Monday 23 de January de 2017

Romero se lleva el escapulario

El torero realiza sendas faenas para ganarse el reconocimiento del público

     10 Sep 2012 04:00:00

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  • José Mauricio tuvo una mala tarde. José Mauricio tuvo una mala tarde.
  • El Cejas se llevó una oreja. El Cejas se llevó una oreja.
  • El hidrocálido Arturo Macías peleó fuerte el Escapulario de Plata. El hidrocálido Arturo Macías peleó fuerte el Escapulario de Plata.
  • Romero fue la figura de la tarde en la segunda corrida de feria. Romero fue la figura de la tarde en la segunda corrida de feria.
  • El Zapata hizo también una buena faena para una oreja. El Zapata hizo también una buena faena para una oreja.
  • La actitud y ambición de querer ser figura llevaron al triunfo al torero zacatecano. La actitud y ambición de querer ser figura llevaron al triunfo al torero zacatecano.
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El torero de la tierra, Antonio Romero cumplió lo prometido, se fajó como lo buenos realizando dos faenas de mucha entrega y valor para ganarse a ley el Escapulario de Plata de Nuestra Señora del Patrocinio, en la segunda corrida de la Fenaza 2012.
Días antes de la corrida, el zacatecano comento que “la experiencia y el sitio ante el toro te lo da el estar toreando con frecuencia y en ese sentido todos los toreros con los que alternaré el domingo tienen muchísimas más tardes toreadas que yo”.
Pero esto no bajó el ánimo de Romero, al contrario supo aprovechar las oportunidades que le brindaron los dos toros que le correspondieron realizándoles sendas faenas que eran para tres orejas.
Primero de la tarde, “Importante” de 485 kilos, toro que desde la salida de toriles mostró que traía lidia y nobleza, esto lo captó de inmediato Toño para realizarle una faena completa, tanto con el capote como con la muleta.
El burel respondió embistiendo con la cabeza baja cuando el zacatecano lo jalaba con la muleta, haciendo el recorrido completo con cuanto pase le practicó, es decir, trabajó una faena muy variada y completa provocando que la gente se le entregara.
Ya tenía las dos orejas ganadas, pero faltaba que no fallara con la espada, prepara el toro para entrar a matar, y de estoconazo despachó a “Importante”, y de inmediato la gente comenzó a sacar los pañuelos pidiendo las dos apéndices.
Pero una vez más el juez de plaza, Carlos Ibargüengoitia, quien es aconsejado por un señor que lo apodan El Muerto, sólo le otorgó una oreja, ordenando arrastre lento para el toro.
De acuerdo al reglamento taurino, cuando a un astado se le da arrastre lento es porque el torero recibió las dos orejas.
En su segundo turno, a Romero salió decidido a dar todo con el fin de alcanzar el triunfo, recibiendo a “Triunfante”, de 508 kilos, toro que también mostró que traía embestida, no igual que la de “Importante”, pero sí se prestó para que el matador le hiciera faena.
A este burel Antonio lo recibió con tanda de chicuelinas rematando con un farol, luego, con banderillas puso dos buenos partes, siendo mejor el segundo colocándolo pegado a tablas, y volvió a encender a la gente.
Con la muleta lo fue trabajando con pases variados humillando el toro con nobleza, siguiendo el paso que le indicaba el torero que estaba embelesado jalándolo por todo lo bajo con el trapo.
La faena no fue mejor que la primera, pero sí de mucha entrega por parte de los dos, para merecerse mínimo una oreja si despachaba pronto al rival.
Prepara el animal para entrar a matar, lo tiene en la mira, el toro empuja al movimiento del torero que hundió la espada hasta la empuñadura, cayendo “Triunfante” de inmediato.
A ley se había ganado la oreja, pero el juez ni siquiera intentó tomar el pañuelo blanco.
Por tanto, la decisión para otorgar el Escapulario de Plata se puso a consideración del respetable por medio del “aplausómetro”, siendo Antonio Romero quien recibió todo el apoyo de la gente.
 

Uriel Moreno El Zapata
A su primer enemigo no pudo sacarle nada, pues aparte que el animal resultó huidizo, manso y peligroso, Uriel le hizo un poco al circense con algunos desplantes que no fueron del agrado de la gente, y al ver que nada podía sacarle a “Jeremías”, optó por mandarlo a “dormir” pronto, recibiendo rechifla y aplausos de sus seguidores.
Con el segundo, “Tolerante”, de 480 kilos, El Zapata estuvo mejor, visoró que traía embestido y no lo desaprovechó realizando una faena como sólo él sabe hacerlas, con puestas de banderillas en forma espectacular.
Con la muleta realizó una faena variada arrancando los olés y los gritos de “torero, torero”, sobre todo cuando hizo el pase del “imposible” pegado en tablas.
Luego siguió con tanda de pases de rodillas, por derecha llevando al toro casi arrastrando el hocico pegado a la muleta, muy bueno le resultó “Tolerante”, que se prestó para la faena embistiendo con nobleza.
Se acabó el toro y decidió entrar a matar dejando una estupenda estocada de efecto inmediato que hizo que rápido el toro cayera patas pa’rriba, faena también de dos orejas, pero otra vez el señor Carlos Ibargüengoitia nomás le dio una.

Arturo Macías
En su primer rival, “Galante”, de 477 kilos, El Cejas corrió con mejor suerte, toro con mucho empuje y recorrido, situación que supo aprovecharla el hidrocálido para hacerle una muy buena faena con el capote y muleta.
Con péndulos, por la derecha, chicuelinas, trincherazos, pase por alto de rodillas, pecho, toda clase de pases le sacó Macías a este animal que embestía y daba el recorrido completo al momento que el torero le pegaba la muleta al ritmo de las notas musicales de Pelea de Gallos, que toda la gente le coreó.
La faena estaba hecha, se lanzó a matar hundiendo la espada hasta la empuñadura, y después de un rato, “Galante” se rindió, y con Arturo el juez ni chistó para darle una oreja.
Con el segundo, “Intrigante”, de 530 kilos, este parecía que también saldría bueno, pero desafortunadamente los picadores se encargaron de acabarlo con los fuertes puyazos que le aplicaron; el toro pronto se quedó parado, esporádicamente atendía los cites del torero, para ya no dio más.
Macías decidió entrara a matar, pinchó varias veces, por fin cayó el toro, despidiendo al torero con dos avisos.

José Mauricio
Por último, José Mauricio no corrió con la misma suerte de sus alternantes, en el primero enfrentó a “Arrogante”, de 502 kilos, astado falto de lidia, sin casta y embestida, aún así, el torero trató de hacer sacarle algo de pases pero no logró su objetivo, pues el toro nunca le respondió.
Decidió mandarlo al rastro hundiendo la espada en buen sitio, pero el burel se amorcilló, el torero volvió a intentarlo con la espada pinchando varias ocasiones, se decidió por el descabello y tampoco pudo tumbarlo.
Recibió los tres avisos y el juez dio la orden de que el toro fuera regresado a los corrales, pero como estaba amorcillado en tablas, fue necesario que lo apuntillaran ahí mismo en el ruedo.
Con su segundo, todo indicaba que se sacaría la espina y pelearía el Escapulario a los demás, cuando enfrentó a “Farsante”, de 519 kilos; lo toreó bien con el capote, con la muleta le pegó hasta seis pases de derecha, seguidos de naturales.
Realizó una faena de mucha entrega y voluntad, y con lo realizado se pensaba que si no fallaba con el acero, podía ser premiado con una oreja. Sin embargo, no pudo hacerlo, mató en el segundo intento, teniendo José Mauricio una mala tarde.

Juan Antonio Enríquez
El hombre que diera renombre a la torería zacatecana, don Juan Antonio Enríquez, mostró su enojo por la forma como trabajó el juez de plaza, “en Zacatecas tenemos gente más capaz y con vasta experiencia que puede fungir como tal”.

Homenaje póstumo
La empresa Zacatecas, Tierra de Toros rindió un homenaje póstumo al señor Salvador Rojas, hermano del ganadero zacatecano Sergio Rojas. Descanse en paz.

jmcalderón@imagenzac.com.mx




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