Tuesday 17 de January de 2017

Pasión por lo intangible

CARTAS DESDE EL EXILIO

     21 Nov 2011 03:30:00

A- A A+

Compartir:

Trilok imaginaba el mundo deseado a partir del ritmo y el canto. Sobre las llanuras del silencio proliferaba la pluralidad de escansiones poéticas distintas. Compases polirítmicos y cadencias, a veces suaves, en ocasiones vertiginosas, discurrían en este lienzo utópico que el joven soñaba. Era su manera de abolir el horror del tiempo presente.
Sentado bajo la sombra de un arrayán, Trilok dejaba que el viento lo transportara a un estado de ingeniosa melancolía, iniciando así un viaje al interior de aquello que los antiguos llamaban alma. Pero a diferencia de las figuras de antaño, él no descendía al infierno ni se alejaba de todo lo existente por influjo de la meditación. Aquella gimnasia espiritual le permitía a Trilok anular el velo degradante que el aquí y ahora había echado sobre la vida.
Escuchar al mundo por sí mismo era la pasión que animaba a Trilok , intuía que la forma de encontrarse con éste implicaba oír directamente el latir subyacente del cosmos. No le interesaba comprender la forma por medio de la cual los componentes bioquímicos daban lugar al milagro de la vida, sino algo aún más enigmático: ¿cómo de lo material surge lo intangible?  O, bien, ¿cómo lo intangible produce la vida?
Trilok conocía bien los modelos físicos y biológicos, incluso los fundamentos de la ciencia epigenética, debido a que en aquella época formaban parte de la educación sentimental de los niños, al menos antes del arribo de los chacales. Pero su mente discurría por recovecos más sinuosos, deseaba comprender de qué materia estaban hechos los sueños, ¿cómo la energía neuronal podía transformarse en un pasaje musical? ¿Por qué un padre llora por la pérdida de un hijo amado?  ¿De dónde proviene la necesidad de tener dioses? ¿Cuál es el origen de las ideas? ¿Por qué su amigo Randy podía levitar?
Estaba consciente de la complejidad de sus preguntas y de la imposibilidad de responderlas. Por esta razón, Trilok decidió concentrarse en escuchar las palpitaciones de la vida, los ritmos de la existencia. Y descubrió que la Naturaleza, concebida como ente independiente, tiene patrones simples que permiten combinaciones infinitas de acentos y cadencias. Pero quien los escucha no debe sólo descifrarlos, sino ampliarlos, hacer efectiva la potencia virtual que anida en éstos.
Trilok, entonces, se dio cuenta que él también era parte de aquella naturaleza que al principio le parecía externa; era simplemente naturaleza en un estado distinto, acaso un ser con las posibilidades de crear mundos improbables e intangibles, hechos de ideas, sueños y sensaciones. Tomó su tabla musical y comenzó a fabricar lo que aún no existía.

*Miembro del Sistema Nacional de Investigadores




Lo más leído
Se registra accidente múltiple en el boulevard
Encuentran a un hombre sin vida en Zóquite
Se pasa el alto y choca
Aseguran un vehículo robado
Por Trump, anuncian cerco a Embajada de EU y bloqueo a puentes internacionales
Se pone agresivo con Tránsito
Moreno Valle deja la gobernatura para buscar la candidatura a la presidencia
Chocan sobre avenida Varela Rico
Autoridades estatales inauguraron la presa la Suzaya en el municipio de Pánuco  
Sondeo: Jóvenes opinan que estarán peor después de Trump 
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.58
Venta 22.08
€uro
Compra 23.00
Venta 23.5

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad