Monday 23 de January de 2017

¿Por qué entregar útiles escolares?

     23 Aug 2012 04:00:00

A- A A+

Compartir:

Atan sólo 15 kilómetros de la cabecera municipal, en Guadalupe hay lugares en los que los Índices de Desarrollo Humano son similares a los de países africanos. Si no entendemos eso, difícilmente vamos a poder entender la magnitud del problema económico que representan los gastos de agosto para las familias: uniformes, inscripción, libros y útiles escolares se configuran como una auténtica pesadilla en la planeación del gasto.

De los cuatro salones que están construidos en la comunidad de Viboritas sólo dos son medianamente habitables. En Bocanegra, diez de los alumnos de primero de secundaria tienen que tomar clases sentados en el piso por falta de butacas y los juegos infantiles que existen fueron instalados hace ya 10 años por lo que hoy son prácticamente inservibles.
Esa es la realidad que se olvida cuando un grupo de políticos decide aprobar una partida de más de 2 millones de pesos para gastos médicos; la realidad de un país en el que solo uno de cada ocho habitantes tiene seguridad social. Con las deficiencias que el IMSS tiene, es un privilegio al que tres cuartas partes de los mexicanos no tienen acceso.
Ojalá fuera el único exceso, pero no es así. Esta semana, se dio a conocer que los senadores tendrán un bono de retiro de más de 2 millones de pesos, al concluir su periodo legislativo.  No les bastó con la fraudulenta obra de su nueva sede y ahora se despachan con la cuchara grande.
No importa si se trata de una regiduría, de una dirección, de una secretaría, una diputación, una alcaldía o el Senado; los cargos de servicio público significan para la clase política “sacarse la lotería”: se aprovecha al máximo de los beneficios, sin mirar hacia atrás ni hacia delante en las consecuencias de las decisiones que se toman.
Esa fiesta de unos cuantos debe terminar. No por la vía de la violencia, ni basándose en la ingenuidad de creer que sustituyendo un partido por otro las cosas van a transformarse. No. Tenemos que empezar a tomar con seriedad la problemática social.
¿Alguien conoce quiénes son los beneficiarios de las becas en su municipio? ¿Quiénes reciben despensas? ¿Existe un padrón único de los programas sociales? ¿Los estudiantes tienen la seguridad de que obteniendo buenas calificaciones los apoyos serán continuos? La triste respuesta a todas las preguntas anteriores es que no.
Los beneficiarios de las becas siempre son nombres discrecionales; se reparten entre aquellos supuestos líderes sociales que se involucran en las campañas políticas y difícilmente llegan a quien más los necesita. Igual sucede con las despensas, los mejoramientos de vivienda y todos los programas asistenciales, con excepción de Oportunidades, 70 y Más y Seguro Popular.
En ese desolador contexto, se inscribe la decisión de llevar útiles escolares a todos los estudiantes de primaria de las comunidades del Distrito 5, con el dinero no ejercido por el seguro de gastos médicos que se otorga en la Legislatura.
En el caso de las comunidades marginadas, el beneficio se extiende a los alumnos de preescolar y secundaria, puesto que ahí la marginación no sólo frena la decisión de seguir estudiando, sino que significa problemas permanentes de salud.
Quizás 50 pesos no hagan la diferencia en los bolsillos de ningún integrante de la clase política y por eso el desprecio a un programa de este tipo. Pero entre quienes ni siquiera pueden pensar en las propuestas que discutimos (como dejar de cobrar la tenencia) porque tienen hambre, sí hay una diferencia.
Es tiempo de cambiar prioridades. De entender que este es un país en el que el 80% de las personas no tienen automóvil propio y en el que casi la mitad de la población ni siquiera tiene la certeza de poder costear diariamente un pasaje de autobús.
También es tiempo de profesionalizar la política social y establecer criterios. Que las becas ayuden a los más necesitados, a quienes mejoren más sus calificaciones y a los más brillantes. Que se establezcan los parámetros de medición y que sean públicos. Igual, con el resto de los programas sociales.
¿Se imagina usted como sería la vida con la mitad de su cuerpo amputado? Pues eso es lo que le estamos haciendo a nuestra sociedad. No somos viables sin la mitad de los mexicanos que viven en la pobreza y tampoco somos viables sin las dos terceras partes de los zacatecanos que la padecen. Podemos cambiar.

*Diputado local
jorge.alvarez.maynez@gmail.com




Lo más leído
Choca de lleno un Caribe contra un autobús  
Se queda Chicharito sin novia y boda 
Reitera Tello la importancia de valorar al Cobaez; hay que ir al fondo, dice 
'Split' supera expectativas y es la cinta más taquillera
Filtran citatorio que la PGJ emite a Luis Miguel
Tienen nuevo plazo los comerciantes del Arroyo de la Plata
Jalisco pide ser sede de la ON para albergar a los deportes de conjunto
10 beneficios de cantar  
Satélite en HD muestra primeras imágenes de la Tierra 
Le niegan el permiso para salir con amigos y se quita la vida en casa
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.38
Venta 21.88
€uro
Compra 22.92
Venta 23.42

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad