Sunday 22 de January de 2017

Por dignidad, el PRI no debe gobernar

     22 May 2012 03:30:00

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“El olvido los lleva a que no se acuerden del mal que les puede venir por el yerro que hiciesen”: Alfonso X, El Sabio.
Por dignidad histórica el PRI no debe gobernar, ha cometido a lo largo del tiempo una serie de errores imperdonables como la matanza de estudiantes del 68, la devaluación fuertísima del dólar a partir de los años 70, la fuga de capitales por la nacionalización de la banca de 1982, la muerte de Colosio y la aparición del movimiento zapatista del 94, el error de diciembre de ese mismo año y la complicidad para que se asentaran y crecieran las células del crimen organizado.
El sistema político que nació con la idea de violentar sistemáticamente el Estado de derecho, nació con la restauración de la republica en 1867 por Juárez, se confirmó con Porfirio Díaz y se institucionaliza a partir de 1929 con Calles, cuando éste negocia con la Iglesia para poner fin a la guerra cristera. El PRI nace en el 29 con la idea de democratizar la corrupción al fundar un partido que tuviera la tarea de corportizar a todos los sectores de la sociedad.
El PRI emerge, vive, muere y resucita con una gran carga moral negativa, su premisa es la corrupción a partir del sometimiento de la libre asociación, participación y expresión de las personas, el nacionalismo revolucionario es su ideología, aunque ha oscilado ésta a través del socialismo más rancio al capitalismo más salvaje. El activismo es una energía cinética que se mecaniza con el erario de los estados y municipios.
El endeudamiento de Nuevo León, estado de México, Coahuila y el de Zacatecas, es un vivo ejemplo de cómo se han utilizado estos pasivos para reactivar la economía,  y el funcionamiento del PRI en muchas entidades en donde no podía ganar desde el debacle del 2000. La fórmula para resucitar al PRI del limbo electoral se la deben a Moreira quien fue el genio que utilizó el endeudamiento de su estado para canalizarlo a las campañas de su partido.
Un partido que ha actuado por inercia en contra de la ley, que ha matado a sus propios militantes, que ha utilizado la desaparición forzada de activistas políticos para controlar la paz pública, que ha dado muerte a la libertad de expresión, que ha servido de caldo de cultivo para la corrupción, para el nacimiento y crecimiento del crimen organizado, que ha atentado en contra de la educación y de los derechos humanos, sencillamente no debe de existir.
Estamos ante un PRI que ha menoscabado la dignidad del mexicano. Desafortunadamente estamos ante un pueblo desmemoriado. Los jóvenes deben hurgar en la conciencia de sus progenitores el pasado de un partido que ha sido la causa del grave deterioro del país. Los adultos tenemos la responsabilidad moral de decir la verdad histórica, allá ellos, si el olvido vuelve hacer la causa de nuestros futuros males. Nosotros seguiremos cumpliendo.


*Maestría en Derecho Constitucional
 




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