Friday 20 de January de 2017

No es tarea del Ejército acabar con la violencia

     8 Nov 2012 04:00:00

A- A A+

Compartir:
Bernardo Pineda Solís recibió al equipo de Imagen en las instalaciones de la 11 Zona Militar.
Bernardo Pineda Solís recibió al equipo de Imagen en las instalaciones de la 11 Zona Militar.

“La delincuencia no ha disminuido, pero no es tarea del Ejército que la violencia y la corrupción se erradiquen, pues es una cuestión de todos”, asegura el comandante de la 11 Zona Militar, Bernardo Pineda Solís.
Al participar en La Mesa de Imagen, el general también da respuesta quizá a una de las dudas más recurrentes de la población en cuanto a la participación del Ejército en el problema de inseguridad que actualmente vive el país.
Comenta que los militares hoy en día están en las calles por una orden del Presidente de la República para combatir, dice, un problema de carácter social derivado de la incapacidad de las autoridades para hacer su trabajo.
Recibido en las instalaciones de la zona militar, el equipo editorial de este diario es advertido por Pineda Solís de que sus comentarios son a titulo personal y no como vocero de la institución a la que representa.

Población cómplice de los delitos
Al cuestionársele su opinión sobre en qué momento la población se volvió vulnerable al crimen organizado, Pineda Solís no da una respuesta precisa y comenta que la sociedad se ha vuelto cómplice de los delincuentes por una razón: el dinero.
Al respecto, menciona la efectividad de la Ley de Extinción de Dominio, que a la fecha se aplica en el Distrito Federal y que tiene por objetivo retirar los derechos sobre los bienes que directa o indirectamente son instrumento, producto u objeto del delito.
Asevera que con frecuencia las personas saben que sus bienes son usados por el crimen organizado, pero omiten denunciar a las autoridades por las elevadas rentas que pueden cobrar a las bandas criminales.
Como ejemplo, menciona lo sucedido hace algunos meses en Zacatecas con las casas de cambio Prodira, en las que presuntamente se realizaban operaciones de lavado de dinero.
Argumenta que por este motivo la ciudadanía no ha hecho gran caso de involucrarse en la lucha contra el crimen.
Sin embargo, aclara que esta situación se derivó a consecuencia de que los gobernantes dejaron de realizar su quehacer.

Es una orden
Estar en las calles es una orden y no una cuestión de iniciativa personal, reconoce el general.
Pineda Solís no duda en manifestar que el Ejército fue enviado a las calles porque las autoridades no son capaces de proporcionar seguridad a la ciudadanía.
Advierte que en la Ley Orgánica del Ejercito y Fuerza Aérea Mexicanos se establece que las misiones de esta institución son defender la integridad, independencia y soberanía de la nación; garantizar la seguridad interior; auxiliar a la población en caso de necesidades públicas y realizar obras sociales que contribuyan al progreso del país.
En ninguna de ellas aparece "hacer el trabajo de un policía”, afirma tajantemente.
Es por ello que insiste en explicar que al Ejército no le corresponde diseñar políticas públicas que den soluciones a problemas de carácter social como la economía y el control de drogas.
Al abundar en el tema, y luego de preguntarle las diferencias entre el lugar en el que estuvo antes de arribar a Zacatecas, el general, originario de Guerrero, expone que en el municipio sonorense de San Luis Río Colorado, la labor del Ejército es la que realmente le corresponde.
Enfatiza que la ciudad esta resguardada por una red de cámaras de seguridad que detectan las anomalías, además de que sostiene que los sonorenses tienen características que permiten una menor incidencia delictiva.
Entre otras razones, la gente ha sido educada hasta para hacer producir al desierto en condiciones climatológicas tan adversas como son las altas temperaturas del estado norteño.
“Allá cada quien hace lo que le corresponde; tienen una ciudad vigilada con cámaras y la policía hace su trabajo”, afirma.
Sin embargo, Pineda Solís no deja de cuestionar sobre lo que pasa en el interior de la República que permite que las drogas lleguen hasta allá.

La sociedad perfecta
Como orgulloso militar, el comandante de la 11 Zona Militar recuerda, con una sonrisa casi tatuada, lo escrito por Mónica Morales, quien describe al Ejército como una sociedad perfecta.
Los cuerpos que lo integran, según relata, poseen los tres poderes: el Ejecutivo, representado en las jerarquías; el Legislativo, identificado en las leyes y reglamentos y el Judicial, que se materializa mediante el tribunal militar.
También evoca la obra de Isabel Arvide, Mis Generales, al mencionar que los mejores militares son aquellos que ingresan al servicio militar por bocación; es decir, por hambre.

En La Mesa de Imagen participaron: María del Carmen Salazar, Lucía Dinorah Bañuelos, Tanya Ortiz, Alejandro Wong, José Manuel Barrón, Fernando Quijas, Selene Lamas, Oscar Baez, Erika Flores, Mayela Ortega, León y Beatriz Martínez.

mayra_selene@imagenzac.mx

Las preguntas díscolas que el entrevistado elige al azar...




Lo más leído
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.96
Venta 22.46
€uro
Compra 23.37
Venta 23.87

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad