×
×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



Dolores Jiménez y Muro, escritora revolucionaria
Anahí Encina
~
15 de Octubre del 2016 00:47 hrs
×


Compartir



Liga Corta




Hablar de autonomía femenina y de verdadera fuerza revolucionaria en México es hablar de quien la representó en su momento y en toda la extensión de la palabra, esa mujer fue Dolores Jiménez y Muro. 

Nació un 7 de junio de 1850 en la ciudad de Aguascalientes y fue criada con ideales republicanos del liberalismo juarista.

Fue hija de un alto funcionario de gobierno que vivió las intervenciones extranjeras, la guerra, la anarquía, creció con el deseo de tener una Patria respetable, como lo señalaba en sus poemas cívicos de juventud.
 
Jiménez y Muro fue escritora, periodista y combatiente durante la Revolución Mexicana, colaboró en publicaciones como La Esmeralda y La Sombra de Zaragoza, además en el año de 1902 fue directora de la Revista Potosina para después ser militante del Partido Liberal Mexicano. 

En 1910 se une al maderismo y funda el Club Femenil Antirreelecionista Hijas de Cuauhtémoc.

Además de su trayectoria y su talento para la escritura ocurrió un hecho que quedó registrado en la historia, y es que Jiménez y Muro reunió ideas y las transformó para conformar el plan político y social de Tacubaya, que después culminó como el Plan de Ayala.

A partir de este documento, escrito con la caligrafía cuidada de la culta y abnegada escritora revolucionaria se constata su colaboración intelectual y organizativa. 

El Plan de Tacubaya refleja un profundo manejo de las leyes y derechos liberales y desconoce el gobierno de Porfirio Díaz, “por las omisiones, fraudes y presiones que tuvieron lugar en las elecciones”, como franca protesta por la represión y la suspensión de garantías. 

La escritora recoonocía como jefe supremo a Francisco I. Madero y exigía el restablecimiento de la libertad de imprenta, además de la reorganización de las municipalidades suprimidas, la protección a la raza indígena y su dignificación, el aumento de los jornales a los trabajadores de ambos sexos y la disminución de las jornadas de trabajo a ocho horas, el descenso de los alquileres de vivienda y la construcción de casas higiénicas para los obreros, la obligación de los grandes terratenientes de otorgar la tierra que no usan a quienes la pueden trabajar y la abolición de todos los monopolios. 

Dolores logró proclamar como ley suprema a la Constitución de 1857 en lo que se refiere al voto libre y la no reelección que cierra con la consigna ¡Abajo la Dictadura!. 

El 11 de septiembre de 1910, Dolores Jiménez, como presidenta del club femenil Hijas de Cuauhtémoc, encabezó una protesta en la Ciudad de México, en la glorieta de Colón contra el fraude en las elecciones, con la consigna “es tiempo de que las mujeres mexicanas reconozcan que sus derechos y obligaciones van más allá del hogar”, dicha protesta antirreleccionista le costó su libertad y fue llevada a la cárcel de Belén. 

Dolores Jiménez y Muro muere un 15 de Octubre de 1925 en la Ciudad de México, decepcionada por la lucha entre los grupos por el poder presidencial y el deceso del general Zapata, su poema Rayo de Luz fue su manera de despedirse de la vida a los 77 años de edad, donde dejó un legado intelectual vinculado con el feminismo autónomo, la revolución y el periodismo.