Sunday 22 de January de 2017

Peña Nieto y la sumisión de Alonso

     15 Jan 2013 03:30:00

A- A A+

Compartir:

Cuando un gobernante matiza sus acciones en cumplir los compromisos electorales pactados con un determinado sector de la población,  se convierte en un gobierno despótico y arbitrario.
Peña Nieto, vino a Zacatecas a cumplir con un convenio político excepcional partidista, en un estado donde no está en juego la pobreza extrema, derivada de la sequía “atípica” sino el compromiso de ratificar “carro completo” de su partido para la próxima contienda electoral.
“El acarreo” y los controles políticos de los eventos en territorio zacatecano fueron mediatizados por personal administrativo del gobierno estatal, todas las dependencias estaban allí haciendo acto de presencia, para cubrir la falta de presencia del pueblo en eventos republicanos.
A la logística del Ejecutivo Federal, no le debe de extrañar que la burocracia gubernativa llene los espacios que le corresponden al pueblo. Esta costumbre es esencialmente alonsista.
El fenómeno de la sequía en Zacatecas estuvo mal planteada por el gobernador, no podrá ser un caso especial cuando la mayoría de los estados de la planicie mexicana padecen este problema. Por tal motivo, el programa de rescate solamente contempló la cantidad de 120 millones de pesos.
La sequía, la economía, el campo como la inseguridad pública son asuntos de estado, no podrían ser casuísticos. La inseguridad si necesita de la atención de los poderes del estado.
Mal se vio el Ejecutivo Federal al querer solucionar un problema de agua potable en el municipio de Fresnillo, cuando es un asunto de autonomía y soberanía del municipio y del estado.
El alcalde de Fresnillo, como el propio gobernador se les percibió diseminados, con una actitud acartonada con poco oficio político y tibios ante el Ejecutivo.
Con Calderón había más libertad en el discurso para proponer obras que se hablaba sin censura y sin la necesidad de brindar adoración y reconocimiento a la investidura presidencial.
Ahora que la sequía es más recurrente se confirman los programas federales ya instituidos en el pasado; la inseguridad es más persistente, sin embargo el Estado Mayor Presidencial haciendo uso de sus facultades potestativas se hace cargo de la seguridad en Zacatecas.
La desconfianza de los mandos municipales se hizo patente  a casi tres años de gobierno de Alonso Reyes, aunado a que el mando federal ha cambiado de signo político, Zacatecas sigue siendo rehén del crimen organizado, al menos no se ha demostrado lo contrario.
Dado que la presencia de Peña Nieto ha dejado un sabor amargo, con poca inversión federal y con la actitud sumisa del Ejecutivo estatal. Se esperan mejores resultados en el futuro.

*Maestro en Derecho Constitutcional
sergio16garcia@gmail.com




Lo más leído
Tim Matheson en ¿Quién mató a Reagan?
Gael García, fiel a sus ideales
Una segunda oportunidad para tu basura
Localizan en Luis Moya el cuerpo de un hombre con el tiro de gracia 
Muere Yordano Ventura, pitcher de los Reales de Kansas City 
No es tiempo de revisar el contrato colectivo: Gerardo García 
Se burla Trump de movilizaciones en su contra “¿Por qué no votaron?” 
Desaparece el helicóptero de empresario regiomontano
Concluyen las primeras obras del programa de rehabilitación de calles 
Renuncia Fidel Herrera a su cargo de cónsul en España 
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.55
Venta 22.05
€uro
Compra 23.09
Venta 23.59

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad