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Cumbia y flamenco en el Festival Cultural 2017
Valeria Gil
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05 de Marzo del 2017 00:01 hrs
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El esperado Festival Cultural Zacatecas 2017 iniciará con el ritmo de cumbia del mexicano Celso Piña, y concluirá con el hechizante flamenco del español Diego el Cigala

Acordeón y cumbia colombiana

El regiomontano Celso Piña marcó un parteaguas en la mezcla de sonidos tropicales en el país, desde el inicio de su carrera experimentó con géneros norteños, y no titubeó al apostar por la fusión de los urbanos ska, rap, reggae y R&B, entre otros. 

En la música regional se catapultó junto a sus hermanos Eduardo, Rubén y Enrique, con quienes daba serenatas a algunas afortunadas. 

El rebelde del acordeón emprendió su camino para ganar el apodo cuando tomó por primera vez el instrumento y debutó en el vallenato en La Indepe, el barrio “bravo” al sur de su natal Monterrey. 

Hasta los 80’s se inclinó oficialmente hacia el ritmo tropical, apegado al acordeón de manera autodidacta, desde entonces, Celso Piña y su Ronda Bogotá han puesto a bailar a miles. 

Luego de más de 10 años de éxitos, el cineasta Alfredo Marrón Santander dejó para la historia la trayectoria del sonidero, con el largometraje Celso Piña: El rebelde del acordeón, que narra el surgimiento de la cumbia colombiana en Monterrey, donde Piña fue pionero. 

Barrio bravo, Una visión, El canto de un rebelde para un rebelde, Aquí presente compa y Cumbia de la paz, son sólo algunas de las producciones que han ceñido la historia del género en México, además de sus decenas de colaboraciones con artistas como Alex Lora, Natalia Lafourcade y Pato Machete.  

Y luego de 2 años de haber cerrado el primer encuentro Todo Sobre Ruelas en la Plaza de Armas, Piña hará temblar la tierra zacatecana nuevamente con su Cumbia poder.  

La gallardía de El Cigala 

Hace 10 años El Cigala estuvo en Zacatecas con sus Lágrimas negras, y ahora volverá siendo Indestructible, como su última producción. 

Diego Ramón Jiménez Salazar es un madrileño que logró el eco flamenco desde los 12 años al ganar un certamen de canto, pero su carrera se consolidó en 1997 con Undebel, su primer disco en solitario. 

El gitano de 48 años ha dejado huella con cada álbum, los cuales le han valido amigos, escenarios emblemáticos, fronteras, nominaciones y galardones, colaboraciones; éxitos simbólicos y materiales.

Como muestra su mancuerna con el cubano Bebo Valdés y su jazz afrocubano; ambos dieron vida al disco Lágrimas negras, una combinación de guitarras y piano, que removió entrañas en 2003.

Tras el éxito internacional El Cigala volvió al toque, cante y baile en un homenaje a Pablo Ruiz Picasso, el cubista español, junto a músicos de la talla de Raimundo Amador y Paco de Lucía. 

Años más tarde pasó por el bolero, el tango y las coplas, y bajo la misma línea y el gusto por las fusiones grabó Cigala&Tango en Argentina con diversos talentos, de los que destaca Andrés Calamaro. 

Posteriormente no tuvo miedo al folclore, paso en el que coincidió, entre muchos, con La Negra, la entrañable, Mercedes Sosa, y así sucesivamente ganó el aplauso masivo en diversos escenarios y extensas giras por todo el mundo. 

Como no podría ser suficiente su hambre por experimentar en los grandes ritmos, en 2016 colocó en la mirilla una “reinterpretación” de la salsa, con Indestructible, material en el que buscó descubrir lo que realmente es el género, e indagó desde lo más profundo para hacer brillar su riqueza natural, a su manera. 

Con estas dos figuras de ritmos que mueven a casi cualquiera, el Festival Cultural Zacatecas 2017 ya promete una gama diversa, pese al recorte que sufrirá por primera vez. El programa completo se presentará hoy en punto de las 11 de la mañana.