amante la denunció  por lesiones, por daño en las cosas y por robo de vehículo.
Mi esposa, aparte de golpearla severamente, se dirigió  al estacionamiento y con un ladrillo destrozó el que creía era mi vehículo, le rompió el medallón y estrelló el parabrisas, como yo tenía duplicado en la casa, mi esposa se llevó el vehículo para “desaparecerlo”; el grave problema es que el vehículo era de mi amante, por esa razón la denunció por esos delitos.
A pesar de todo esto yo a ella la amaba y aún la amo. Yo continuaba insistiendo en estar con mi esposa, cual vil obsesión fatal; pero mientras tanto, por todos los medios seguía buscando la manera de enamorarme de otra mujer para “darle su merecido” ¡qué estúpido!
Así, con las maravillas de la tecnología y del messenger conocí a una maravillosa mujer de la cual me creí enamorar y terminé un mes en Chihuahua, pero antes provoqué terminar con mi esposa, obvio, con el pretexto de lo que había sucedido con mi examante, la cual inmediatamente después de la golpiza me mandó al diablo.
Mi nueva conquista era una mujer maravillosa y hermosa, 8 años más joven que yo, sin hijos (mi esposa es mayor que yo 4 años).
 Meses después esta mujer vino conmigo también, un mes primero y posteriormente regresó para quedarse tres meses y buscar trabajo para iniciar una vida a mi lado.
Pero entre una visita y otra yo regresé con mi esposa y mi conquista vivió la terrible experiencia de quedarse sola aquí, pues incluso tuve el descaro de tener a una en mi departamento y estar con la otra...un verdadero asco… hasta que como era de esperarse, ellas se encontraron y me llamaron para aclarar todo… ambas me mandaron al diablo y ahí es cuando una se quedó sola a más de mil 600 kilómetros de su casa y mi esposa me mandó de nuevo al diablo.

La sentenciaron por lesiones
De las denuncias que interpuso mi examante en contra de mi esposa sólo la de lesiones prosperó  y como era de esperarse a mi esposa la detuvieron; tuve que pagar la fianza y el proceso se llevó a cabo, no había de otra, y la sentenciaron culpable, pero gracias al abogado mi esposa no estuvo mas que el día que la detuvieron en el CERESO femenil.
Mi esposa ha cometido muchos errores, pero me ha dado una familia, yo no puedo tener hijos, la hija que menciono es de mi primera esposa, yo la conocí cuando acababa de dar a luz a la niña y la registré como mía, incluso mi familia siempre creyó que la niña era mía.  
Yo no he sido ninguna blanca palomita, ella también me ha engañado, bueno al menos eso es lo que yo creo, porque le descubrí cartas con un amante, en ellas ella hacía referencia a los besos apasionados que se daban a mis espaldas, en esa carta también descubrí que su amante le daba dinero y en esa carta ella justificaba su infidelidad argumentando que yo era impotente.
En un viaje mío al extranjero ella simplemente me abandonó. Utilizó a sus amistades para irse de mi lado llevándose a sus hijos, sus amistades le “prestaron” para irse en un avión a México y de ahí a Puebla, ella se hizo la víctima diciendo que yo la quería matar por lo de su amante.

Aún la amo
Me siento tremendamente mal, confundido, sumamente lastimado y herido; la idealización de su persona y el cómo se ha ido desmoronando todo eso dándome cuenta que es una mujer llena de defectos y que me ha hecho tanto daño… han sido golpes horribles, darme cuenta, a su vez, de todo lo que soy, que lejos de ser un buen hombre sólo he hecho mil y una tonterías, dándome cuenta también de que tengo muchísimos más errores de los que pensaba, ha sido un tiempo en el que he tocado fondo y en donde la relación misma ha tocado fondo, de manera tal que requerimos ambos ayuda y reflexionar mucho acerca de lo que realmente queremos.
Desafortunadamente ha tenido que pasar todo esto para darme cuenta y es triste y lamentable, pero estamos vivos y creo que nuestro amor resistió todo este embate de porquería.  
Estamos en proceso de reanudar nuestra vida juntos, yo quiero perdonarla por sus graves errores, yo soy un hombre tradicionalista, pero también he cometido errores, la he ofendido, pero no sé si podré perdonarla. La amo y quiero estar con ella.
Siendo muy objetivo, me gustaría un estilo de vida tradicional, mi trabajo, mi hogar, salir una vez por semana con mi familia y/o pareja, planear vacaciones, lograrlas, tener cada vez más tiempo para disfrutar a mi pareja, compartir (palabra que está muy lejana a nuestra última realidad).
Sí creo que lo puedo tener con alguien como tú, me queda muy claro, aunque no parezca con todo lo vivido. Simplemente perdóname...

Relaciones co-dependientes
Según la literatura especializada sobresalen en las personas codependientes:
» la presencia de disturbios emocionales expresados en fragilidad yoica (mayor sensibilidad a los comentarios y reacciones de los demás), dependencia emocional y sentimientos de ansiedad, enojo y tristeza;
» daño narcisístico reflejado en baja autoestima, sentimiento persistente de vacío, temor al abandono y fuerte necesidad de reconocimiento externo.
» Poseen también dificultades en las relaciones interpersonales por la dificultad en marcar límites, la aceptación de conductas destructivas y de maltrato físico y/o psicológico y por ser aferrados(as), celosos(as) y controladores(as).
 
*Perito en Psicología Forense
azul.iv@hotmail.com




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