Wednesday 18 de January de 2017

Una narrativa para Zacatecas

\"Una de las grandes cualidades del proyecto que encabezó Miguel Alonso fue plantear una visión de reconciliación y optimismo\"

     13 Jan 2011 21:37:34

A- A A+

Compartir:

El mes de enero será esencial para la definición del tipo de liderazgo que se construirá, desde el gobierno, para la vida pública de Zacatecas en los próximos 5 años y medio.
Me explico: mientras un segmento no despreciable de ciudadanos esperaba con ansias que el gobierno estatal emprendiera acciones contra los funcionarios de la anterior administración, desde otro segmento ciudadano (en mi opinión mucho mayor) de zacatecanos, aguardábamos con mayor interés que se diera a conocer el programa de gobierno que guiará al sexenio que corre.

Eso no quiere decir que tuviéramos la posición de “concertar” o “negociar” impunidades, ni mucho menos. Nuestra posición fue, incluso, defender con vehemencia acciones legales frente a sospechas fundadas de corrupción.
Aquí hay que decir que esa postura no sólo debe ser ejercida frente a servidores públicos de anteriores administraciones (municipales y estatal), sino que tiene que ser interiorizada como premisa fundamental de quienes hoy ejercemos algún cargo público.
Sin embargo, también he sido suficientemente claro que no debemos cometer el mismo error que llevó a la administración de Amalia García al divorcio con la sociedad, dejando que un grupo de supuestos “incondicionales” la convencieran de situarse en posición de conflicto permanente con el exgobernador Ricardo Monreal (quien sí fue capaz de auto-exiliarse hacia el final del sexenio anterior, modificando una posición inicial beligerante que muchos combatimos).
En mi opinión, una de las grandes cualidades del proyecto que encabezó Miguel Alonso fue plantear una visión de reconciliación y optimismo. Alejarse de la guerra sucia y apelar a valores positivos de los zacatecanos. Por eso, mientras nuestra posición es de firmeza frente a la corrupción, tenemos clara que ésta jamás será confundida con una actitud de revancha.
En ese sentido, creo que la presentación del Plan Estatal de Desarrollo es, hasta ahora, el evento de mayor significado para esta corriente de ciudadanos que estamos más preocupados por el futuro de nuestro estado que por el pasado.
Y debo decir, para completar esta idea, que el documento que conocimos en un primer esbozo este miércoles, nos dignifica como equipo de gobierno y dignifica a Miguel Alonso como líder de este equipo.
Hace unas semanas, en un artículo denominado “el nombre del ‘proyecto’”, hice una crítica abierta hacia quienes optan por magnificar los rasgos personales de los gobernantes y crear en círculos cercanos un culto a la personalidad, en detrimento de los proyectos y los programas que debieran darles identidad.
Pues bien, el Plan Estatal de Desarrollo, y el grado de compromiso de los servidores públicos que emanamos, directa o indirectamente, de la coalición “Primero Zacatecas”, debe ser el instrumento con el cual nuestra lealtad y pertenencia al “proyecto” deban ser evaluadas.
A mi parecer, el documento tiene dos grandes aciertos que lo distinguen de anteriores ejercicios:
El primero es su componente programático-ideológico, que parte de un origen de altísimo nivel como el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, y el discurso de las libertades y el empoderamiento ciudadano.
Al ser un documento que se guía bajo el enfoque del desarrollo humano, el Plan Estatal de Desarrollo se sitúa en el espectro progresista del debate público, pero además permite al gobierno escapar de ese tufo aldeano que tanto ha limitado el desarrollo de Zacatecas.
Y como segundo gran acierto del documento, veo el tema de los indicadores y los mecanismos de evaluación y seguimiento de los objetivos trazados en el mismo (que son mucho más específicos que en anteriores ocasiones).
Nunca como hoy, los 5 ejes planteados desde la campaña por Miguel Alonso, habían tenido un significado tangible y programático, a partir de 5 indicadores denominados de impacto, y que son el Índice de Transparencia y Buen Gobierno, el Índice de Competitividad del IMCO, el Índice de Desarrollo Humano, la tasa de crecimiento del PIB estatal y el Índice Delictivo en el estado.
Todos los esfuerzos y valoraciones del equipo de gobierno deben pasar, irremediablemente, por el compromiso que los servidores públicos tengamos con esos 5 indicadores de nuestro desempeño, y que debemos de entender desde una perspectiva trascendental.
El proyecto es mejorar en variables que no vamos a poder maquillar desde Zacatecas y que están contenidas en el Plan Estatal de Desarrollo. Ese es el proyecto al que auténticamente debemos jurar lealtad, porque es el único que dará significado al triunfo electoral del pasado 4 de julio. En palabras de Luis Eduardo Aute: “el resto es humo”.
*Diputado local

jorge.alvarez.maynez@gmail.com
 




Lo más leído
Estudiante dispara a compañeros y maestra en colegio de Nuevo León
Muere estudiante que disparó en colegio de Monterrey
Autor de tiroteo en colegio de Monterrey padecía depresión
Se suma Alejandro Tello a la propuesta de reducción de diputados 
Fallece don Raúl Muñoz Popoca, destacado fresnillense
Dejo gubernatura y busco candidatura al 100: Moreno Valle
Confirman elenco para la Feria de Carnaval Río Grande 2017
Bad Bull Rodeo premia a lo mejor de su Tour 2016
No toleraré actos de corrupción ni solaparé a quien viole la ley: Uc Jacobo
Zacatecas estará presente en la Espartaqueada 2017
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.96
Venta 22.46
€uro
Compra 23.36
Venta 23.86

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad