Monday 23 de January de 2017

No son "mini-derechos"

     24 May 2012 04:00:00

A- A A+

Compartir:

"Los niños, niñas y adolescentes no son mini-seres humanos con mini-derechos humanos. Pero mientras los adultos continúen considerándolos como tales, la violencia contra los niños, niñas y adolescentes persistirá”. Maud de Boer-Buquicchio, secretaria general adjunta del Consejo de Europa, Estrasburgo, agosto de 2006.

El martes pasado presenté la iniciativa número 32 en lo que va de mi gestión como diputado local. Lejos del falso debate entre calidad y cantidad, las carencias institucionales de nuestra entidad no merecen nuestra indiferencia.
Una de esas graves carencias es la situación de las niñas, los niños y los adolescentes en Zacatecas.
Y es que, así como se justifica la tortura a los animales, la discriminación a los homosexuales y hasta la ausencia de una instancia jurisdiccional que sancione actos de corrupción “por tradición, cultura e idiosincracia”, lo mismo sucede con el maltrato y el castigo corporal a las niñas y los niños.
A los niños, es común que sus padres y/o tutores los vean como propiedad o, en el mejor de los casos, como “mini-personas”, con derechos limitados y, que en su caso, hay que interpretar por ellos.
Afortunadamente, en nuestro país y en nuestra entidad, hemos logrado que haya protección constitucional a los derechos de las niñas, los niños y los adolescentes, y también un reconocimiento explícito de los derechos derivados de tratados internacionales.
Ese es tan sólo un buen principio para generar un cambio profundo en la forma en que las niñas y los niños son tratados; pero la iniciativa de combatir de forma tácita desde las leyes el castigo físico supondría un notable avance.
Cabe señalar que tan sólo 2.4% de las niñas y niños del mundo tienen una protección legal de ese alcance y que en más de 100 países, sufren la amenaza o la realidad de castigos físicos con varas, cintos u otros objetos en la escuela. Aproximadamente, el 90% de los niños y niñas sufre castigos físicos en el hogar y un tercio recibe castigos físicos graves perpetrados con objetos.
Para definir el castigo físico retomamos la definición del Comité de los Derechos del Niño:
“...todo castigo en el que se emplea la fuerza física con la intención de causar algún grado de dolor o incomodidad, por leve que sea. La mayoría consiste en golpear (dar bofetadas y palmadas) a los niños y niñas con la mano o con algún objeto (látigo, vara, cinto, zapato, cuchara de madera, etc.). Pero también pueden consistir, por ejemplo, en patear, sacudir o lanzar a los niños y niñas; arañarlos, pellizcarlos, morderlos, tirarles del cabello o de las orejas, obligarlos a permanecer en posiciones incomodas, quemarlos, escaldarlos o forzarlos a la ingestión de alguna sustancia (por ejemplo, lavarles la boca con jabón u obligarlos a tragar condimentos picantes”.
El combate al castigo físico contra niñas y niños ya tiene importantes antecedentes, como es el caso de la Unión Europea, en donde el Consejo de Europa ha hecho un claro llamado a homologar los derechos de las niñas y los niños con los de cualquier otro ser humano, así como en Uruguay, Costa Rica y más recientemente en Brasil, donde a estas reformas se les bautizó como “ley antinalgada” o “ley de la palmada”.
Para el caso de Zacatecas, la Encuesta de Maltrato Infantil y Factores Asociados, que se levantó en 2007 producto de la colaboración de instancias gubernamentales y organizaciones sociales encabezadas por ODISEA, arroja datos relevantes:
Una tercera de los adolescentes (32.1%) había sufrido de “maltrato físico severo”, que se caracteriza por el hecho de que la magnitud de los golpes propinados requiere de hospitalización.
En cuanto al “maltrato psicológico o emocional”, se encontró que éste es prducido por ambos padres en más de la mitad de los adolescentes (54.4%) y que está a cargo primordialmente de la mamá, sobre todo entre los hombres (51.2%).
Estos datos contrastan con las cifras de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Zacatecas, que han recopilado las investigaciones de ODISEA, A.C., en las que se afirma que durante 2011 se atendieron menos de 500 casos de maltrato a niñas, niños y adolescentes, de los cuales solo 111 son catalogados como “víctimas del delito”.
Asimismo, las cifras del INEGI señalan que solo fueron sentenciados en Zacatecas 17 personas por violencia familiar y 34 por abuso, entre 2005 y 2010.
El mismo nivel de impunidad se desprende de lo reportado por otras instituciones. Es el caso de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), “la cual recibió sólo 42 quejas relacionadas con niños, niñas y adolescentes en riesgo de una situación de violencia, delito o maltrato. Entre enero y noviembre del 2011, el número de quejas se redujo aún más: sólo fueron presentadas 37”.
De ahí, nuestra propuesta para que de forma explícita, y sin necesidad de interpretaciones subjetivas, se prohíba el castigo físico a niñas, niños y adolescentes desde 3 ordenamientos legislativos fundamentales: la Ley Estatal de Educación, el Código Civil y el Código Penal del Estado de Zacatecas.

*Diputado local
jorge.alvarez.maynez@gmail.com




Lo más leído
Milpillas, el proyecto más importante: González 
Incentivan el pago del predial  
Chocan 4 vehículos; hay 2 mujeres lesionadas
Inaugura Isadora Santiváñez casa de gestión 
Quieren promover festivales a nivel nacional 
Firma Trump salida de Acuerdo Transpacífico 
Es atropellado por un motociclista; le provocó serias lesiones
No se cancelarán los apoyos del Pronapred: Joselin Lozano
Entrega Godezac apoyos a la Vivienda
Empezamos a renegociar el TLC: Trump; Peña y Trudeau unen esfuerzos
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.45
Venta 21.95
€uro
Compra 23.02
Venta 23.52

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad