Friday 20 de January de 2017

Tras adversidades, ahora emprende un nuevo proyecto

Tannia León Landín, amante de las artes

     7 Aug 2011 03:20:00

A- A A+

Compartir:
  • Tannía se fue de Zacatecas a la edad de 15 años. Tannía se fue de Zacatecas a la edad de 15 años.
  • La joven artista se mostró muy accesible en la entrevista. La joven artista se mostró muy accesible en la entrevista.
Imagen de


Egresada de ingeniería industrial en el Tec de Monterrey, Tannia León Landín ha tenido que trabajar como servidora doméstica, ayudante de cocina y dependienta de una tienda de souvernirs, todo ello con tal de terminar sus estudios en artes plásticas en la Universidad de Sevilla, España, donde lleva viviendo casi 5 años.
De visita en Zacatecas, donde se crió, Tannia está convencida de que los tiempos difíciles han quedado atrás, y el año que viene será el de su despegue como maestra de artes,  ahora que aprobó el curso de adaptación pedagógica para dar clases en España.
“Por fin empieza a abrirse el panorama, este año escolar ya tengo planeados varios talleres dirigidos a niños y adultos”, comenta alegre Tannia, quien minutos antes hablaba sobre la desesperación de llevarse la mano a la bolsa y encontrar sólo un euro para pasar el resto del mes.
Años felices en la Hidráulica
La forma en que Tannia llegó a Sevilla fue un tanto alocada, justo como ella se recuerda a sí misma durante la infancia, cuando salía a jugar en el baldío frente a su casa en la colonia Hidráulica.
“Era chiva loca, me gustaban los juegos de chavos, la bici, el futbol y Star Wars, lo contrario a mi hermana mayor Swammi, que era una chica muy dulce”, confiesa.
Su padre, Enrique León, originario de Ojocaliente, estudió medicina en la Ciudad de México, donde conoció a su madre, Lucila Landín.
Al poco tiempo de que naciera la menor de sus hijas, el matrimonio León Landín decidió mudarse a Zacatecas.
En la Hidráulica, Tannia era parte de una buena pandilla de amigos. A veces pasaban las tardes en el Centro Histórico, que era de los lugares favoritos de Tannia, especialmente en las tardes lluviosas en que las luces amarillas iluminaban la cantera mojada.
Una niña creativa
Sobre su inclinación por las artes, Tannia afirma que siempre le gustó dibujar, pero sobretodo inventar.
“Me la pasaba inventando juegos y desarmando juguetes para volverlos a armar, también me daba por decorar mi cuarto con diferentes temas como selva o fiesta”, recuerda con cierta risa.
“En realidad, mi fuerte no es la producción de obra, sino encontrar soluciones creativas”, dice, y aclara que no es tanto un gusto por el arte, sino por la creación.
De niña tomó clases particulares de pintura, y en la escuela se tomaba muy en serio las clases de educación artística, por eso le frustraba ver que los maestros no pusieran atención a su trabajo.
“No veo los talleres como una forma de entretenimiento, mi propósito al impartirlos ha sido que el niño desarrolle un lenguaje propio y se encuentre a sí mismo a través de lo que hace”, comenta.  
Adiós a la infancia
Tannia vivió en Zacatecas hasta los quince años; estaba en su primer año de prepa en el Colegio del Centro cuando sus padres se divorciaron y ella regresó a la Ciudad de México con su mamá.
Aunque reconoce que fue triste dejar Zacatecas, no se arrepiente de haber llegado a México, pues encontró todo un mundo de cosas qué hacer.
En México continuó con su inquietud por las artes, pero no supo cómo enfocarla. Cuando quiso dedicarse a la pintura, su mamá le recomendó estudiar algo más comercial, y luego seguir su vocación, para lo cual le prometió su ayuda.
Fue así que Tannia ingresó a ingeniería industrial en el Tec de Monterrey campus Estado de México. Al mismo tiempo recibió la invitación de una maestra para que fuera su ayudante en talleres de dibujo para niños.
Esa primera experiencia con niños se fortaleció cuando participó en el programa Libro-clubes del Instituto Cultural del Distrito Federal que la llevó a impartir talleres a niños de Tepito durante todos los sábados de un año.
En lo estrictamente profesional, las cosas no iban tan bien, pues la deprimía un poco el mundo empresarial hacia el que la había llevado su carrera. Afortunadamente encontró trabajo en una empresa que producía tintas para artes gráficas, y con un sueldo de tres años pudo pagar el crédito de la beca en el Tec.
A la aventura
Tannia tomó algunos cursos como oyente en la Academia de San Carlos, y también empezó a acercarse al teatro gracias a un novio que la invitó a montar la escenografía en una obra que él había escrito.
Ella aceptó sin imaginar que iba a encontrar en la escenografía una forma de expresión que desarrollaría con el tiempo hasta convertirla en un lenguaje propio.
Precisamente en ese tiempo encontró un curso de escenografía en la Universidad Complutense de Madrid, y pidió permiso sin goce de sueldo para irse a estudiar el verano a España.
Durante esos meses conoció buena parte de Europa, viajando a base de pan y agua, pues sólo así podía ahorrar dinero para entrar a los museos. Entonces llegó a Sevilla, donde se enamoró de un hombre que la convencería de quedarse allí para estudiar artes. Tania regresó a México para renunciar a su trabajo; con la liquidación y la ayuda que su mamá le había prometido se lanzó a la aventura a Sevilla con grandes ilusiones y pareja nueva.
Desafortunadamente, los problemas no tardaron en aparecer, en parte por el choque cultural y en parte por la convivencia con una persona que casi no conocía, y que le había mentido respecto a la posibilidad de conseguir un trabajo como decoradora en Sevilla.
Un día, Tannia descubrió que sólo tenía un euro en la bolsa. Aunque su mamá seguía ayudándola con la colegiatura, necesitaba desesperadamente un trabajo para mantenerse en el día a día.
“Yo que odiaba el trabajo de casa no tuve más que convertirme en la muchacha de la limpieza. Imagínate, había salido del Tec y venía de un país en que a la gente del servicio se le llama despectivamente ‘chacha’, fue un año muy difícil, no me regresé a México sólo porque estaba en artes plásticas”, dice.
Pero no todo fue limpiar casas para Tannia; un verano la invitaron para encargarse de los decorados de un cortometraje. Aunque fue algo temporal, pudo trabajar con productores de verdad. Luego vendrían trabajos similares en cine y programas de televisión, en los que ha llegado a participar como directora de arte.
El desarraigo
Cuando ya había logrado establecerse y estudiaba el tercer año de su carrera, Tannia sufrió un golpe que la obligó a abandonar la escuela y regresar a México. Su madre enfermó de un cáncer que resultó ser mortal.
La pérdida de su madre provocó una terrible sensación de desarraigo en Tannia, quien siempre había visto en su madre el gran referente familiar, y su vínculo más fuerte con el país.
“Ahora, cuando vengo a México, me es difícil sentirme en casa”, confiesa.
Tras la muerte de su madre, Tannia regresó a Sevilla decidida a rescatar el semestre con exámenes y terminar con la carrera que tanto le había costado.
“Decidí volver a España porque la estancia allá me había hecho crecer mucho como persona, además siento que con los años en Sevilla ya empiezo a echar raíces”.
Un esperanzador futuro
Tannia es la primera en reconocer que su proceso de formación no ha terminado; apenas ha empezado a producir obra. Aún así tiene muy claro los temas que le interesa tratar.
“Necesito hablar del cáncer a través del arte, también sobre mis raíces, por eso he venido a Zacatecas, aquí me he reencontrado con personas que hace muchos años no veía”, dice.
Uno de los proyectos que más la entusiasman a su regreso a España es el taller de artes escénicas que ha armado junto con su amiga argentina Laura Araujo, quien es maquillista, y junto con ella han montado un taller de artes escénicas en el que crean vestuario, maquillaje y escenografía.
Los juegos teatrales, como los llama ella, han sido todo un éxito entre los niños de las primarias en Sevilla.
“He recibido, y por lo mismo quiero aportar, y creo los talleres son una buena forma de hacerlo”, dice Tannia, quien termina diciendo: “Te nutres del sitio del que vienes, pero también te nutres del sitio al que vas”.
 




Lo más leído
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.91
Venta 22.41
€uro
Compra 23.32
Venta 23.82

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad