Monday 16 de January de 2017

¡Viva Acatecas!

     12 Feb 2013 04:00:00

A- A A+

Compartir:

¡Ya no gana uno para sustos...! Ni para las cuotas que andan pidiendo como "colaboración" para otorgarnos "seguridad".
Pasado el susto les cuento: en el primer acto comía en casa de una amiga, celebrando el cumpleaños de su abuela, cuando llaman por teléfono y preguntan por su esposo; nombre completo y todo. Al tomar la llamada, le contesta un fulano, hablando de parte de los Zutanos, que pedía una "colaboración" de equis cantidad y explica: "venimos llegando de un estado del norte, apenas estamos abriendo plaza y necesitamos que colabore con nosotros", lo imaginaba haciendo la cruz con la contribución de mi amigo para conjurar un negocio próspero.
A cambio de la cuota, le ofrece la seguridad de su familia, pero en caso de que se negara, se verían en la necesidad de hacer cosas horribles -que no merecen ser repetidas- y le dice la dirección correcta de la casa en la que estábamos. Mi amigo lo manda a la porra -la verdad un poco más lejos- y el Zutano le suelta una retahíla de insultos y amenazas antes de que el pobre agredido cuelgue el teléfono, aterrorizado.
Segundo acto: ¿qué hacer? Si el hombre tenía datos personales como nombre y apellido, dirección, profesión, etcétera ¿fue escogido al azar? En esos momentos no estaba para confiarse en la probabilidad de que la llamada fuera una de tantas realizadas para ver "si es chicle y pega".
La polémica comenzó con la pregunta grande: ¿qué hacer? Al final hubo consenso, ¡lo que se debe! Dar aviso a las autoridades, pero, ¿a cuáles? Ni idea en cuál confiar.
Después de discutirlo un rato decidió denunciar. Las autoridades le dijeron que no se preocupara, que seguro era una llamada hecha al azar y que estaba sucediendo mucho. ¡Consuelo de muchos...! Parecía un ofrecimiento para integrar estos sustos a su cotidianidad, en vez de darle consuelo. Eso si, le dieron instrucciones: no dar nombres (¿para qué? Si ya los sabían), direcciones (¿no quedó claro que ya las tenían?) y no salir por unas horas. Dijeron estar muy seguros de que no llamarían más, sólo ¡por si acaso!
Tercer acto: todos encerrados por dos días, asustados y enojados. ¡Indefensos y sin apoyo real!
Estoy segura de que este evento forma parte de la estadística de extorsiones fallidas que terminan con la primera llamada, pero como mi amiga no tiene para guaruras que garanticen su seguridad, está echado mano de todas sus estampitas, buena vibra y de todos los rezos que se sabe. También, para olvidar lo sucedido, decidió utilizar su propio método y a dejado de usar la última letra del abecedario, así es que ahora dice "apatos", "aucar", "arró", etcétera.
Alguien no esté haciendo su chamba y en apoyo a mis amigos digo: ¡luchemos por un Acatecas sin letras incómodas e inseguridad!

*Ciudadana del mundo
AnaLizaZac@hotmail.com




Lo más leído
Sevilla remonta, trunca racha del Madrid y se pone a uno
Mineros, listo para recibir a Puebla en la Liga MX
La Juve cae ante Fiorentina y queda presionada en la cima
Inauguran cancha de Capital Soccer en Guadalupe
Los Steelers buscarán revancha ante Pats en final de Americana
En un clásico de suspenso, Packers eliminan a Cowboys
Mineros caen ante Leones Negros en Segunda División
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.50
Venta 22
€uro
Compra 22.82
Venta 23.32

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad